lunes, 30 de abril de 2012

No: no puedes irte.

En Marcial entre el amor y la miseria, el poeta sabe que la labor aun no ha terminado, que hay algo que se le impone y le impide la marcha:

No: no puedes irte. Debes terminar
los escritos que tienes empezados
y has de quedarte aún.
(..) Pero aún
hay veneno y jazmín en tu tinta: y ni la muerte
les va a librar de tu arte despiadado y purísimo.

Condición del poeta ante el anfiteatro. Dónde han quedado los intelectuales en España. Qué se ha hecho de los que tanto han escrito en el último cuarto de siglo que apenas se les oye.

23 comentarios:

Myriam dijo...

¿Dónde han quedado?

Myriam dijo...

Y no solo en España.... en todo el Mundo, porque los necesitamos, para redefinir valores y redireccionar nuestras sociedades.

Besos

lichazul...elisa dijo...

Pero tú estás dando luz Pedro!!
y tu luz es faro POTENTÍSIMO!!!

también espero tu duende

besos

lichazul...elisa dijo...

pd...muchos están en la web, habemos cuerpo y espíritu siempre dando...aunque muchos no seamos del CLUB jajaja

Alimontero dijo...

Te he tenido pendiente muy a mi pesar...no he estado por estos lados desde hace unos cuantos días....
Los intelectuales y los poetas son necesario y valiosos faros para este mundo tan desorientado, confundido y como dice Lichazul, tú eres parte de ellos...al fin tenemos patria señores! ;-)

Besos,

Ali

Spaghetti dijo...

¿Donde están los lectores? Los lectores comprometidos con los autores...Escribir, denunciar, sembrar estados de opinión, comentar las noticias, analizar ...Hay más intelectuales, periodistas y escritores dedicados a estas tareas de los que creemos, te puedo dejar una lista empezando por Miguel Ormaetxea Arroyo, Antonio "Lord Jerome"... y otros que seguro tú conoces y sabes que están ahí cada día...y tienen que sufrir etiquetas ... Lo que falta son lectores que como el año pasado con J.L. Sampedro se comprometan y se unan en una causa común ... no son tiempos de cargar contra los intelectuales cuando abundan y se multiplican cada día.
Un abrazo.

Gelu dijo...

Buenas noches, profesor Ojeda:

En este cuarto de siglo, el vivir era muy caro. Los escritores –casi todos- necesitaban muchos ‘sestercios’ y gustaban del reconocimiento del poder.
El escribir y dar la cara siempre trae complicaciones.
Hay que ser muy valiente, sacrificado y generoso. Pero ¿qué sería sin los poetas ?. ¿Qué libros se encontrarían en el futuro?

Saludos.

Sociedad de Diletantes, S.L. y Casilda García Archilla dijo...

Antonio Orihuela lleva denunciando y sigue denunciandoo desde la poesía y la prosa desde hace muchos año, antes de la crisis, cuando el "bienestar". Otros muchos también.. pero por eso mismo, no son mediáticos.

Son los que no se venden, los no paniaguados.

Merche Pallarés dijo...

Estoy de acuerdo con DILETANTES. Hay muchos intelectuales y poetas que opinan pero no son "famosos" i.e. "mediáticos". Sin ir más lejos, tú, Fernando Manero, El Señor de la Vega, Isabel Huete, etc., etc. Besotes del montón, M.

Señor De la Vega dijo...

Mi Señor Ojeda,

Hermoso poema que nos dejó, (en su versión completa), difícil no crear un imaginario al degustarlo.

Se me ocurre, pensando en el escritor activista de nuestro tiempo, que esa opción solo es válida, cuando la persona se muestra comprometida con la vida y con lo inerte, y resulta un poeta de corazón y yemas frágiles, capaz de sentir el amor profundo en cada poro, embriagarse el alma con diálogo ajeno y lengua larga, deleitarse con la luz de la luciérnaga, llorar con un bolero, liberar a un grillo de su jaula, versarle al gotear de un caño, o a la infinita ridiculez del dólar (cuando era verde); poeta que se ate por un árbol y a la raíz de los problemas, pero además clame por liberar a los cetáceos de su pesca y su sordera, subido en arco iris.

No hay poeta que llame a barricadas e inspire confianza si no ha versado con delicadeza el roce de unos labios, el erizado antojo de un abrazo; no imagino al autor de un verso revolucionario, que desconozca la fuerza de la amistad y la nobleza de sentirse igual al débil en una estrofa que hable de uno mismo, en lloro, con los ojos rojos y el pulso temblando.
No me llevará nunca a la guerra un poeta psicópata, un poeta insensible por lo bello, ajeno a lo minúsculo, duro con lo frágil, brutal con lo liviano, o insípido de paz.
Y así el poeta dichoso de felicidad y llantos, rodeado de amantes y de locos, de viejos y de niños, de gente que le envidie por no envidiar a nadie, contará con mi apoyo en la batalla, y le seguiré cargado de empatía y en hermanada confianza.

Suyo, Z+-----

LA ZARZAMORA dijo...

De Marcial recuerdo lo que me costaba traducirlo del latín...
Quedan pocos intelectuales y poca deontología.
El consumo a ultranza de la información ha ido aniquilando progresivamente el análisis y la reflexión.
Los periódicos se han reducido a una suma de publicidades y artículos de agencia, con atractivos y sucedáneos, y revistas incluídas para ganar lectores.
Los recortes hace tiempo que se aplicaron a la prensa reduciendo corresponsales y reportajes.

la mayoría de los artículos de calidad hay que buscarlos con lupa.

No es muy halagador este futuro, no.

Besos, Pedro.

pancho dijo...

