viernes, 30 de septiembre de 2011

Beber agua de la palma de la mano


A veces el verano se prolonga en el otoño y nos regala días luminosos que nos abrazan y que debemos acoger como una caricia. Pasear más allá de la ciudad se convierte en obligación alegre que nos exalta: todo queda atrás cuando nos calzamos las botas y salimos a descubrirnos en la marcha. Fatigados, un instante de reposo y conversación en el que se comparten las bebidas, el queso y el chorizo cortados con la navaja heredada, unas uvas de buen albillo tomadas desprevenidas de las vides por las que atraviesa el camino. Es tiempo de vendimia en estas tierras de Castilla. Antes de proseguir la marcha, bebo el agua de una fuente de la palma de la mano. Otro día vendrá el otoño.

39 comentarios:

OceanoAzul.Sonhos dijo...

Que magnifico isso que contas...
tão bom beber água fresca de uma fonte com a palma da mão em um dia quente...bom demais.

Bom fim de semana
um abraço
oa.s

MariluzGH dijo...

Me has traído recuerdos de adolescencia y he sentido el frescor del agua en la mano ¡gracias, amigo!

dos abrazos

Asun dijo...

¡Cuanto tiempo sin disfrutar de uno de esos paseos, haciéndose uno con la naturaleza!

Creo que debería retomarlos aprovechando las buenas temperaturas.

Un beso, y feliz fin de semana, Pedro.

María dijo...

Sentir la naturaleza abrazada a través del agua que brota por las manos...

Que siga prolongándose el otoño, y que el verano no nos deje aún.

Un beso.

Anna Jorba Ricart dijo...

Esa salida a caminar, con una parada para comer queso y chorizo y un buen vino, charloteando con amigos y en un dia (de regalo) cálido...es un placer.!disfrutalo!
Un abrazo.

Juan Navarro dijo...

"...salimos a descubrirnos en la marcha". Esa es la clave.

São dijo...

Na impossibilidade física de caminhar contigo e assim partilhar o prazer da frescura de um gole de água tomada na concha das mãos, te acompanho em espírito e te deixo um enorme abraço, amigo mio.

elisa...lichazul dijo...

qué delicioso paseo!!
disfrutarlo a concho es lo que se piensa y se hace
de la mano el agua tiene otro sabor
más si se comparte

Besos y feliz fin de semana

Marina dijo...

QUé pocas veces he bebido yo de la palma de mis manos...era mi padre quien en los paseos por el campo, tomaba agua con sus manos y me la daba a beber. Luego yo hacía lo mismo con mis hijas, ahora lo recuerdan y me confiesan que les gustaba que al dormirse les pusiera la mano en la cara porque les recordaba la frescura del agua...la de cosas que te cuentan los hijos en la sobremesa...
Besos Pedro

MIMOSA dijo...

Este es el tiempo que más me gusta, ese veranillo de San Miguel que le dicen........los días aquí están realmente maravillosos.
¡Qué bueno poder beber del cuenco de la mano ese agua límpida de la fuente!
Besos y disfruta tan maravillosos instantes!

Raul Rentero dijo...

pues yo te parecerá una tontería pero bebo agua de un cazo metálico y me sabe superbien... creo que con ese gesto me viene el recuerdo subconsciente de mi abuela, que siempre tenía esos recipientes de metal
un saludo

stella dijo...

Un paseo plácido y refrescante, me ha gustado leerte
Un abrazo
Stella

Lola dijo...

Ya llegará cierto es y ahora mismo hay que beber ese agua con las manos, que es como mejor sabe.... Un beso

La Zarzamora dijo...

Aquí lo llamamos l´été indien, y también llegaron unos días de verano esta semana a París, con casi 30º toda la semana... es un placer disfrutar de estos momentos privilegiados.
Besos, Pedro.

J. G. dijo...

Me repito más que la morcilla torreña, lo mejor el otoño, y si es octubre mejor que mejor.

Natàlia Tàrraco dijo...

Da gusto pasear contigo, agua fresca de la fuente, uva madura, chorizo cortado con navaja vieja...
el otoño que venga cuando quiera, hoy es hoy.
Besito.

Incombustible dijo...

Verde, pero verde de envidia (de la buena, que conste) con todos aquellos que tienen la campiña a tiro de piedra..yo hasta para ir al parque debo "torear" coches y gente..aunque tiene su encanto...

Felicidades a los que pueden permitirse, no un otoño en primavera sino todo lo contrario.

A ti, Pedro, un beso y el deseo de que sigas disfrutando muchos días como este

Incombustible dijo...

