miércoles, 19 de mayo de 2010

Sobre la distribución gratuita de prensa


Desde hace un tiempo, en España se observa un fenómeno cuya extensión fuera del país ignoro. Se trata de que periódicos que uno puede comprar en el quiosco de la esquina se reparten de forma gratuita en los vestíbulos de instituciones académicas, bibliotecas, centros de salud, organismos oficiales, etc. No hablo, por lo tanto, de la prensa gratuita sino de miles de ejemplares de grandes periódicos nacionales que se ofrecen gratis o supuestamente gratis, porque muchas veces se regalan tras haber llegado a un acuerdo económico con la institución en la que se ofrecen. Esto último es especialmente sorprendente, porque todos sabemos que la mayor parte de los periódicos reciben subvenciones directas de la administración o publicidad insitucional para su supervivencia: es, por lo tanto, una especie de doble subvención.

Uno de los factores que empujaron a la prensa de pago a este tipo de reparto fue el éxito enorme que tuvo hace unos años la aparición de la prensa gratuita en España, aunque ahora se haya visto muy afectada por la crisis económica. Eso les hizo perder presencia pública de forma notable.

Por otra parte, la prensa nacional debe tener una presencia en toda España, aunque no se venda, entre otras cosas, por razones de contabilidad de la tirada y de acceso a subvenciones estatales: por supuesto, está también la razón de ser de cualquier periódico que aspire a la condición de nacional y todo lo que eso supone ante la opinión pública, los órganos de poder públicos y privados y los partidos políticos. Para ello, todas las grandes cabeceras tienen centros de impresión y distribución en diferentes lugares de la geografía nacional que, en algunos casos, aprovecharon para publicar periódicos locales o regionales que se distribuyen como cuadernillos dentro de la cabecera principal: con ello, además, contaban con el apoyo económico de la empresa local y, especialmente, con sus influencias cerca del poder autonómico o local de cada zona.

Pero estas ediciones impresas en provincias (con o sin edición local) no lograron vender toda la tirada mínima de una rotativa: cada vez que ésta se pone en marcha no puede bajar de un cierto número de miles de ejemplares por razones técnicas. ¿Qué hacer con los cientos o miles de ejemplares de periódicos que no se vendían en los quioscos? En principio, aunque ahora nos parezca sorprendente, se desechaban. Cuando la prensa gratuita y el descenso brusco en la venta normal amenazó a las grandes cabeceras, muchas de éstas optaron por el reparto gratuito o subvencionado. Tímidamente comenzaron a encontrarse en hoteles para luego ampliar el abanico de espacios exponencialmente.

Salvo el hecho que algunas instituciones pudieron caer en la trampa de subvencionar el reparto en sus instalaciones de un periódico ya subvencionado por otra administración, nada que objetar inicialmente.

Pero cuando encontramos un taco de periódicos no gratuitos de acceso libre al entrar en una Facultad universitaria, en un edificio de la administración pública o en un archivo, tenemos que ser conscientes de lo que significa y del truco que supone esta distribución de ejemplares que no se iban a vender de ninguna manera en un quiosco.

Nada se reparte gratis de verdad, así que no corramos a agradecer que nos regalen lo que se debería comprar: muchas cabeceras encuentran en esta forma de distribución una manera de visibilidad y de acceso a un público que jamás lo comprarían y que jamás lo comprarán (salvo quizá cuando ofrezcan productos promocionales como películas o aparatos de televisión). Consiguen así una visibilidad pública que no tienen cuando se pide al comprador un euro y veinte céntimos.

De paso, sus opiniones pueden tener mayor peso en la opinión pública, con lo que eso supone. En algunos casos, el reparto es favorecido por la proximidad ideológica con el partido que gestiona la administración en la que se ofrecen, lo que en sí mismo es muy poco ético cuando a su lado no se encuentran tacos similares de otros periódicos que puedan ampliar el abanico de opiniones: cualquier institución pública debe velar por la igualdad de oportunidades y, especialmente, en un campo tan sensible como el de la comunicación. Y si la carrera empuja a que cada vez más periódicos se repartan de esta manera, ¿terminará la prensa de pago siendo prensa gratuita si no lo es ya en realidad y sólo algunos ingenuos seguimos comprándola en los quioscos? ¿Cada institución permitirá el reparto gratuito sólo de las cabeceras que le interesan?

El reparto gratuito masivo de la prensa de pago traiciona su sentido y tiene muchos puntos oscuros tanto en su financiación como en la presencia en unas u otras instituciones de modo exclusivo sin la libre competencia que debieran fomentar las instituciones. Por de pronto, sospechemos de las razones por las que se nos ofrece gratis en un espacio institucional lo que se debe comprar en el quiosco de la esquina.

