martes, 15 de abril de 2014

En efecto, salimos de la crisis


En efecto, salimos de la crisis. Todos los datos económicos lo atestiguan. En un sistema con vía única salimos, además, por donde es lógico que se salga: agrandamiento de la brecha social y ruptura de la cohesión, riesgo de exclusión social para un porcentaje amplio de la población, aumento de la situación de fragilidad para los desfavorecidos (niños, ancianos, enfermos, parados de larga duración, inmigrantes), dificultad en el acceso a la educación y la sanidad de calidad para estos mismos, concentración de los grandes medios financieros, productivos y de la comunicación en manos de corporaciones cada vez más poderosas y más globalizadas, toma de decisiones alejadas de la voluntad popular, reducción de los salarios hasta el punto de que trabajar no significa siempre poder ser independiente y tener una calidad de vida aceptable, control autoritario de las opiniones disidentes en el límite de la legalidad democrática, cambio de la legislación para desactivar los derechos sociales, cambios de la legislación para desactivar la justicia universal y los grandes convenios internacionales que recogen los derechos de los ciudadanos, cambios de la legislación para dificultar el acceso a la justicia universal y gratuita que iguale a todos, convertir el estado de bienestar en un estado medido con la vara de la renta que permite el acceso a unos u otros servicios, etc. En efecto, salimos de la crisis por la puerta que nos han mostrado los mismos que diseñaron el sistema que nos llevó a ella. En gran medida, salvo excepciones, ninguno de los políticos y financieros que han sido responsables ha pagado su responsabilidad mientras que los que ambicionaron una vida mejor sin conservar el sentido común sí lo han pagado. Saldremos de la crisis y dentro de poco habrá suficiente circulación de dinero para que puedan respirar todos aquellos que no hayan caído en los márgenes de la sociedad y busquen formas para encontrarse mejor y progresar económicamente sin mirar a un lado ni a otro ni hacia atrás después de unos años en los que parecía que todo se derrumbaba. Como debe ser según el camino que nos han mostrado. Será así, hasta la próxima crisis, que no tardará en llegar y será más dura que la que hemos pasado porque el sistema tiene un límite cada vez más evidente. Excepto que no nos lo creamos y comencemos ya a tomar nuestras propias decisiones.

18 comentarios:

María dijo...

¿Tú crees que estamos saliendo de la crisis? yo no creo en los datos, creo en lo que veo en el día a día, cada vez hay más niños pobres, más familias sin trabajos, ni ayudas, cada vez somos mucho más pobres ¿dónde está la salida de la crisis?

Un beso.

impersonem dijo...

Estoy de acuerdo con casi todo tu texto... con el final no... y con la primera afirmación tampoco.

Esto no ha sido ni es una crisis per se... es una crisis ad hoc... hecha con fines específicos (no voy a entrar en el fondo de lo que creo y puedo saber)... ¿Qué es el sistema? ¿Quiénes son el sistema? Si despejamos estas incógnitas todo se revelará claro a nuestros ojos...

Leyes ad hoc, o sea a la medida de lo que marca el tiralíneas de quienes habitan en el vértice superior de la pirámide... a la medida "del gran hermano"... a la medida "del ojo de Orus"... a la medida de "la lechuza de Minerva"...

¿El sistema? el sistema es lo que se sistematiza... y desde muy atrás en el tiempo siempre se ha sistematizado por la fuerza del poder (poder condigno)el patrón que nos rige. El sistema no es más que la dogmática del que manda. Tres dogmas para dominar el mundo: El dogma económico, el político y el religioso, los cuales se hacen uno en el dogma mediático...

Hace un tiempo leí en un periódico lo que decía un periodista sobre este país, era algo así: "España es un país donde el poder se ejerce con prepotencia, la justicia con arbitrariedad y la falta de escrúpulos ha pasado a ser la norma fundamental del estado"... no sé, tal vez este dicho, a estas alturas, traspase fronteras.

Amigo Pedro ¿qué es el sistema?... El patrón de vida que nos impone el poder a través del poder condigno, del poder compensatorio y del poder condicionado que citaba Galbrait en su libro "La anatomía del poder"... ¿Cómo se impone?... con la fuerza de la Ley... ¿Que es la Ley? La retórica y la fuerza del que manda ¿Quién manda? El poder que está por encima de lo que creemos poder.

