jueves, 23 de enero de 2014

Ritmo y estructura métrica en los Veinte poemas de amor y una canción desesperada y noticias de nuestras lecturas


Diseño de Rita para la lectura del poemario de Neruda


Hoy quizá no sorprenda tanto, pero una de las cuestiones básicas que sostienen el poemario de los Veinte poemas de amor y una canción desesperada de Neruda es su estructura mética. Estos días me he paseado por Internet para encontrar análisis métricos de estos poemas y cotejarlos con los varios que se han publicado en artículos y libros y con el mío. He constatado algo sorprendente: la variedad de resultados en el cómputo silábico para algunos versos. No es de extrañar, no todas las personas saben métrica por mucho que escriban artículos o hagan análisis para sus páginas en Internet. Uno de los errores más soprendentemente repetidos es computar como versos de 13 o 15 sílabas lo que son perfectos alejandrinos de 7 y 7 sílabas en cada hemistiquio. Nos solemos olvidar que en español los versos mayores de 12 sílabas necesitan una pausa intermedia (la cesura), que hace que cada una de las partes (hemistiquios) se comporten métricamente como versos independientes.

En los Veinte poemas de amor y una canción desesperada predomina el alejandrino (7 más 7). Este verso había sido retomado por los modernistas y Rubén Darío lo había convertido en un verso no solo natural para el oído español sino también en un verso que significaba, en gran medida, la renovación poética que había impulsado. El alejandrino no era solo la recuperación de un verso no frecuente en la métrica española desde la Edad Media o la introducción de una rítmica francesa, sino un gesto de rebeldía. Significaba desbordar el endecasílabo, todar de una nueva sintaxis a la exposición de las ideas en un poema y estructurar todo un juego musical al combinar dos piezas de ritmo impar (los hemistiquios de siete) en un verso de cómputo par.

Neruda juega a partir de Darío y de los que le siguieron. Aunque predomina el alejandrino, lo combina con otros versos impares (el lógico de 7, pero también con versos de 5, 9, 13, etc.) pero también con pares y adelgaza la rima con el asonante. También se aventura por el verso libre (como en la mitad del poerma 11) auque procura construirlo a partir de estructuras reconocibles de hemistiquios impares. Esta mezcla de ritmos pares e impares ya no nos sorprende, pero en su día era materia polémica que dividía a un poeta o a un lector entre modernos y antiguos. En aquellos tiempos los oídos de los que apreciaban la poesía estaban acostumbrados a escuchar estas modificaciones y o bien las rechazaban como impropias o bien se detenían a apreciar qué había pasado allí, en donde todo crujía. Lo mismo que ocurría desde hacía unos años en la música clásica.

El resultado es un juego con el ritmo. Al recitar estos poemas, nos damos cuenta de cómo juega con su musicalidad en tonalidades diferentes. Procura siempre marcar un énfasis estructural en cada verso a partir de los acentos claves y a partir de ellos distribuye el contenido temático, que viene a encajar en una estructura previa que lo gobierna.


Noticias de nuestras lecturas



Purificación (Pamisola) recrea, comenta y juega con el poema 10 desde la voz femenina. No os lo perdáis.

Paco Cuesta se pierde en el poema 9, pero de una manera que anuncia que encontrará el camino y la bújula. Imprescindible.

Mª Ángeles Merino comenta e ilustra brillantemente el poema 14. Cierra con la pregunta eficaz sobre los cerezos...

Gelu busca las experiencias biográficas de Neruda para la escritura del poemario. Os gustará esta entrada, además, por la documentación.

Luz del Olmo sigue su interesante juego dialéctico-poético con Neruda. No debéis perderlo.

Pancho publica su decimoprimera entrada sobre Todo lo que era sólido, en la que llega al maltrato de la tierra española que hemos cometido en tiempos de prosperidad y especulación. En la decimosegunda entrada, con una tendencia interior de todo aquel que ve lo que ocurre en España: marcharse, marcharse y volver solo de vacaciones.

Ya sabéis que recojo en estas entradas de los jueves los comentarios que los seguidores del Club de lectura hacen en su blog hasta el miércoles y aquellos que me dé tiempo del mismo jueves. Si me he olvidado de alguno, os agradecería que me lo hicierais saber.

14 comentarios:

Campurriana Campu dijo...

Y... ¿Qué hace la primavera con los cerezos?

Me ha encantado.
Leeré con calma los análisis de los diferentes lectores. Me parece interesante.

Campurriana Campu dijo...

Por cierto, Pedro, estoy haciendo una especie de redacción-artículo sobre la educación (para mi práctica del inglés) y me parecería interesante que se debatiese este tema. ¿Hacia dónde va la educación del futuro? ¿cómo debe cambiar dados los cambios producidos en la sociedad? ¿es interesante generar pensamiento crítico a partir de un montón de informaciones que pueden conseguirse a golpe de click o es necesario introducir en las cabecitas los datos e informaciones?...

Por ejemplo, pienso que ojalá mis profesores de literatura se hubiesen comportado como te comportas tú en el club de lectura. Y no harían falta ni Google ni gaitas tampoco...aunque, todo hay que decirlo, son de gran ayuda.

