sábado, 19 de abril de 2014

No busques planos para salir del laberinto


No busques planos para salir del laberinto: nadie regresó nunca para trazarlos y quienes lo construyeron te hacen muecas en los espejos.

15 comentarios:

Myriam dijo...

Es que hay que buscar curvas...

Besos

elisa lichazul dijo...

me gustan los laberintos, mientras más intrincados mejor

bss

casilda garcía archilla dijo...

Estos laberintos del capitalismo son tan inhumanos. No me gustan, me duelen. Son innecesarios. Son otros los laberintos válidos, donde uno se pierde -y se encuentra-, los verdaderos.

María dijo...

No me gusta perderme en los laberintos, me dan claustrofobia.

Un beso.

Spaghetti dijo...

Adriana liberó a Teseo a escapar del Minotauro en el laberinto de Dédalo usando un hilo. Después Dédalo escapó de su pisión por ser ésta su propio laberinto.
Así que no se necesitan planos, sino imaginación para salir del absurdo que criticamos.

São dijo...

De qualquer modo, meu querido amigo, temos que tentar escapar ...pois existem sempre pontos de fuga.

Para ti ,Pedro, fraterno abraço

LA ZARZAMORA dijo...

Mejor ni entrar...
Besos, Pedro.

Abejita de la Vega dijo...

La vida es un laberinto sin plano y sin salida.

Joselu dijo...

Me atraen las fotografías de espacios geométricos de estructuras contemporáneas. No son demasiado poéticos pero tienen su encanto frío. La imagen del laberinto conecta con lo más intrincado de nuestra mente y suscita temores inconscientes que hemos solventado creando remedos de laberintos de los que es posible salir sin ningún esfuerzo, no como el de Cnosos o el de Alien el octavo pasajero o El resplandor.

Anónimo dijo...



¿Quién me necesita?


/Brújula Jackson

mojadopapel dijo...

Los laberintos...a veces, los creamos nosotros mismos.

Rita dijo...

A veces es necesario perderse en un laberinto para luego mas tarde reencontrarse.

Besos.

DORCA´S LIBRARY dijo...

La única manera de saber cúal es la salida del laberinto es desde fuera. Así se puede ver todo él, en su conjunto. En cuanto te das cuenta de eso, el laberinto desaparece, y lo único que tienes frente a tí, es un enorme horizonte.
Un abrazo.

Ele Bergón dijo...

Si te atrapa el laberinto, habrá que buscar la salida, no hay más remedio.

Un abrazo

Luz

Alonso Barán dijo...

O como hizo Teseo... se ató un cordel al dedo al entrar y luego fue recogiendo el cordel hasta la salida...
Me encanta la foto!!
Un saludooo