Y cuando leamos ese ejemplar de pago que nos han regalado, tengamos en cuenta que hay algunos factores de su distribución que necesitarían de una mayor aclaración tanto por el periódico que se acoge a esta forma de distribución como por la institución que lo permite para tranquilizarnos a los lectores.

28 comentarios:

vazquez74 dijo...

La verdad es que es bastante sospechoso, como bien dices alguna razón oscura hay detrás de esa práctica.
Yo creo que en este país tan poco lector existen demasiadas cabeceras de prensa, parece imposible que puedan sobrevivir y que sean rentables.
Saludos.

Spaghetti dijo...

El dinero solo sale del trabajo (Carl Marx). Todo lo que una persona recibe sin haber trabajado para obtenerlo, otra persona deberá haber trabajado para ello, pero sin recibirlo. El gobierno no puede entregar nada a alguien, si antes no se lo ha quitado a otro. No se puede exprimir siempre a los que trabajan y generan riqueza para entregarselo a los que han descubierto la forma de recibir sin trabajar, sean estos ricos o parados.

Abejita de la Vega dijo...

El curso pasado, al entrar en el centro donde trabajaba, nos econtrábamos con una pila de periódicos, de esos con nombre de abecedario. Les hacíamos poco caso. Creo que algún profe los empleaba en sus clases. Sobraban siempre muchos.
Sí, tienes razón es una manera de que caigan en las manos que nunca darían el euro y pico que cuestan.
Un abrazo

Myr dijo...

A mi me resulta muy preocupante que se repartan gratuitamente periódicos de pago en Instituciones afines a la ideologìa del periódico, cuando no se reparten otros con ideologias distintas. Muy, muy preocupante.

Hasta dònde yo sè, no he visto que èsto suceda ni en Argentina, ni en Suecia ni en Israel; pero estarè atenta.

Manuel de la Rosa -tuccitano- dijo...

El año pasado llegaban ejemplares gratuitos (unos 40) de el Pais...y el anterior del ABC...en fin algo ganan como tu dices.... pero no nos engañemos...el que lo lee de verdad no se deja llevar por el regalo...prensa...periódico de quiosco poco se lee...saludos

São dijo...

Aqui também existe o fenómeno dos jornais grátis, mas o caso específico que tratas penso que não.

Un fuerte abrazo.

Myr dijo...

PD- Hay un dicho que dice "cuando la limosna es grande hasta el santo desconfìa", pero èsto es para mì una infiltraciòn subrevticia de ideologia.

Asun dijo...

Hace un par de años recibíamos en mi centro un periódico local. Yo me preguntaba el por qué de dejárnoslos de forma gratuita, pero nunca nadie me supo contestar. Yo pensaba que sería para ir creando afición y así luego, una vez que dejaran de llevarlos, la gente lo compraría.
Ahora, después de leer tu entrada, veo que la razón era bien distinta.
Gracias por toda esta explicación.

Dices también que cualquier institución pública debe velar por la igualdad de oportunidades y, especialmente, en un campo tan sensible como el de la comunicación. Sin embargo hay ocasiones en los que hacen justamente todo lo contrario.
El año pasado en Pamplona y Barañain los delegados de Cultura de los respectivos Ayuntamientos, amparándose en la crisis, vetaron la compra de determinada prensa en las bibliotecas públicas. Sólo se podían comprar los periódicos que ellos determinaron. Aquí se puede encontrar la información proporcionada por la Asociación navarra de Bibliotecarios.

Un beso

Jan Puerta dijo...

Menudo tema has ido a tocar apreciado Don Pedro.
En demasiados casos encontraríamos subscripciones que tapan veladamente la gratuidad aparente de la acción.
Que yo sepa, solo algunas bibliotecas y centros benéficos reciben esa prensa gratuitamente. Aunque las editoriales terminan por desgravar los regalos.
A partir de aquí… algo huele mal.
Un abrazo
Lo que comenta a Myr en referencia a las afinidades, a veces, hay lugares que reciben los periódicos de otra ideología y simplemente son defenestrados. País que diría Forges.

elisa...lichazul dijo...

acá también se estila ya hace años esta mosalidad de entrega gratuita de periódicos a las personas, su forma de ser rentable es a través de la venta de publicidad en espacios, es más hay diarios comunales que son muy populares gracias a esta forma de llegada.

besos Pedro
tenga un día precioso profe:=)

elisa...lichazul dijo...

erratas

esta mosalidad....esa modalidad

Merche Pallarés dijo...

Como alguno ha apuntado yo tampoco entiendo cómo pueden sobrevivir tantos periódicos cuando poca gente los compra. Ahora entiendo porque se distribuyen "gratis" en organismos oficiales...
Yo, al igual que tu soy de las ingenuas que lo compra en el kiosco... Besotes pardillos, M.

Gabiprog dijo...

aaah

Los trasfondos... Y lo poco que sabemos de ellos...

Antonio López-Peláez dijo...