¡Uy! que me he publicado, con la misma foto, en un perfil distinto...pero da igual, el deseo sigue siendo el mismo

Delgado dijo...

POr los campos de Castilla, ¿eh Pedro? Qué gozada.

Alicia María Abatilli dijo...

Nada mejor para alargar el otoño que esa sensación de frescura en el alma.
Alicia

Isabel dijo...

Disfrutar de ésas pequeñas cosas es vivir a lo grande, sacarle partido a lo bueno de la vida, sentirnos bien con poca cosa. Un montón de besos para tí, me alegro de que estés contento. Yo también lo estoy. Isabel.

Abejita de la Vega dijo...

El agua sale muy favorecida en tus fotos, Pedro.

Besos

Paco Cuesta dijo...

Disfrutemos, mientras la situación lo permita

Hernando dijo...

Me has recordado cuando el otoño empezaba el 15 de agosto, cuando a primeros de octubre Castilla estaba en vendimias, cuando se agradecía arrimar las manos a una pequeña hoguera, para con el corquete en mano seguir vendimiando esa uva tiznada de violeta oscuro, helada por el frío de la noche.
Aunque puesto a elegir prefiero ese paseo,otoñal de los últimos tiempos, por los caminos de Castilla, con una tortilla de patatas y un tintorro Robera en las alforjas y una buena compañía para compartir, mesa y conversación.

Chencho dijo...

Que alegría leer algo refrescante.
Gracias.

jg riobò dijo...

Esperanza para tiempos de zozobra.

Merche Pallarés dijo...

El otoño... Mi época favorita. Besotes otoñales, M.

Kety dijo...

Seguro que ese queso y ese chorizo estaba más rico por estar cortado con esa navaja heredada.

Un abrazo

Spaghetti dijo...

Es un placer beber de la mano y más si no es de la propia mano.

Euphorbia dijo...

Qué bueno el pan, el queso y el chorizo... creo que ya sé qué desayunaré hoy.
Aquí el calor de ayer fue extraño, bochorno de pleno verano en uno de octubre.
Un beso

BlueShell dijo...

Caminhando em tempo de vindima... Aqui também é tempo de vindima...e de beber da água pura das fontes...
Beijos

Antonio Aguilera dijo...

Coincido con Merche, también Otoño es mi estación favorita...,¡aunque espero que los más de 30º se vayan ya!,lo suyo es la franja de los 20 y que llueva un par de veces en semana para que germinen las semillas inhumadas y asomen su tímido verdor escarchado.

Yo también bebo en el cuenco de mis manos, cómo se goza estando bien fresquita. Coincido con otro paseante en que "tus aguas" son muy fotogénicas.

Seguimos en la lucha

pancho dijo...

Se agradece una fuente caudalosa en estos días de estío que se alargan y que agotan los veneros. Después vendrá el otoño fértil de vendimia y sementera que huele a fruto maduro y al oro viejo de los árboles que se despueblan.

Goathemala dijo...

Exacto, así debe afrontarse esta rareza de días. Me recordaste lo que ayer hice.

Cuando me inquieto por la ausencia de lluvias, un agricultor viejo, como casi todos, me tranquilizó diciendo "que al cielo no se le ha olvidado llover, tan sólo se toma su tiempo".

Un abrazo.

SAUVIGNONA dijo...

tiempo de vendimia!! que lindo instante...buenas uvas ...buen clima...el agua de la fuente y la calma....aun no llega el otoño por lo menos en ese instante no llego el otoño ...
que lindo instante...

besines pedro
:) sau

Montserrat Sala dijo...

Hola profesor: A pesar de los pesares,
Aun nos queda algún resquicio de placer en las cosas sencillas, como comer un poco de chorizo, tomar unas cuantas uvas, y para saciar la sed, beber con la mano, un sorbo de agua fresca. Unos momento mágicos que nos hacen sentirnos vivos, y que ninguna ley y ningún parqué de bolsa, nos puede quitar.
Mi madre hubiera dicho: dichosos de mis bienes que me sacan de mis males

mojadopapel dijo...

El deseado Otoño puede esperar porque el verano no quiere despedirse regalando días calurosos para el buen caminante...el agua aplaca la sed y el vino renueva energía...seguiremos acumulando luz para los días grises.

Gabiprog dijo...

Valorar las sombras de nuestros camino. Eso es el buen tiempo.

Aldabra dijo...

me encanta que nos recuepres esa sensación de beber en la palma de la mano, hace tiempo ya olvidada... [desde que me envicié con la cocacola ya el agua no es lo mismo]

biquiños,