Felicidades de nuevo. Y gracias.

elisa lichazul dijo...

para mi personal opinión...
esto de los números y la forma solo es pelo de la cola

lo que me importa de un poema es que trasmita emoción y sensaciones donde uno pueda reflejarse

me da lo mismo cuantas sílabas , cuantos hemistiquios o figuras poéticas empleó el autor, si el poema no trasmite ... de nada sirven todos los "adornos rococó"

besitos Pedro

DORCA´S LIBRARY dijo...

Tus comentarios han sido toda una lección para mí. Me gusta el hecho de que se utilizara el alejandrino como un gesto de rebeldía. Son los artistas que se rebelan, que se salen de los modelos establecidos, los que abren nuevos caminos para la creación. Ocurre en la literatura como en otras expresiones del arte. Según lo estaba leyendo me venían a la cabeza los imprensionistas, que demostraron que la realidad se podía plasmar de otra forma diferente.
En literatura, me viene a la memoria José Saramago, que fue capaz de escribir novelas sin signos de puntuación. Esa también es otra forma de escribir. Lo sorprendente de su estilo es que según ibas leyendo su libro, acababas haciendo las paradas donde estaría la coma o el punto no visibles.

Myriam dijo...

Por supuesto que forma y contenido, ambas importan en un poema y eso es lo que diferencia a un gran poeta de uno mediocre. Estética, ritmo, emociones, imágenes, etc , todo el conjunto. Por eso hay que aprender, gracias por tus lecciones, Pedro.

Myriam dijo...

Y besos, por supuesto.

Abejita de la Vega dijo...

No se me había ocurrido pensar en métrica a la vista de estos poemas. Desconocía este aspecto del poeta chileno.

Veo que mi pregunta retórica e ingenua acerca del cerezo y la primavera ha tenido éxito.

Vayamos a por la última entrada, a ver lo que sale. Es difícil Neruda, sigo pensando.

Besos

Pamisola dijo...

Muy chungo lo de la métrica para mi. Me atrae la musicalidad y sobre todo que las palabras me emocionen. Pero muy interesante la clase.
Gracias, Pedro.

Besos

Camino a Gaia dijo...

Nada hay mas heroico
que batallar contra el amor
y salir derrotado.
Un saludo

Señor De la Vega dijo...

Mi Señor Ojeda,

Me pilló a traspiés y sin tiempo con este último comentario que hizo Usted sobre los poemillillas de Pablito Neruda, que a más divertimento que me este causando encausar los versí-culos en crepús-culos..., al sacar usté el tema de la métrica (arte que desconozco, aunque igualmente me parto de risa respetuosamente y silábicamente) sentí un singular escalofrío de duelos y la necesidad de desenvainar mi espada para trinchar unos quebrantos.

Métrica tendrán y hasta billete de metro, que una vez los vi pegados en un vagón de la línea 1 entre la estación de Sol y Crepúsculo, en una campaña de lectura, que no me disgustó. Melodía en sus versos, a veces sí, otras no tanta, nadie es perfecto.

Componer en español poemas, contando sílabas, jugando con los tropos e incluso generando con suerte un ritmo coherente o mejor, una hermosa melodía en su conjunto, nos puede ofrecer un poema o dejarnos la cara de poema, y ya no digamos "poesía", palabras mayores, que según cómo y quién la defina, puede ser la antítesis de algunas composiciones escritas versadas o composiciones métricas en la literatura conocida o en las redes hoy en día.

Poesía no es necesariamente versar, cualquiera sabe eso, ni todo lo versado, metrado o rimado, escrito sobre papel pretende serlo, o siquiera aunque lo pretenda, tiene porque ofrecer como resultado una música agradable al oído (menos al oído actual), porque desde que se versa en papel y para el papel, el objetivo y objeto es diferente y no necesariamente funciona el recitado, aunque la declamación sea perfecta y el poema se atenga a un ritmo.

Volviendo a Pablito Neruda, sabría metrar con 19 años, pero si se los recitó, finalmente a alguna de sus amores santiagueros, me temo que saliesen corriendo del susto a Punta Arenas o cruzasen el estrecho de Magallanes a la Antártida...

Sí, es posible mejorarlos si los recita otro/a, Usted se empeñó en el intento y consiguió resultados aceptables, pero es difícil sacar peras de un olmo y 20 poemas de amor, no son precisamente un huerto de frutales, aunque alguno hay.

Poema 1, recitado por Neruda

Suyo, Z+-----

pancho dijo...

Nunca viene mal recordar la teoría sobre la métrica de la poesía. Si uno sabe algo, es a fuerza de leer de gente que sabe más de las cosas, como es el caso. No se suelen enseñar estos contenidos de manera tan detallada.
Otro ejemplo de recitado natural

Todo lo que era sólido se va a terminar por derretir con tanta dilatación de tiempo, no hay manera de terminar con el ensayo.

Esta mañana fui a comprar la novela de Laura Castañón para el mes de febrero. El librero no la conocía, pero tenía el libro en la estantería, de manera que me volví a casa con él bajo el brazo. Tiene bastante envergadura.

impersonem dijo...

Interesante y didáctico.

José Luis Ríos Gabás dijo...

¿Sabes que sigo leyendo El Quijote? Voy por la mitad de la segunda parte. No hago comentarios, ya sabes que mi blog es de fotografía, pero leo los vuestros, y las alusiones presentes también.

Un abrazo

Paco Cuesta dijo...

Muchos caminos pueden acercarnos a la poesía. El secreto está en buscar el adecuado para cada uno.
Un abrazo