viernes, 17 de diciembre de 2010

La casualidad


En el fondo, todos somos fruto de la casualidad: un segundo antes o un segundo después no nos hubiéramos cruzado con la persona que amaremos toda la vida. Un segundo antes o un segundo después, no dijimos la palabra exacta. Un segundo antes o un segundo después, la vida nos pasó por encima: final de trayecto. Un segundo antes o un segundo después, ya nada tendrá importancia o todo la tendrá. En el fondo, la casualidad somos nosotros mismos y la esencia es algo que vemos a lo lejos. Quizá sea mejor así: la esencia debe ser algo horriblemente aburrido.

39 comentarios:

Spaghetti dijo...
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Steki dijo...

No creo en la casualidad. Coincido plenamente con el comentario de Spaghetti. Nada es por casualidad.
Un beso grande para ti.

J. G. dijo...

Sobreviviente entre millones al alcanzar el óvulo, hasta ahí sí, después lo que dice el de arriba, no creo.

Spaghetti dijo...

Si asocias la casualidad con el tiempo, entraríamos en la cuarta dimensión. Pero, habiendo polémica sobre esta dimensión, nos lleva a pensar que la casualidad no existe, que todo es producto de lo que hagamos antes y de nuestros hechos se deriva.

Spaghetti dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
María dijo...

Todo, absolutamente todo, puede llegar a cambiar de la noche a la mañana en cuestión de un segundo, de ver niebla, y en cuestión de un segundo, ver el sol.

Un beso.

Silvi (reikijai) dijo...

Árbol de sangre, el hombre siente, piensa, florece y da frutos insólitos: palabras.
Se enlazan lo sentido y lo pensado,
tocamos las ideas: son cuerpos y son números.Octavio Paz.Besos.

Martine dijo...

Casualidad... determinismo.. que se lo pregunten a Edipo..;)
Ahora sí, hay casualidades maravillosas.

Un beso, Pedro.

Lola dijo...

Me gusta decir que la "causalidad", forma parte de mi vida....

Mafi dijo...

La casualidad no existe, en un segundo el espermatozoide más rápido fecunda al óvulo, no por casualidad, aquí no estamos por casualidad ni por casualidad conseguimos las cosas, creo más en la suerte, en la oportunidad del momento y en el destino y me niego a pensar ni un sólo instante que estoy en este mundo por casualidad.
I'm rebel, I'm come back jajajaja.
Besos a ver si empezamos a leer un poco ¿verdad? ;)

Spaghetti dijo...

Si nada hacemos, nada sucede. La casualidad como el destino es el producto de lo que hacemos para que algo ocurra. Confiar en estas cosas es desconfiar de nuestra capacidad para cambiar el futuro. Hubiese considerado poético si el amor de vida me lo hubiera entregado la diosa casualidad, cosa que espero como quien espera eternamente a Godot o al Mesias.

Juan Navarro dijo...

¿Sólo casualidad? ¿O serendipia? Es decir, casualidad, propósito, decisión y esfuerzo.

elena clásica dijo...

Querido Pedro:

He de decir que la casualidad ha querido que el comentario que había escrito anteriormente se borrara en la nada. Me ha parecido un guiño de la protagonista.

En todo caso, vuelvo a las mismas ideas.
La causalidad nos hace sentir tan importantes, tan únicos; en algún plano superior un ser divino cuida de nosotros, de nuestro devenir. Si algún problema encontramos en el camino, es una lección que debemos aprender para mejorar.

Es terrorífico pensar que ello no sea así. Que no existe tal causalidad, sino casualidad pura y dura: caos en definitiva, si es verdad que el universo tiende a la entropía.

Recuerdo dos películas de Woody Allen: la primera, "Delitos y faltas", donde un hombre acuciado por su examante decide asesinarla a través de un asesino a sueldo. Cuando la policía investiga, no sospecha de él, es un médico de prestigio, vive en una familia tranquila, en un ambiente económico y social de buenos recursos. El crimen se lo atribuirán a un delincuente habitual.
El protagonista se verá aterrorizado ante la realidad de no ser castigado ya no por la Justicia terrenal sino por ninguna justicia poética, divina.

