sábado, 30 de julio de 2011

La vanguardia en provincias: Revistas vallisoletanas de vanguardia (1928-1978)


Durante la vanguardia artística del período comprendido entre las dos guerras mundiales del siglo XX, en España -como en otros países- se consolidó un fenómeno de gran interés para comprender su extensión e incidencia en los años posteriores. En todas las capitales de provincia y en muchas de las otras ciudades con cierto movimiento cultural y económico -ambas cosas juntas son imprescindibles- se formaron núcleos de jóvenes artistas de vanguardia que acogen con entusiasmo las premisas del nuevo arte. Se reunían en tertulias que pretendían tener unas características diferentes a las tradicionales de los círculos provincianos y actuaban en su entorno a través de lo que hoy llamaríamos acciones artísticas de todo tipo.

Muchos de esos grupos de provincias publicaron revistas en las que se pueden leer los textos y apreciar los dibujos no solo de los artistas locales sino también de los que comenzaban a ser tenidos en cuenta como modelos nacionales y que solían residir, por unas u otras circunstancias, en Madrid. La mayoría de ellos pertenecían a lo que hoy llamamos Generación del 27. Hemos de recordar que muchos de los del 27 venían de esas provincias de las que hablamos y mantenían contactos de amistad con los artistas que no dieron el salto a la capital. Se estableció así una interesante red de artistas que cubrían toda la geografía nacional, lo que promovió una difusión de las novedades de una forma eficaz. Sin estas revistas la historia del arte español del siglo XX sería completamente diferente. No es un fenómeno nuevo: recogen el fruto de una realidad que durante todo el siglo XIX ha venido creciendo y que traspasa las fronteras nacionales, pero sí adquiere, por su generalización e intensidad, unas dimensiones que hasta ese momento no habían sido conocidas.

Los grupos locales de artistas de vanguardia no son nunca mayoritarios en estas ciudades de provincia españolas, sometidas a una estricta manera de hacer las cosas en arte y moralidad. En ellas, la vida era lenta y resultaba asfixiante para muchos de estos jóvenes con inquietudes que terminaban marchando a Madrid o fuera de España: el ambiente era más parecido al casino retratado por Clarín en la Regenta muchas décadas antes que a una ciudad moderna instalada en el siglo XX. Por lo menos, así lo vivieron aquellos jóvenes inquietos.

Sin embargo, algunos permanecieron en sus ciudades y se convirtieron en referentes locales de la vanguardia en todo el siglo XX. Durante décadas, su obra estuvo olvidada cuando no despreciada, oculta por el fulgor de los grandes artistas del período con mayor proyección nacional o internacional. Hay que reconocer que la España de las autonomías surgida de la Constitución de 1978, a fuer de vendernos en muchas ocasiones gato por liebre en lo cultural y favorecer la aparición de todo tipo de endiosados que pretenden controlar la vida artística con el beneplácito, en muchas ocasiones, de los concejales de los ayuntamientos y los consejeros de los gobiernos regionales, trajo la necesaria recuperación de la infatigable labor de estos artistas, muchos de los cuales no solo tienen una obra más que apreciable sino que también significaron el necesario eslabón para dar a conocer en toda España la tarea de otros, contribuyendo a la extensión de un tipo de arte que será, al fin y al cabo, el del siglo XX. Además, los que se mantuvieron al pie de la vanguardia sirvieron de conexión con las nuevas formas de experimentación que aparecieron en la España de los años sesenta. Y todo ello, fundamentalmente, a través de estas revistas que surgieron en todas las provincias españolas, no todas hoy disponibles en imprescindibles ediciones facsimilares.

