martes, 26 de marzo de 2013

Los ojos abiertos


Una de las formas de acallar la voz crítica consiste en pretender que solo los esclavos pueden hablar de esclavitud, que solo los marginados pueden hablar de marginación, que solo los desahuciados pueden hablar de desahucio, que solo los niños pueden hablar de explotación infantil, que solo los inmigrantes pueden hablar de inmigración. La historia, así, no existiría, puesto que los vencidos no pueden legarnos su relato. Tampoco existirían los avances sociales puesto que las voces de los que sufren nunca llegan a los poderosos. Si cada uno opinara solo de lo que le atañe personalmente tendríamos una sociedad corporativa y estanca, insolidaria y mohosa.

Una de las misiones más altas del ser humano es tener los ojos abiertos.

26 comentarios:

Myriam dijo...

¡Por supuesto! Además, desde distintos ángulos, mejora la perspectiva para la exactitud y fuerza de la denuncia, cosa que difícilmente se puede lograr estando hundidos en el estiércol.

Besos

María dijo...

¡Qué razón tienes, Pedro! mantengamos los ojos abiertos, y no nos callemos, gritemos cuando tengamos que hacerlo, y salgamos a la calle para que nuestros gritos se oigan.

Un beso.

Myriam dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Myriam dijo...

Ademas, las Sociedades para avanzar -la Humanidad entera para hacerlo- necesitan no solo de ciencia y técnica, necesitan encarecidamente de pensadores que muestren el camino para poder dar todos el salto evolutivo que tanto necesitamos.

Lichazul dijo...

no solo los ojos, sino el corazón dispuesto

feliz fin de semana PEdro

Pamisola dijo...

Es verdad, así nunca se aprende. Y también pasa lo contrario que veces hablamos de todo sin saber de nada.
Abriremos los ojos.

Abrazos.

Yeka dijo...

No puedo estar más de acuerdo contigo. Saludos!

Merche Pallarés dijo...

Ay, esa foto...
El movimiento que yo veo más articulado hoy en día es el PAH a ese nos deberíamos adherir TODOS, desahuciados o no. Besotes con los ojos bien abiertos, M.

XuanRata dijo...

Siempre presente la máxima de que nada de lo humano nos es ajeno; y tampoco nada de lo inhumano.

Nunca entenderé el argumento según el cual la validez de un razonamiento depende de quién lo emite o de dónde procede. Es la típica argumentación partidista, bastante extendida por cierto, y así nos va.

Un abrazo.

Marina dijo...

El problema es que, ahora mismo, ya no puedes opinar ni siquiera de aquello que te atañe directamente porque eres sospechoso de partidismo, de barrer tu rincón y , a poco que te descuides, de terrorismo.

Besos

Ele Bergón dijo...

Eso quieren: acallar nuestra voz y que sigamos en el analfabetismo, porque si unimos todas nuestras voces ya no puden taparse los oídos y decir que esos sólo entienden de sus miserias.

Un abrazo

Luz

Prestiti inpdap dijo...

Tienes mucha razòn ,hay que tener los ojos bien abiertos y la mente muy lùcida y despejada para no dejarnos manipular por ninguno,especialmente de los politicos y gobernantes .Optimo post

Anónimo dijo...

Los ojos abiertos para ver, que no solamente mirar; los oídos atentos para escuchar, que no solo oír; la boca pronta a denunciar, no meramente a opinar y el corazón presto a ayudar. Ni siquiera conocemos las necesidades de nuestros vecinos, pasamos a su lado sin saber que penurias o alegrías les acontecen, pero sabemos que pasa al otro lado del mundo.
Nos hemos acostumbrado tanto, con las nuevas tecnologías, a ver los desastres, las miserias y los desmames que ya solo miramos, oímos y opinamos.

Teresa

Abejita de la Vega dijo...

"Homo sum, humani nihil a me alienum puto"



Spaghetti dijo...

Mientras conservemos la libertad de expresión, cualquiera puede hablar de lo que quiera ... éste,tu blog, es la prueba.

José Núñez de Cela dijo...

No solo los ojos. Todos los sentidos!

Saludos!

virgi dijo...

Abiertos y lúcidos, porque si sólo los abrimos para ciertas cosas...
Besos besos

José María Souza Costa dijo...

Hola
Neste tiempo de Semana Santa, y el período de Meditación. Quiero desearte, una Pascua Armoniosa y Feliz
Que la sangre derramada en la Cruz de Cristo, sirvanos de ligación, para contemplación del Rostro Divino.
Feliz Pascua.
Un abrazo fraterno.