El poeta se va cuando el tiempo vivido se cierra en el paréntesis de lo eterno. Sus palabras húmedas son semillas que germinan con la lluvia:
«No en todas partes se ha perdido la cosecha de la uva, Ovidio; la lluvia abundante fue provechosa. Corano ha recogido cien ánforas de agua». Están locos estos romanos

Julita Fernández dijo...

¡Claro que la sociedad necesita de ellos!
Pero, hay mucho servilismo justificado y sin justificar.
¿No estaremos perdiendo los valores personales? ¿Están perdidos ya? Quiero pensar que no... Todavía nos queda la luz de algunos intelectuales como tú.
Gracias, Pedro.

Lola dijo...

Cuando la sensación es la de no ser escuchados, un tapon de nostalgia se nos planta delante..... ¿donde los lectores? esos se echan de menos siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii Besos Pedro

Anónimo dijo...

¿Las culpas son del lector o del poeta? Siempre del otro...es más fácil

Cada cual ha de asumir la suya, el lector por no escuchar y el poeta por no llegar.
¡Gracias, Pedro, por llegar y hacernos escuchar!

Anónimo dijo...

Escribe Saramago: el drama no es que la gente no tenga opiniones, sino que las tenga sin saber de qué habla. Creemos que pensamos -o alardeamos de que pensamos- pero reproducimos los pensamientos de otros. Para Sampedro pensar y pensar por uno mismo deberían ser expresiones equivalentes. Luego no pensamos. Gramsci decía que intelectual es cualquier ser humano, puesto que pensar es facultad de cualquiera de nosotros. Así que, cuando te preguntas por dónde están los intelectuales, en realidad, te preguntas por dónde estamos cada uno de nosotros, dónde están nuestras preguntas, nuestras respuestas, nuestra interpretación del presente y del pasado, y nuestra opción de futuro, dónde está nuestro camino, o el camino, si hacemos caso a Machado, que decía que no hay caminos, sino que se construyen andando. Nos llevan de la mano, nos conducen, pastamos, sobrevivimos, quizá no vivimos.
En realidad, te preguntas por el intelectual tradicional, el que lo tiene por oficio, es decir, el poeta, el novelista, el filósofo, el científico, el periodista,... Alberti ya se preguntó por los poetas andaluces. Escribir en párrafos cortos no es ser poeta, como escribir en un periódico no es ser periodista, como trabajar en una carpintería no es ser carpintero. El oficio quiere compromiso. Como lo tuvieron los del 27 o el 50. Hoy hay pesebres. Y ombligos, enormes y orondos ombligos. Es decir, individuos al servicio de los que piensan por nosotros y nos pastorean, o personajillos que se pasan el día admirándose en el espejo.
Un entrenador de fútbol ha dicho estos días que la clave es poder mirar a la cara a nuestros hijos. JAG miró a la cara a su hija, aunque ella haya aceptado ese reto al cabo de muchos años. ¿Podemos mirar a la cara a nuestros hijos? Tú -especialmente en estas tres últimas entradas- nos retas para que seamos ciudadanos y libres. Vivir, y no sólo sobrevivir. Ojalá asumamos que el derecho a ser ciudadano lo convirtamos en irrenunciable. El día que esto sea cierto el mundo estará lleno de intelectuales.

(Disculpa la extensión. Es la tercera versión, no sé qué pasa hoy con Google que no guarda los comentarios)

Juan Navarro Fernández-Pacheco dijo...

No entiendo. El anterior comentario es mío, pero lo ha publicado como anónimo.

MariluzGH dijo...

No quedan Maese Pedro, pero sí cientos -tal vez miles- de cabezas bienpensantes que tienen las ideas claras y saben transmitirlas ¿pero sabes qué? no da dinero, no interesa porque no venden... a la gente 'común' lo que le interesa es la vida de cualquier pichimosca que se mueva en las revistas y televisiones especializadas en el famoseo.

abrazos

ps
disculpa mi pesimismo... el loco no consigue sacarme de él; un beso

Abejita de la Vega dijo...

Jazmín y veneno.

No pueden irse.

São dijo...

Onde estão, sí? Mas não só em Espanha, também na Ibéria, também no mundo.

Bom Dia do Trabalho , querido Pedro.

Isabel Barceló Chico dijo...

Tu reflexión ha dado pie a interesantísimas respuestas, pedro. Entiendo que la necesidad de oir la voz de pensadores (voces que necesitamos tanto) no es tanto para que analicen la situación o para que canalicen nuestro descontento, sino para que realmente nos iluminen sobre el camino a seguir. Ante esta situación de derrumbe y demolición social, necesitamos más que nunca de la sabiduría, porque han logrado inculcarnos la idea de que nada se puede hacer contra lo que está ocurriendo, ni individual ni colectivamente. La sociedad se siente impotente ante este ataque brutal. Pero no es cierto. Seguro que algo podemos hacer. La voz que necesitamos es aquella que traduzca el "algo" por otra palabra que nos induzca a la acción en la dirección correcta. Un abrazo, querido amigo.

Ele Bergón dijo...

Ayer, por ejemplo, vi al poeta Marcos Ana, el preso político que pasó más tiempo en las cárceles franquistas, en la Manifestación del primero de Mayo. Es mayor pero allí estaba con su gorra protestando por todo lo que nos están haciendo.


Cuando en Madrid se ha protestado por las reformas en educación, allá por el mes de octurbre, también los he escuhado en varios recitales, pero su voz, como siempre pasa con la poesía, no tiene el eco que se merece.

También es cierto que hay otros y conocidos que se callan y están al lado del poder. De todo hay.

Es hora de quedarse y levantar la voz contra la injusticia.

Un abrazo

Luz

Aldabra dijo...

el poeta trata de buscar las cosas que pueden atarlo a la tierra, las cosas que de verdad le importan.

biquiños,