martes, 27 de mayo de 2014

Piranesi. Vistas de Roma


La Sala municipal de exposiciones de la Iglesia de la Francesas de Valladolid nos ofrece una excepcional muestra de las Vistas de Roma de Giovanni Battista Piranesi (hasta el 13 de julio). La serie perteneció al Primer Duque de Wellington y tiene tanto la calidad propia de las primeras impresiones como un estado de conservación perfecto.

Los  137 aguafuertes de las Vedute di Roma, que lanzaron a la fama a Piranesi como grabador tras unos trabajos previos con escaso éxito, constituyen un excepcional legado del veneciano a sus contemporáneos y la posteridad. Estos grabados contribuyeron a fijar la idea del pasado imperial de Roma y el presente de la ciudad. Pero hay algo más en estos trabajos. No se trata solo de la calidad de reproducción de los grandes edificios de Roma a mediados del siglo XVIII. Piranesi supo interpretar lo que veía con una nueva sensibilidad que iba mucho más allá de la mera documentación arquitectónica. Por una parte, suponía un paso magistral en el estudio de la antigüedad clásica que tanto admiraron los primeros ilustrados que vieron en ella una forma de sustituir un mundo que ellos apreciaban caótico e irracional. Por otra parte, con su trabajo de la perspectiva, de las sombras, de la medida exacta de los personajes que solía introducir en los grabados para dar cuenta de la dimensión de los edificios, etc., Piranesi daba cuenta de que la sensibilidad dieciochesca giraba ya hacia el romanticismo de forma evidente y mucho antes de lo que muchos teóricos de la cultura están dispuestos a aceptar. En estos grabados se construye definitivamente la idea de las ruinas y todo su significado futuro en la sensibilidad moderna. Son una invitación para el paseo solitario, para la contemplación filosófica del pasado y para dotar de una dimensión al ser humano. Y aparecieron en un momento en el que el viaje era un elemento necesario en la formación de las élites europeas, especialmente de los jóvenes.

Gran parte de lo que pensamos saber de Roma se debe a Piranesi, gran parte de lo que pensamos imaginar de un mundo en el que el ser humano camina por una ciudad devastada por el tiempo pero aun así hermosa se lo debemos a Piranesi. De hecho, muchos de los paisajes del arte contemporáneo nacen en estos grabados, incluso esos espacios enormes de la pintura de Dalí.

Una excepcional muestra que merece ser visitada con el tiempo suficiente para poder apreciar tanto la calidad técnica de Piranesi como esa mirada que construyó una parte del arte moderno europeo y la sensibilidad a la hora de tratar la antigüedad clásica, las ruinas y el reconocimiento de un mundo que había que rescatar para una nueva sensibilidad.

9 comentarios:

Jan Puerta dijo...

En más de una ocasión mi buen amig Sadurní me hablo de lo que podría ser una excepcional muestra si se dieran todos los vientos a favor. Por lo que veo se hizo realidad. Buena noticia.
Un abrazo

elisa lichazul dijo...

buen panorama para los que asistan

bss

Pedro Ojeda Escudero dijo...

Querido JAN: es excepcional. Cada uno de los grabados -expuestos de forma limpia y adecuada- merece un tiempo largo de contemplación.

Edurne dijo...

Me gusta Piranesi, pero siempre me deja con una especie de inquietud...

La última vez lo vi en el Caixa Forum en Madrid.

Besos.
;)

Cornelivs dijo...

Roma, la ciudad eterna...bella ella y bello todo lo que se dibuje sobre ella.

Gracias por compartir.

Un abrazo.

virgi dijo...

Sus grabados son una maravilla, nos hacen volar a otras épocas.
Un beso

Myriam dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Myriam dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Myriam dijo...

maravilloso siempre, mil gracias por la reseña y el enlace. Besos