¿Qué es la economía? ¿Quién establece el valor de las cosas? ¿Para qué se establece ese valor? ¿Es real ese valor o es financiero? ¿Qué diferencia hay entre el valor real y el valor financiero? ¿Acaso el dinero no es otra cosa que deuda? Cuando te dan un crédito se están inventando el dinero a través de apuntes contables, esto es, acreditando una cuenta mientras adeudan otra, pero no existe ese dinero más allá de a efectos contables, jamás se podrá pagar la deuda contabilizada, sólo existe un 5% o un 10% del dinero que se ha contabilizado como existente... estamos sumergidos en un auténtico disparate. ¿Quién coños está jugando esta partida de ajedrez con nosotros? ¿Hasta cuándo nos tragaremos los dogmas que nos oprimen? Conductismo puro y duro.

En fin Pedro, ¿cuándo nos atreveremos a buscar y mirar lo que se esconde tras el velo de Isis?

Georg Chistoph Lichtenberg dijo: "Cuando los que mandan pierden la vergüenza, los que obedecen pierden el respeto"... no sé si este tiempo tiene algo que ver con la cita...

Esta crisis podría llamarse de otra manera que definiría mejor lo que está pasando...

Un abrazo.

Juan Luis Garcia dijo...

Leo con espanto cosas como que sobra la mitad de la mano de obra, así que la tasa de desempleo como la actual ha venido para quedarse, y el poco trabajo que vendrá será precario y temporal. No concibo ni deseo un futuro así. Por lo menos espero que no se lo pongamos fácil.

Abejita de la Vega dijo...

Las mañas del capitalismo.Cada vez más crecido.

Joselu dijo...

Estos días he estado en Madrid y he pasado delante dle Congreso protegido por una pareja de policías naiconales. Nada especil. Sin embargo, yo no veía esa solemne casa con sus leones como depositaria de la soberanía nacional. Sé que la soberanía está en otros sitios, en otros despachos, en otras instituciones. Y que esta casa es un lugar donde se hace un simulacro de soberanía. Las decisiones se toman en otros lugares. Y van en el sentido que relatas.

Momar dijo...

No sé, profe. Yo creo que más bien está siendo un efecto rebote. Los cambios hechos todos estos años no son los recomendados por los economistas más prestigiosos, con el Profesor José María Gay de Liébana a la cabeza, y como bien dices empeoran la situación social, y eso tampoco ayuda a la economía.

De echo, muchas de las acciones, sobre todo los recortes, son "pan para hoy y hambre para mañana", es decir, que ahora puede que sirvan para ahorrar pero que antes o después harán que se pierda aún más.

Además, nos arrastra la economía europea (o quizá debería decir, la alemana, la francesa y la británica).

Tampoco debemos olvidar que esta no es una crisis únicamente económica, sino de sistema, y el sistema no parece estar ahora más fuerte y asentado que antes...

Momar dijo...

Estoy dormido todavía, o quizá es que me dura la gripe. Me parece que he dicho una tontería. O quizá no. No sé.

elisa lichazul dijo...

el papel todo aguanta
decían los viejos por acá

ojalá sea como dices Pedro
y no un objeto distractivo que se lanzan al voleo
porque en otros blog españoles es todo lo contrario

bss

Myriam dijo...

Muy acertada tu ironía Pedro, porque mal puede salirse de una crisis a costa de romper la cohesión social y excluir a gran parte de la población. Se puede decir más alto, pero no más claro.

Un abrazo

Pedro Ojeda Escudero dijo...

Evidentemente, mi escrito es un ataque hacia la forma en la que salimos de la crisis. Los datos macroeconómicos hablan de esa salida de la crisis pero no de una recuperación. En realidad, hay mucha gente para la que la salida de la crisis no se vislumbra en un futuro cercano. Es más, mucha gente ha sido expulsada del bienestar para siempre. El coste de esa salida, provocado por las medidas tomadas, es tan alto que debemos preguntarnos si de verdad merece la pena un sistema que se construye sobre un alto porcentaje de sufrimiento. De esto ya hemos hablado en otras entradas: en definitiva, en Europa se sale de la crisis a costa de una amputación brusca de la cohesión social. Si no hay un progreso económico rápido -que ningún analista predice-, se enquistará el problema y vendrán convulsiones sociales.

