lunes, 26 de mayo de 2014

Por una nueva Europa

Los resultados electorales de las última elecciones europeas nos dejan tres bloques: un sector mayoritario que representan los partidos tradicionales, con experiencia de gobierno, tanto del liberalismo conservador como de la socialdemocracia y un centro cada vez más diluido, todo ello en un veritiginoso descenso en credibilidad, sin ideas nuevas y con una única forma de intentar solucionar el problema de la crisis económica que deja insatisfecha a gran parte de la población; un segundo de grupos alternativos de izquierda, sin experiencia de gobierno pero con una fuerte tendencia al alza, europeístas pero muy críticos con la deriva de los últimos años; un tercer sector de grupos antieuropeos, mayoritariamente de la ultraderecha nacionalista y xenófoba con un preocupante arraigo en algunos países y que han recogido el fruto del descontento de amplias capas de la población ante la realidad de la última crisis económica.

En las elecciones europeas todavía se tiende a votar según realidades nacionales. La mayor parte de los votantes ni siquiera conocen el nombre de los candidatos a presidir la Unión Europea. Europa es una preocupación: sin ella y su aportación al mundo este profundizará en la deriva en la que se encuentra. Con una Europa encerrada en nacionalismos y preocupada exclusivamente de la salvación de los mercados financieros, el mundo perderá el gran aporte que se debe a lo europeo: la igualdad de derechos.

El pasado europeo, como todos, está lleno de sangre, de errores, de colonialismo, de exterminio de las poblaciones de otros continentes, de explotación de los recursos naturales ajenos, de destrucción del medio ambiente. El pasado europeo, como todos, tiene un lado oscuro evidente. El capitalismo nació en Europa para sustituir al feudalismo en el siglo XV. Se hizo liberal y revolucionario en el siglo XVIII para alcanzar el poder y neocolonial y conservador a mediados del siglo XIX para conservarlo. Provocó dos guerras mundiales y la parálisis histórica de la guerra fría.

Pero el pasado europeo tiene también las simientes de lo mejor que ha disfrutado el mundo: la idea de la democracia, el concepto de ciudadanía, de igualdad en los derechos, la legitimidad de los movimientos revolucionarios para alterar estados sociales injustos. En los últimos cincuenta años del siglo XX, Europa abanderó un proceso de descolonización, la promulgación de derechos sociales que extendían la libertad y la igualdad, la alfabetización universal, el derecho al libre acceso a la cultura y el de la sanidad extendida a todas las capas de la población, la cohesión social, la defensa de la libertad individual y la responsabilidad social del estado. En ningún sitio como en Europa se respiraba un ambiente de libertad, de seguridad y de posiblidades de un futuro mejor con la protección de las estructuras sociales.

Todo eso está amenazado. Por mucho que pese lo negativo del pasado europeo, el legado de Europa a la humanidad debe profundizar por el camino de los valores positivos. O Europa dejará de ser Europa y el mundo habrá regresado a un estado premoderno. Quizá ya haya pasado, pero deberíamos luchar para que no suceda.

12 comentarios:

DORCA´S LIBRARY dijo...

No entiendo que a estas alturas todavía sigan funcionando las ideas en contra de los emigrantes, por ejemplo. En cuanto a seguir manteniendo una ideología conservadora, ¿es que aún no han tenido bastante prueba, con todo lo que se ha estado haciendo mal por parte del principal partido que defiende esa ideología? ¿De dónde le viene a la gente ese miedo tan grande a cambiar? Lo único a lo que se puede aspirar es a evolucionar, porque ya llevamos mucho tiempo en una especie de estado de invernación.
Han tirado tanto de la cuerda, que ellos mismos se han quedado sin justificación para seguir actuando como antes.
Alguien comentaba en una web que seguirá aumentando el paro y los desahucios. No sé, pero al final, ni ellos van a saber lo que hacer con tanta casa vacía.
Es absurdo. En cuanto al paro, ¿así pretenden aumentar la recaudación por medio de impuestos como el de la Seguridad Social? Se están cargando la gallina de los huevos de oro.
De verdad que no lo entiendo.

Abejita de la Vega dijo...

El comienzo de un cambio.

José Núñez de Cela dijo...

Europa reune una serie de valores indicutibles y por los que merece la pena luchar, como los que has mencionado, pero la construcción política de Europa deja mucho que desear. Se inició esa construcción con un componente único, el económico, y ese germen no ha alcanzado un desarrollo satisfactorio. Hoy por hoy, pesan más las diferencias nacionales que las semejanzas continentales.

Saludos!

virgi dijo...

Como no venga gente joven con ideas nuevas, prácticas, humanitarias, en verdad sociales...
Ahora esta Europa está arruinando el sentido de los que creyeron en ella.
Besos

El Deme dijo...

Tanto de los partidos políticos tradicionales como de los partidos políticos nuevos, se necesita gente con la mente abierta para crear un mundo más solidario y más humano.

elisa lichazul dijo...

concuerdo con el primer comentario de Dorca's Library

bss

José Luis Ríos Gabás dijo...

Votar, como se ha visto, sí sirve para algo.

un abrazo

Cornelivs dijo...

Si no somos capaces de ponernos de acuerdo en nuestra casa, mi pregunta es: ¿como vamos a ser capaces de ponernos de acuerdo en nuestro barrio?

Un abrazo.

impersonem dijo...

Estoy de acuerdo con tu análisis, pero precisamente por eso muy preocupado y excéptico sobre la deriva de Europa, porque estamos en lo que dices al final de tu segundo párrafo, o sea: "en una Europa encerrada en nacionalismos y preocupada exclusivamente de la salvación de los mercados financieros,...", no sólo quieren salvarlos, quieren entronizarlos, es la dictadura o el reinado absolutista de los mercados... y los mercados buscan el beneficio económico (especulativo) y no el beneficio social (yo no creo en el bienestar general del malestar particular).

¿Quién nos gobierna? Creo que esa es la pregunta, la respuesta podría sorprender a mucha gente...

Abrazo.

Myriam dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Myriam dijo...

De acuerdo contigo. Apuesto a una nueva Europa. Aún creo que si nos lo proponemos la Humanidad puede salvarse.

dafd dijo...

Parece constatarse que la nueva Europa está en sintonía con la tendencia globalizadora. El triunfo completo de esta ha apartado de la Alta Política cualquier programa que se le oponga.