Esta exposición que se muestra en la vallisoletana Casa Revilla hasta el 28 de agosto, cuenta la historia desde Valladolid y, fundamentalmente, a través de un nombre: Francisco Pino. Bien solo o bien en compañía de sus amigos (en especial de José María Luelmo), impulsó Meseta (1928-1929), Ddooss (1931) y A la nueva ventura (1934) antes de la Guerra civil española. En 1939 salió un número de Meseta que rendia tributo al llamado Alzamiento Nacional (la sublevación en 1936 de los militares contra el gobierno republicano) y que explica mucho de lo que pasó en la España de ese momento: a José María Luelmo, los fascistas le habían obligado a tomar aceite de ricino en castigo por sus amistades con los artistas rojos (a muchos de los cuales habían publicado en sus revistas: el mismo Luelmo me contó en varias ocasiones el dolor que sintió al quemar las cartas de Guillén, Alberti, Lorca, etc., para evitarse problemas ante un eventual registro) y les entró un pánico comprensible. Ambos eran dos jóvenes de la buena sociedad vallisoletana que no deseaban abandonar su ciudad: pasaron por el trago de alabar, con ese extraño número, la ignominia. Después del paréntesis de la guerra, vinieron Cancionero, pliegos de poesía (1941), Mejorana (1965) y las Carpetas (1971-1978). Leerlas hoy es leer gran parte del recorrido de la vanguardia española del XX.

Sin embargo, de la exposición se sale con cierta tristeza. Por mucho que lo expuesto se muestre con la suficiente dignidad, hay lagunas evidentes que hablan de la poca ambición con la que se cuenta su valor: por ejemplo, se echa de menos una contextualización que vaya más allá de unas pocas y muy conocidas fotografías del Grupo del 27. También se echa de menos una mayor labor de promoción de la obra de aquellos artistas a partir de la exposición. A fin de cuentas son los que mantuvieron vivo el arte nuevo en provincias durante todo el siglo XX, muchas veces contra viento y marea, en contra de la incomprensión de sus conciudadanos. Los mismos a los que hoy les llena de orgullo que en su ciudad se hiciera algo de interés a lo que jamás contribuyeron. Y los mismos que hoy desprecian a artistas que representan, en las mismas ciudades lo que aquellos supusieron para el siglo XX.

21 comentarios:

elisa...lichazul dijo...

cosas así pasan por muchos lados, publicaciones que se hacen con mucho esfuerzo,pero que no cuentan con apoyo más que la buena voluntad de sus creadores y algunos amigos para divulgar nuevos talentos, muchas quedan sin más que en las primeras ediciones, convengamos que publicar en papel en esos tiempos no era algo fácil, como hoy incluso lo es y entrar en los circuítos elitistas aún más difícil si no se cuenta con el apadrinamiento de uno de los consagrados, al go que lamentablemente sigue ocurriendo sobre todo en estos lados del mapa

Besos Pedro y buen fin de semana

Juan Navarro dijo...

Hubo un largo tiempo en que lo honesto se refugió en provincias y apenas salió de allí, aunque la calidad estaba en el exilio.

Señor De la Vega dijo...

Mi Señor Ojeda, cierra este mes de Julio con una mirada triste, sobre un periodo aciago para mucho y muchos.

Alégrese, gracias a la mediocridad de esa época, tuvimos un referente para reconocer lo excelso.
Hoy que estamos plagados de potentes artistas internacionales y genios, los que son mediocres son los críticos.
Esperemos pues, a la siguiente etapa de: estupendos todos.

...Ya puedo casi ver las primeras luces en este próximo 2012 que se acerca...

Disfrute de los calores del verano y que no le muerda la mosca negra.

Suyo, Z+-----

Ricardo Miñana dijo...

Hola Pedro, intereante post, la pena es que siga pasando lo mismo de siempre y no se apoye y considere el valor cultural que tiene,
me parece que he visto por ahi algun concurso internacial del Grupo del 27
que tengas un feliz fin de semana.
un abrazo.

Euphorbia dijo...

Deber ser duro ser artista en un lugar pequeño donde las miradas agobian, casi mejor el aninimato de una gran ciudad para poder crear con libertad. Digo.

Merche Pallarés dijo...