Camino a Gaia dijo...

Como tantos otros eufemismos lo de salir de la crisis es solo una celebración por la impunidad. En realidad es la preparación para el próximo saqueo, la dirección hacia el fascismo y el colapso a la vuelta de la esquina.
Un saludo

impersonem dijo...

Esto no es una crisis, es una estrategia...

Con el mismo patrón económico saldrán los mismos trajes económico-sociales... porque así está pensado para lo que está pensado... de momento hemos retrocedido 200 años en derechos... y la partida de ajedrez sigue...

Cada analista se pronunciará según su ideología... las reglas de la economía se imponen para unos determinados fines... no son naturales sino artificiales...

virgi dijo...

Lo dices tan bien, que no se puede añadir más. Estos tíos nunca han estado en crisis, nosotros sí, ellos la inventaron y nosotros la sufrimos.
Por los siglos de los siglos.

DORCA´S LIBRARY dijo...

Cuando se confecciona una crisis como la que tenemos encima, se hace con el fín de hacer el mayor daño posible, al mayor número de gente posible. Las pedradas siempre se tiran hacia abajo. Por eso son siempre los mismos los que las sufren. Todo está controlado, ya han dado hasta fecha para el final de este caos, el año 2017. Luego, estaba todo perfectamente planeado. Sólo hay dos cosas que no controlan:
nuestra capacidad de defendernos de ellos y nuestra resistencia.
La pelota está ahora en nuestro campo, ¿qué vamos a hacer con ella?

Esther dijo...

Totalmente de acuerdo, y además muy clara su crítica, salida?, la salida hacia un pozo de miseria. Lo que no me queda tan claro es el reparto de responsabilidades, quizás porque desde fuera se vea de otra manera. Ha habido antes de la crisis causas objetivas que la provocaron, como es la especulación inmobiliaria, entre muchas otras. Yo estoy absolutamente convencida que si nuestros gobiernos, (actual y pasado) no fueran tan corruptos, hubieran podido negociar otras condiciones de "rescate" tanto con el gobierno europeo como con los bancos implicados, sin embargo les ha sido imposible negociar con Europa porque de hacerlo les hubiese supuesto destapar su implicación, su incompetencia y su corrupción. La factura la pagamos nosotros con todo lo que usted muy bien señala, que además es mucho más de lo que hubiese sido economicamete necesario. Lo que debemos hacer los ciudadanos es velar más por nuestros intereses y no acordarnos sólo de Santa Lucía cuando perdamos la vista, y con esto no estoy responsabilizando a los que hoy verdaderamente sufren la crisis, a los que estaban y siguen estando abajo, mucho más abajo, nos responsabilizo a todos los que estuvimos y seguimos estando en una situacion de cofort, porque somos nosotros los que al fin y al cabo estamos en mejor disposición de hacerlo.
Saludos.

Paco Cuesta dijo...

Saldremos a costa de los de siempre como en todas las crisis, y en las que sin parecerlo, lo son.
Un abrazo

José Luis Ríos Gabás dijo...

Estoy de acuerdo contigo, Pedro.

Un abrazo

dafd dijo...

Hasta el patrimonio estatal se va a subastar como hemos visto en Italia. Parece que, tras unos años de dominio de la res publica, volvemos al Antiguo Régimen.
No sabemos si esta forma tan desigualitaria de salir de la crisis va a propulsarnos a velocidad de escape como un cohete que huye de la atracción gravitatoria o, por el contrario, va a ser un mero salto balístico y, tras la ascensión, nos estrellaremos de nuevo en la tierra. Si la riqueza de unos pocos será suficiente para salir o la pobreza de unos muchos tirará de nuestra nave otra vez irremisiblemente hacia abajo. A lo mejor es cuestión de definición. Conviviendo ambas situaciones, será cuestión de quedarnos con una u otra percepción para proclamar que hemos o no hemos salido de la crisis. Pero entonces será como le vaya a cada uno, y de quien ostente el poder sobre los medios de comunicación dependerá el convertir el criterio particular en general.