La otra "Match point", versión libérrima de "Un lugar en el sol" de George Stevens. En ella, el pesonaje principal habla constantemente de la casualidad y de la suerte. Él también habrá de cometer un crimen, la casualidad propiciará que no se le inculpe por esta muerte.

La casualidad, la suerte en toda su extensión, buena o mala... qué extraña es, qué inquietante. A veces nos encuentra sonriente, encantadora, otra se nos aparece con su hacha afilada y otras pasa de lejos mientras permanecemos quietos, sin respirar.

Me viene a la cabeza una reflexión de la gran Isabel Barceló, Isabel Romana en su extraordinaria novela, "Dido reina de Cartago": un personaje piensa que lo mejor que puede ocurrirle a un mortal no es que algún dios está de su parte en un momento determinado, sino pasar desapercibido ante los dioses.


Besazos, querido Pedro.

elena clásica dijo...

Querido Pedro:

Nos gusta tanto pensar en la causalidad, en que somos tan únicos, tan importantes, que alguien nos piensa a nosotros precisamente y nos protege, y las cosas negativas que nos ocurren son aprendizajes que desde seres divinos nos arrojan.

Cuando pensamos en la casualidad, vemos el caos del universo, si es que este tiende hacia la entropía.

Recuerdo dos películas de Woody Allen: la primera, "Delitos y faltas", donde um hombre a través de un sicario se "libra" de una examante que le estaba causando muchos problemas. Después de cometido el asesinato, el personaje ve el abismo, era un hombre de clase media-alta, médico de muy buen nombre y prestigio; le echan la culpa un delicuente habitual. El hecho de que no ocurra nada, de que ningún ser superior, ninguna justicia poética se encargue de castigarlo, le aterra más que la posibilidad de que le hubieran inculpado.

La otra "Match point", versión libérrima de "Un lugar en el sol", donde el protagonista constantemente habla de la importancia de la suerte y de la casualidad. Él también comete un crimen, la casualidad propiciará que no sea acusado del crimen.

La casualidad un personaje inquietante, extraño, a veces nos mira sonriendo, otras con espada afilada, otras pasa cerca sin vernos, y así preferimos ocultarnos. Me viene a la cabeza un pasaje de "Dido reina de Cartago" de la gran Isabel Barceló, Isabel Romana: lo mejor que les puede acurrir a los mortales no es que los dioses estén de su lado en un determinado momento, sino pasar desaparcibidos ante ellos".

La casualidad, la suerte en toda su extensión positiva o negativa, qué intrigante, qué extraña...

Besazos, querido Pedro.

Gelu dijo...

Buenas noches, profesor Ojeda:

Naturalmente que somos en gran medida productos de la casualidad.

Todo lo que ocurre obedece a causas, pero el que coincidan con cada cual, obedece muchísimas veces a casualidades que se cruzan en el tiempo.

Saludos.

elena clásica dijo...

Vuelvo, perdón por la insistencia.

Finalmente la casualidad ha querido que se publicaran los dos comentarios. No me atrevo a borrar ninguno.

Besazos inmensos.

São dijo...

Me agradou o texto, só que eu não creio nem em acsos nem em coincidências.

Um bom fim de semana, Pedro mio.

Merche Pallarés dijo...

Ya la vida misma es una casualidad, querido. Solo la muerte es una certeza. Sigo creyendo en Eros y Tánatos... Besotes con esencia etérea, M.

Ele Bergón dijo...

¡Ay! "La insoportable levedad del ser".

Un abrazo

Luz

oliva dijo...

Busqué una frase, no lapidaria pero si que guardase algo de esa esencia o características necesarias para que alguien o algo sea lo que es, y encontré:

La casualidad nos da casi siempre lo que nunca se nos hubiere ocurrido pedir.

