jueves, 7 de junio de 2012

El placer de la lectura colectiva y noticias de nuestra lecturas

Se puede leer para uno mismo. No importa el lugar ni el formato. Podemos leer para nosotros en el rincón más escondido de nuestra casa, en un jardín o en el metro. Podemos hacerlo con un libro en papel o en un soporte electrónico. Esta lectura íntima, que generalizó en occidente el desarrollo de la imprenta y la aparición de una clase social, la burguesía, que tenía el tiempo de ocio que construyó el hábito de la lectura, es necesaria: es la mejor forma de asimilar un texto, de hacerlo propio.

Pero también se puede leer en comunidad. Desde el inicio del texto escrito hay quien ha leído para otros que no sabían, no podían o no querían hacerlo. El texto leído así nos llega a través de la boca de otro, de la entonación de otro, de la expresión de otro, que puede ser un profesional o no de la lectura, pero que trasforma el texto para entregárnoslo. Curiosamente, esta forma, que era la más habitual hasta hace medio siglo, ha perdido fuerza e incluso muchos no logran adaptarse a ella con comodidad cuando alguien les lee. Hubo tiempos en los que se aprovechaban momentos en los que no se podía leer para que nos leyeran: en el trabajo, en el refectorio, en el oficio relgioso, un autor a la compañía a la que quería colocar su obra teatral, etc. Pero eran otros tiempos: para este tipo de lectura se necesita el tiempo y el sosiego necesario para reunirse en comunidad, cosa muy alejada de nuestro ritmo de vida actual.

Y hay otra forma de lectura colectiva que combina lo privado y lo público. Leer cada uno para sí el texto y luego comentarlo con un grupo, darlo vida entre varios y aprender unos de otros, porque cada texto se enrique con sus lectores. Desconfío siempre de aquellos que piden una única lectura para cada texto.

Desde el inicio del Club de lectura de La Acequia hemos construido una comunidad de lectores. Algunos siguen las lecturas de forma silenciosa, otros colaboran publicando sus comentarios o sus interpretaciones tanto aquí o en mi perfil de Facebook como en sus propios espacios.

Cerramos este curso del Club de lectura con mi agradecimiento a vuestra colaboración y participación en el proyecto. He aprendido mucho de vosotros y me gustaría seguir contando con vuestra ayuda a partir de septiembre.

Noticias de La Viuda valenciana


Paco Cuesta publicó una magnífica entrada subrayando las cuestiones esenciales de la adaptación televisiva de la obra de Lope. Imprescindible si queréis comprender las claves de cómo hacer bien este traspaso.

Algunas lecturas para el verano

A lo largo de las próximas semanas iré publicando, a sugerencia vuestra, algunos de los libros con los que llenaré mi verano. No os daré cuenta de los que pertenecen a mi profesión de forma específica, pero sí de aquellos que pueden ser de interés general.

Por ahora, os anuncio, porque sé que algunos necesitáis tiempo para locarlizar los títulos y otros queréis leerlos con calma antes, que el primer libro con el que comenzaremos el curso en septiembre será El lector de Julio Verne, de Almudena Grandes. Ya os anunciaré el día en el que comenzaré a publicar mis comentarios.

Entre los libros que me acompañarán este verano se encuentran algunos con los que quiero comprender cómo se afrontaron momentos de crisis en otros tiempos. Comienzo con la relectura de la trilogía titulada La lucha por la vida de Pío Baroja, compuesta por tres novelas básicas de la literatura española: La busca, Mala hierba y Aurora roja. Completa la leí hace más de veinte años. Creo que ya toca volver a ella.

17 comentarios:

Juan Navarro Fernández-Pacheco dijo...

Si hay algo que prueba que la lectura es una recreación de la obra, es la lectura colectiva y la lectura en voz alta. Basta oír recitar a Alberti, Neruda o Benedetti, por ejemplo, sus propias obras para darnos cuenta qué poco se compadecen con nuestra lectura interior. Ellos escribieron una cosa, interpretan otra y nosotros reelaboramos la que nos "interesa".

Abejita de la Vega dijo...

Nunca había vivido los libros así. Gracias a ti, Pedro, por tu trabajo incansable, incluso en medio de situaciones familiares difíciles.
Me gusta mucho Almudena Grandes. Ya tenía apuntado "El lector de Julio Verne" para este verano. Ahora con más motivo.

Un abrazo en este fin de curso tan especial.

lichazul dijo...

leer en voz alta lo que uno escribe, es desnudar(se) aún más el alma, no siempre puedo con mis textos, hay mucho a veces involucrado

leer a otros es más fácil
comentar y compartir es genial

besos

Isabel Barceló Chico dijo...

A mi me encanta leer en voz alta y también escuchar la lectura de otros. Tienes razón: el lector transforma el texto cuando lo lee porque, de algún modo, lo interpreta. Un abrazo.

Merche Pallarés dijo...

¿"El lector de Julio Verne" no es el último de una trilogía que ha escrito Almudena Grandes? Es que si es así, me sorprende que no empecemos por el primero. De todas formas me gusta la elección y esa otra trilogía de Pio Baroja--no la conocía--también suena muy interesante. Besotes lectores, M.

