lunes, 17 de febrero de 2014

Vida


Llevo tiempo dando vueltas a una historia en la que alguien busca una puerta de salida y encuentra dos. Pero en ambas, muere. Y el caso es que no puede renunciar a abrir alguna de ellas.

21 comentarios:

Campurriana Campu dijo...

La muerte siempre nos espera. Por eso tenemos que tener una filosofía de vida muy diferente a la que, generalmente, tenemos.
En cien años, amigo Pedro, todos calvos.

María dijo...

A veces, la vida te ciega, y puedes entrar por una puerta, y no encontrar ninguna salida, pero quién encuentre dos, tiene suerte, mucha suerte.

Como te dije en Facebook, me encanta la imagen.

Un beso.

Aristos Veyrud dijo...

Habría que escoger la que menos sufrimiento tenga.
Saludos!!!

Anónimo dijo...

junto a la puerta estaba esta placa que no era lápida funeraria

DORCA´S LIBRARY dijo...

Se da la paradoja de que la salida definitiva de todo es la muerte.Quizás por eso no tiene otra alternativa.
¡Uf, qué profundo!.
Saludos.

Esther dijo...

Señor Ojeda, por si acaso se le ocurriera buscarle una salida a su personaje, ya sea por compasión o porque tema que, con tanta encerrona y determinismo fatídico, por miedo, se le vaya a usted a morir el desgraciado antes de que abra alguna de las puertas, yo le sugeriría que lo arrancase de las garras de la causalidad poniéndolo a dormir el sueño de Dschuang Dschou:

"... Soñaba Dschuang Dschou que era una mariposa y se sentía agusto y disfrutaba siendo una mariposa revolotenado y no tenía ni idea de que era Dschuang Dschou ... al despertar, ya no sabía si era Dschuang Dschou que soñaba que era una mariposa o era una mariposa que soñaba que era Dschuang Dschou..."

A lo mejor así se olvida ;-)

Myriam dijo...

Y eso que la ventana le decía "ábreme y deslízate por mi vano y descubre un mundo nuevo, diferente al que conoces..."

Besos

Emilio Manuel dijo...

Una historia triste y que nos muestra hoy la vida de muchas personas, no tienen salida salvo la muerte.

Saludos

José Núñez de Cela dijo...

El final siempre es el mismo. La diferencia está en el camino.

Saludos!

Kety dijo...

Tal vez sea que, una, estaba muerta en vida, y dos, muere al final.

Reflexión reflexiva... ?

Un abrazo

Kety dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Montserrat Sala dijo...

Pues ese indivíduo, lo tiene muy mal.Tendrà que buscarse otra salida, o si en sus planes està el morirse, entonces adelante!
Es mi opinión maestro.
saludos indecisos

Montserrat Sala dijo...

Pues ese indivíduo, lo tiene muy mal.Tendrà que buscarse otra salida, o si en sus planes està el morirse, entonces adelante!
Es mi opinión maestro.
saludos indecisos

Luis Antonio dijo...

Tal como planteas el enigma, no se me ocurre una alternativa que evite tan trágico desenlace...

Edurne dijo...

Está claro, hay que abrir una de las dos!
Lo malo es no saber cuál de ellas será la menos dolorosa...

La foto es muy buena, pero me inquieta una barbaridad (será que estoy muy susceptible a todo...)

Un beso!
;)

mojadopapel dijo...

Habrá que arriesgarse a morir!.

XuanRata dijo...

Lo curioso del caso es que en esa elección el personaje pueda llegar a gastar la vida.

Un abrazo.

dafd dijo...

A veces tengo la sensación de que queremos evitar un punto, pero por más que nos afanemos, caeremos en él. Puede que la divinidad consista en tener el poder de sortearlo.

elisa lichazul dijo...

ni importa cuantas puertas hayan

lo que importa es que hacemos nosotros frente a ellas, que pensamos, que elucubramos ...

bsos PEDRO

José Luis Ríos Gabás dijo...

¡Uf! terribles dilemas.

Un abrazo

LA ZARZAMORA dijo...

Siempre habrá dos puertas: la de la vida, la llegada... y la de la muerte, la salida...
Y la llave con la que podamos transitar entre tantas otras, será el recorrido de nuestros pasos y nuestros sueños.

Besos, Pedro.