Alphonse de Lamartine

Es así, afortunadamente las casualidades negativas también conseguieron que reaccionara y comenzara a aprender cómo solucionar o resolver, poco a poco, la vida diaria.

Estoy totalmente de acuerdo con tus palabras, somos consecuencia de la combinación de circunstancias imprevisibles, inesperadas e inevitables¿?.

Un saludo.

Manuel de la Rosa -tuccitano- dijo...

Estoy con Merche...la vida es casual y donde la casualidad no define nada es en la muerte...buena entrada, como a mi me gusta breve y genial...abrazos

MIMOSA dijo...

Sin embargo, yo siempre he pensado, que más que un cúmulo de casualidades, la vida se nos va abriendo como un marco en el que convergen nuestras causalidades.
Besos Pedro.

Asun dijo...

Yo, más que en la casualidad creo en la causalidad. Más que ser fruto de la casualidad somos la consecuencia de hechos o decisiones anteriores, aunque estos hechos a veces escapen a nuestro entendimiento.

Besos

ana dijo...

En mi opinión, es casualidad la que se produce cuando en el transcurrir del tiempo aparece el efecto de la causa que la produjo. Como sorprende la llamamos casualidad hasta que nos damos verdadera cuenta de lo ocurrido, no se si me explico, pero bueno.

Te leo, Salud

Antonio Aguilera dijo...

Se despertó la princesa después de un largo sueño de varios meses. No recordaba nada de su vida anterior.
Apareció por aquellas praderas un caballo que se acercó a ella y le lamió dulcemente la mejilla. Ella se enamoró perdidamente de aquel caballo cuatralbo.

Creo en este tipo de casualidad. Muchas noches, cuando me desvelo, escucho a quien me acompaña en la cama -que está a mi lado desde hace muchos años por casualidad- cómo ronca suaves relinchitos.

No sé si me he explicado, al menos lo he intentado.

Antonio Aguilera dijo...

Escribí hace bastantes años (en forzados versos) mi opinión sobre La Casualidad. A ver si lo pongo de nuevo en mi revulsivo

BIPOLAR dijo...

totalmente de acuerdo y sin que sirva de precedente

MIMOSA dijo...

Mi primera causalidad del día: me arden las plantas de los pies de la caminata de esta mañana librería tras librería buscando "Inquietud en el Paraíso".¡No lo encuentro!!!!
Me queda como alternativa saltarme mi negativa a entrar en centros comerciales. No cedo en mi empeño.
Más besos

virgi dijo...

La casualidad? pues no sé.
Ahora mismo creo que no existe, todo tiene un sentido.
Mañana...tal vez haya cambiado de idea, por casualidad, claro.

Besos besos

Paco Cuesta dijo...

Desde el primer principio somos un casualidad cósmica.

Cornelivs dijo...

Estoy con Paco Cuesta.

Un abrazo.

rubo dijo...

La casualidad determina casi siempre la CAUSALIDAD de lo que vivimos.
Saludos.

MariluzGH dijo...

Nunca lo he creído así. Tal vez deba replantearme todo de nuevo... pero mañana ;)

abrazos, y buen finde

(aqui, lloviendo con desesperación)

Aldabra dijo...

podemos intervenir en el destino, pero es él, en última instancia, el que tiene la útlima palabra.

biquiños,

Gabiprog dijo...

Y lo más curioso de las casualidades es lo mucho que luchamos por conseguir algunas de ellas.

pancho dijo...

Nunca sabremos cuándo los heraldos negros nos harán traspasar la línea de la inexistencia. Así somos de frágiles y limitados.

La Zarzamora dijo...

Si todo fuera azar por qué luchamos?

Besos, Pedro.

jg riobò dijo...

Pienso, luego existo. De ahí surge todo.

impersonem dijo...

Yo tampoco creo en la casualidad, sí en la causalidad... acción-reacción... pues la casualidad no es más que la causalidad desconocida...

Abrazos.