No llegué a conocer ninguna de estas revistas pero entiendo que debieron de ser muy importantes para promocionar a los artistas locales.
¡Pobre Luelmo! tener que tomar aceite de ricino (me acuerdo cuándo yo lo tenía que tomar de pequeña. Aparentemente era bueno para la salud, al igual que el aceite de higado de bacalao. ¡Sabían a rayos!). Besotes vanguardistas, M.

Myriam dijo...

Es una pena cuando el potencial de una exposición se desaprovecha.

Besos

Kety dijo...

En este caso habría que decir:
"Ni están todos los que son, ni son todos los que están".

Besos

Luis Antonio dijo...

En Teruel Existe se publica una de las mejores revistas de literatura - tamaño de libro - que existen en España. Me estoy refiriendo a TURIA. Y parece ser que peligran las subvenciones y pudiera tener los días contados...

São dijo...

Muchas gracias por me teres ensinado assim acerca do grupo . Sabia algo, mas superficialmente.

Boas férias, meu querido amigo.

Delgado dijo...

Muy interesante esta entrada, coincido en la crítica de esos endiosados de provincias que parecen controlar el aparato cultural institucional, y si no pasas por su aro no eres nadie.

Con respecto a la exposición, pues tendrá sus defectos Pedro, pero al menos la han hecho. Otro vendrá que recoja el testigo.

Un saludo Pedro

Gelu dijo...

Buenas noches, profesor Ojeda:
Le deseo un feliz mes de agosto.

En las ciudades pequeñas siempre ha existido el miedo al poder y al cacique. Los artistas suelen ser innovadores y eso siempre es molesto. Por ese motivo la gente con inquietudes y pocos medios económicos, tenía dos opciones:
1.- dejar su ciudad, agobiante, para buscar otros horizontes de libertad. O,
2.- quedarse y plegarse de rodillas.
En su día vi unos reportajes que me parecieron interesantísimos. Selecciono uno de ellos, sobre la Poesía de Francisco Pino
en el que hablan su hijo y Antonio Piedra.

Abrazos.

P.D.: Ya que estamos leyendo a Bécquer se me ocurre relacionar la entrada con la
7.Rima XXVI,
(y recoger los tres últimos versos:)

...”Tú sabes y yo sé que en esta vida
con genio es muy contado el que la escribe
y con oro cualquiera hace poesía.”

Paco Cuesta dijo...

Con frecuencia, la opción era someterse o huir. Cierto.

Omar(enletrasarte) dijo...

Hoy día los hacedores del 'tiempoactual' nos dicen que cultura tenemos que consumir, ergo, con qué cultura ganarán dinero.
Y se la hacemos muy fácil, todos los días hay una voz más, un músico más, un pintor, un escritor, un bailarín, etc. todos haciéndolo por amor al arte, por sus conciudadanos, por el mundo. ¿para qué invertirían en arte, si éste es un manantial inagotable?
Un abrazo

CRÓNICA dijo...

revista de los 30

Tarda un poco en descargar desde la hemeroteca de la biblioteca nacional

J. G. dijo...

son sitios donde es habitual salir así, poco nos puede mover en este tipo de eventos, recuerdos y demás mover a la alegría

La Zarzamora dijo...

En todo caso, apetece verla...
No sólo ocurre en provincias esto de desaprovechar el material del que se dispone.
A mí la de Antonio López también me supo a poco...
Besos, Pedro.

Isabel dijo...

Lamentablemente, como dice Elisa, hace falta tener un buen padrino para muchas cosas. Que pena que muchas veces se desperdicie el arte de mucha gente por ello. Muchos besos para tí Pedro y espero que estes disfrutando del verano. Isabel.

el historiador dijo...

El anonimato dignifica mas que un "famoseo" conseguido por seguidismo....

São dijo...

Te deixo abrazos, meu amigo querido.

SAUVIGNONA dijo...

hola pedro---
asi que de vacaciones? bueno yo tambien desidi tomarme un descanso mental tb.... bueno queria agradecerte por las lindas palabras de siempre.... y tb que siempre estas...


besines pedro y que tengas unos lindos dias...

:D sauvignona