Aldabra dijo...

Recuerdo con mucho cariño "Las inquietudes de Shanti Andía", no recuedo que años tenía pero era muy joven.

Todas las lecturas son válidas y de todas y entre todos se aprende mucho.

biquiños,

Asun dijo...

Hace ya bastantes años vi una película que me encantó: La lectrice.
En ella una mujer lee en alto para su marido un libro –titulado precisamente "La lectrice"– en el que la protagonista decide dedicarse profesionalmente a leer para otros.
La mujer que lee para su pareja se va metiendo en el papel de la protagonista del libro y va descubriendo el placer de leer para los demás.

Una película que me dejó muy buen sabor de boca y que voy a intentar localizar para volverla a ver.

El lector de Julio Verne lo vi hace unos meses en casa de mi hermano y me tentó. Hace un par de días lo vi en la feria del libro y me volvió a tentar, aunque no lo compré esperando a ver qué otros títulos me llamaban y a partir de ahí decidir.
Las señales están para escucharlas, así que después de leerte creo que está claro que uno de los libros que tengo que comprar en esta feria del libro es este de Almudena Grandes.

Un beso

Bertha dijo...

En Cuba es costumbre que en las horas de trabajo.Haya lectores profesionales.No es mala idéa!

-Darte y daros las gracias por estas lecturas.Aunque no llevo muchas(solo dos).Pero me han encantado!

Saludos hasta pronto!

Bertha dijo...

...Y ME APUNTO EL LIBRO JEJEJE!

Myriam dijo...

Si que es un placer -éste de la lectura colectiva- sobre todo por lo que ganamos con la horizontalidad de las múltiples lecturas e interpretaciones que nos enseña a valorar los distintos puntos de vista, ampliando así nuestros horizontes mentales.

Tomado nota de la bibliografía. De Almudena Grandes había visto la película sobre su obra "Atlas de geografía humana". Me gustará estoy segura, leer al lector éste.

Besos

MIMOSA dijo...

Pedro, gracias.
Gracias por ese amor tuyo a la lectura que te llevó a perseguir sueños, que muchos habrás cumplido y otros habrás de cumplir. Gracias por toda la dedicación y corazón que has puesto en este tu proyecto de lectura compartida, gracias por toda la sabiduría vertida, por ti y todos aquellos que incondicionalmente participan día a día.
Para mi fue un placer encontrar este rincón, aún no habiendo participado activamente, ha sido un grato placer compartir lecturas a la par de admirarlas, más allá de lo que habitualmente una les daba importancia.
He reído al leer el comentario de Asun, pues también me he sentido tentada en más de una ocasión de comprarlo, y mira que soy de las que le da importancia a las señales, pero he debido desoírlas por alguna razón, razón hoy desvelada.
Este verano será lectura compartida, se acerca el momento en que nos volvamos a ver y me devuelva la visita, así que, espero la hagamos juntas y en voz alta.
Hasta septiembre pues.
Besos, siempre.

pancho dijo...

Ahora que lo dices; el teatro leído por varios lectores, uno por cada personaje, es uno de los recuerdos más agradables de los años de colegio.

Fascinados por la lectura, se nos va el santo al cielo, como si la dimensión de tiempo se desvaneciera.

Volver a Pío Baroja después de tanto tiempo es aprovecharlo con algo útil.

La columna del "paisito" de Almudena Grandes es lectura obligada del domingo, después de Javier Marías.

Delgado dijo...

barriendo para casa me quedo con la trilogía "El pasado", su segundo libro tiene escenas que reflejan la bohemia de mediados del XIX; el tercer libro llega con la trágica Comuna de París. Lo malo de esta trilogía es menos comercial que la otra y por tanto más difícil de conseguir.

De todas tu elección no deja de resultarme harto interesante.

Un abrazo.

Estrella dijo...

Las lecturas colectivas de La acequia enriquecen muchísimo cualquier texto. Lo nutren. Y tus guías son impagables. Así que, sólo puedo darte, daros a todos, mis más pronfundo y sincero agradecimiento.

Hace poco he terminado El árbol de la ciencia, de Baroja, y veo que nos retrata a los españoles con mucho conocimiento de nosotros. A Almudena ya toca leerla, que hace años que leí Los aires difíciles.

Ele Bergón dijo...

Da la casualidad de que Mari Ángeles me regaló este libro de Almudena Grandes por mi cumple, pero aún no lo he leído. Así que lo tenía ya pendiente, ahora con más razón.

La trilogía de Baroja la leí hace tiempo y me gustó mucho, es una buena recomendación para este verano, pues me viene muy bien ya que estoy inmersa en el siglo XIX.

Besos

Luz

Paco Cuesta dijo...

Es un honor pertenecer al refectorio de La Acequia

Kety dijo...

Aunque silenciosa, me siento orgullosa de pertenecer a este grupo. No de comentar, pero si de leeros.

Desde mi tierra, un abrazo.

Voy ha preguntar si tienen a Almudena Grandes en la biblioteca.Me encantaría