Me quito el sombrero. Más claro, contundente y certero, imposible. Me quedo, especialmente, con una idea: cuando se dice de algo que es gratis, se está mintiendo. Alguien, siempre, lo paga. Y normalmente a un precio alto.
http://antoniolopezpelaez.com

Hernando dijo...

El otro día leí, que la prensa escrita desaparecerá en el 2.032, el año no estoy muy seguro que sea éste, pero quién lo ha dicho, se basa en el cálculo de los lectores que van desapareciendo cada día de tal manera y creo que daba día y año, que para un día del año 2.032 sólo habrá un lector de un periódico escrito. Pienso que los que van dejando (no gratuitos) en bibliotecas, colegios, Universidades.........etc. son los que sobran por haber menos lectores.
Otra cosa que lo apuntas de pasada y no deja de ser interesante, es la venta de televisores,cosas de menaje, creo que hasta una pareja que se quiera casar puede hacer el ajuar con los productos que ofrecen los periódicos, éstos al no vender el periódico se han convertido en grandes supermecados, haciendo competencia desleal a los negocios que se dedican a estos menesteres.

Antònia Pons Valldosera dijo...

Como Merche, pago religiosamente el periódico de cada día. Aquí en Cataluña observé el fenómeno de los regalos de determinada prensa en los colegios allá por los 80, cuando lo de la normalización linguística.
También me pregunto cómo sobreviven tantos con la drástica reducción de anunciantes que todos los periódicos impresos han sufrido y sufren. Está claro que el papel empleado ya vale más que el euro y poco que cuestan. ¿Entonces... de dónde sale la pasta?
En uno de los periódicos locales han reducido la plantilla y trabajan como periodista personas sin titulación porque salen mucho más baratos a esas empresas de comunicación que lo que buscan son beneficios y no el rigor informativo.
Se dijo y se viene repitiendo que el futuro está en el Periodismo digital pero ves cada cosa por la red... lo mismo que ves cada bodrio en las TVs privadas...
Un abrazo.

Luis Antonio dijo...

Otro factor que perjudica a la prensa escrita y demás medios es la politización. No conozco ningún medio que pueda considerarse independiente. Si alguien lo conece, le ruego tenga la amabilidad de exponerlo públicamente en este espacio

Kety dijo...

Todo sea por la lectura.
Pero siempre está el dichoso interés detrás de todo.

Un abrazo

María dijo...

Nunca me había planteado el por qué regalan periódicos en colegios y otros centros, gracias Pedro.

Un beso.

SAUVIGNONA dijo...

amm bueno si sirve de algo..aqui donde yo vivo que es una de las provincias pequeñas solo hay dos periodicos.....y se arma lio algunas veces ni me imagino si habrian mas...




el post de ayer...reflexivo..como pa pensarlo ...

besines pedro y que tengas u lindo dia...
.)sauvignona

SAUVIGNONA dijo...

amm bueno si sirve de algo..aqui donde yo vivo que es una de las provincias pequeñas solo hay dos periodicos.....y se arma lio algunas veces ni me imagino si habrian mas...




el post de ayer...reflexivo..como pa pensarlo ...

besines pedro y que tengas u lindo dia...
.)sauvignona

Fuentecillas dijo...

Hola Pedro
Te tengo abandonado pero te sigo en la sombra¡¡ vale¡¡.
" Muy revelador tu post ". Me paso de escueta.
Saludos niño

Paco Sánchez dijo...

El asunto es muy sencillo.
Los diarios se rigen para su control en el OJD , un organismo para controlar la difusión y poder decir cuantos ejemplares se 'venden'
Efectivamente cuentan como ventas esos ejemplares regalados, que en infinidad de ocasiones se retiran al día siguiente, pues una cosa gratuita no se valora.
De esas supuestas ventas se aprovechan los diarios para poder ofrecer a los anunciantes una posible tirada y venta de publicidad.
Os lo dice un kioskero.

Kety dijo...

A Paco:
Me quedo con esta frase

"una cosa gratuita no se valora".

Mª Antonia dijo...

Querido Pedro:
Peco de ingenua y me has dejado sin palabras.
Ya decía yo que... tanta alma caritativa... Ejem., ejem.

Un saludo.

Montserrat Sala dijo...

Ahora entiendo el porque hay tal difusiónde periódicos allá donde vayas
en los hoteles, en el dentista, en los consultorios médicos. No tenia idea que que las cosas fueran como Vd profesor nos explica.Le agradezcco su información y le saludo muy cordialmente

Aldabra dijo...

¡cuanta razón! gratis no hay nada, está claro.

bicos,

tequila dijo...

Curioso: hace unos días comentaba este tema con profesores de una universidad castellanoleonesa... me llamó poderosamente la atención el reparto de prensa "gratuita" (el abandono, siendo correctos)y el manifiesto partidismo...

Me gustó el análisis y reflexión que nos presenta.
Besos