Estrella dijo...

Vinieron a por los comunistas, como yo no era comunista... Vinieron a por los homosexuales, como yo no era homosexual... Vinieron a por los judíos, como yo no era judío. Supongo que eso es lo que le conviene al poder, una sociedad estanca: divide y vencerás.

Antonio Aguilera dijo...

El Poder aplica la máxima del divide y vencerás. ¡Y vaya si lo consigue!!

Feliz semana alejado del mundanal -bullicioso y desagradable- ruido

Alicia Montero dijo...

Querido Pedro, no sé que más nos tiene que pasar para poder "estar con los ojos abierto"...
Un abrazo grandote, me encanta tu foto de portada en fbk y feliz Santa Semana!

Ali

Paco Cuesta dijo...

Acompañado siempre de disposición para el análisis, y crítica constructiva.
Un abrazo

Señor De la Vega dijo...

Mucho le habrán tocado últimamente los tomates, para acabar en esta entrada con tan elevado y lírico aforismo:
Una de las misiones más altas del ser humano es tener los ojos abiertos.

Válgame el cielo que la suscribo, a pesar de ser yo tan solo un personaje; y bien puede que sepa a lo que se refiere, porque leal soy a su palabra desde hace ya unos años. Pero claro, el viaje desde la retina pasando por el óptico nervio hasta completar la imagen que captan esos “ojos” es lo que el aforismo no relata y sólo la metáfora explica, si sustituimos “ojos” por conciencia y “abiertos” por los que procuran ser de sesgo libres.


En su máxima vincula [el ser consciente y libre de prejuicio] a “misiones” como deber; que a su vez califica como “más altas” pues mucha parece la dificultad de la misión en sí misma, como elevado su cometido; que imagino que sea llenar de significado moral y ético el término de “ser humano”.

Porque si no se entendiese de ese modo, cualquier lectura de “ojos abiertos” de los que nunca vieron nada, estuvo el Mundo siempre lleno, y poco representaría esa imagen, si la luz que la retina capta sirve solo para justificar lo que el cerebro quiso ver antes de abrirlos.

Naciendo justiciero, mi impulso primero fue otear a la búsqueda del mal y combatirlo; pero tan de cerca vi las llamaradas, que secaron las niñas y suerte tuve en convertir las cuencas en inundadas rimas no perdiendo la vista al hidratar mis ojos, inconsolable llanto evita el trapamtojo y calcos del reflejo infernal o su despojo; así el tacto y el amor liberan el sonrojo y a veces vemos lo más bello si intentamos cerrarlos y usar los otros cuatro; transcribir, que nunca hallar verdades, sentir, ya que imposible ser los otros, asombrarse y nunca rendirse en nombre de nadie, abandonar sólo si somos el fin del abandono.

Me encanta recordar estas palabras de Sabines “poesía es el descubrimiento, el resplandor de la vida, el contacto instantáneo y permanente con la verdad del hombre. La poesía es una droga que se tomó una vez, un cocimiento de brujas, un veneno vital... decir con esto que el poeta es el condenado a vivir. No hay distracción posible, no hay diversión, no hay posibilidad de salirse del mundo. Todo esto debe ser escrito, todo debe hacerse constar. El poeta es el escribano a sueldo de la vida..."

Suyo, Z+-----

dafd dijo...

Las clasificaciones son útiles. Un marginado puede, a su vez, ser marginador mientras salva algo, y él creerse salvador, o marginador, o marginado. Las clasificaciones sirven para entender, son un método de análisis, una herramienta en definitiva. Un arma también lo es. Pero dependiendo de quién la use, será buena o mala.
Este último razonamiento es tramposo. Un método teórico, un cierto tipo de clasificación también puede ser como un arma y entonces también será tramposo decidir si será bueno o malo. Hay formas de pensar que, en sí mismas, constituyen un atentado contra la humanidad, como es la de dividir y desentenderse.

Aldabra dijo...

lo bueno es la diversidad de ideas, de saber ponerse en la piel de los demás... esa es la riqueza de este mundo y el fruto de muchos conflictos, también hay que decirlo.

biquiños,

José Luis Ríos Gabás dijo...

Para opinar me faltan, en general, referentes de los que fiarme. Nadie es perfecto, ya lo sabemos, pero echo de menos opiniones sólidas a las que poder hace caso.

Un abrazo