miércoles, 8 de julio de 2009

Voces del Extremo, 2009 (I)


La X edición de los encuentros de poetas Voces del extremo se ha celebrado en Béjar del 3 al 5 de julio. Estas jornadas poéticas han sido dirigidas, desde su inicio en 1999, por Antonio Orihuela.
En esta ocasión, se han centrado en el tema Poesía y tecnología y han sido coordinadas por Luis Felipe Comendador al frente de un equipo en el que cabe resaltar el trabajo de Celestino Miguel, Antonio Gutiérrez Turrión (coordinadores), José Luis Morante (asesor) y la eficaz labor en la gestión administrativa de Ángela desde la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Béjar. Todos ellos consiguieron que el encuentro contara con una organización perfecta.
Quiero resaltar aquí, por lo poco frecuente que es este hecho, la presencia constante y el apoyo institucional y personal de la Concejala de Cultura del Ayuntamiento de Béjar.

Correspondiendo a la invitación de los organizadores, expuse en la conferencia inaugural, que titulé Poesía en la red, las claves sustanciales del acercamiento a este fenómeno. Como publicaré el texto, apunto aquí que entiendo Internet como una consecuencia de la concepción del mundo tras el fin de la modernidad. Como herramienta, no puede existir sin que haya sido pensada con anterioridad a su diseño; también como herramienta, su formulación y su uso amplía las perspectivas iniciales y provoca cambios tanto en la mente humana como en las posibilidades de relación y en la concepción y fabricación de nuevas herramientas.

Aunque nació como una red de información institucional (con fines militares primero y científicos en un segundo momento), su evolución ha provocado, en primer lugar, la democratización del acceso a la cultura. El paso a la web 2.0 ha construido, además, la posibilidad inmediata de interacción en todo el proceso cultural: ya no sólo se accede a un texto sino que se puede intervenir en él, modificarlo, comentarlo, negarlo o afirmarlo y construir otro sobre el anterior de una forma más compleja, instantánea y globalizada que antes.

Internet ha provocado la horizontalidad en la trasmisión de la cultura, puesto que en ella no funcionan las jerarquías ni los cánones. Todo pesa lo mismo en la red: es, por una parte, el cumplimiento de un sueño de colectivización del esfuerzo productivo de la Humanidad; por otra, la ruptura de la dependencia de las estructuras convencionales de dirigismo, sean cuales sean las ideologías que las sostengan.

En el proceso cultural que es la escritura poética, la red ha ampliado todas las posibilidades en cada uno de los elementos que intervienen en la comunicación artística. Algunas de las consecuencias de esta ampliación no gustan a los que tenían un mundo de comunicación fuertemente asentado en el sistema o en el antisistema. Es curioso cómo coinciden los argumentos de los detractores de este proceso de comunicación desde perspectivas ideologías divergentes y tradicionales. Sólo claman contra la horizontalidad en las relaciones humanas aquellos que opinan que no todos somos iguales ni podemos serlo: siempre me ha intrigado cómo algunas ideologías (en diferentes posiciones del espectro ideológico) sólo pueden soportar esta premisa de igualdad en la teoría y en la utopía pero nunca en la realidad, puesto que consideran necesarias las clases dirigentes para conducir al resto hacia su perfección dentro de una perspectiva lineal de la historia en la que ésta, como se pensaba antes, venía de algún punto concreto y se dirigía hacia otro, concebido como el Fin de la Historia (es un pensamiento en el que coinciden algunas religiones y algunos métodos de análisis históricos desde ángulos ideológicos bien diversos unos de otros).

Es también llamativo cómo se manejan, desde la moralización más conservadora hasta la más revolucionaria, algunas dicotomías que sólo simplifican el fenómeno pero ya no son válidas. Entre ellas, el argumento que enfrenta el mundo virtual con el mundo real. No exite esta separación y mucho menos si la etiquetamos desde valores de bondad o maldad: el mundo virtual es parte del real, no es algo paralelo ni ajeno a la intervención humana. Este maniqueísmo repetido sólo evidencia la simplificación de pensamiento del que lo usa y su incapacidad para comprender el mundo en el que vive.

También es falsa la afirmación de que Internet es un caos y que el ruido en Internet provoca la ocultación de lo que en ella existe. Es un tópico afirmar que el exceso de información de la red anula la posibilidad de hallar lo importante. No hay minas ocultas en la red: es contrario a su esencia. En poco tiempo (mucho menos que antes, cuando el conocimiento era guardado celosamente por los iniciados, se llamaran como se llamaran), con un poco de asesoramiento, cualquier persona puede encontrar cualquier cosa en Internet: hasta lo más extraño, políticamente incorrecto o incluso ilegal.

No menos falsa es la afirmación de que Internet es sólo un producto para el ocio o para el consumo de pornografía: quien afirma eso se basa en estadísticas interesadas que convierten todo lo que circula en Internet en dinero, es decir, suelen caer, al reproducir tales afirmaciones, en la trampa de aquello que critican, el mercado entendido como un sistema de conversión de la comunicación humana en capitalismo. Son curiosas estas ingenuidades ideológicas mantenidas por personas aparentemente muy concienciadas.

Por una parte, Internet permite la digitalización de todo lo que se ha producido en formato escrito en la historia de la humanidad: jamás se ha tenido un archivo-biblioteca más amplio, de acceso libre y rápido y con su posibilidad de reproducción e interacción. Negar esto es negar la evidencia porque uno está ciego. En Internet, además, por primera vez, cabe todo en el mismo espacio: lo que otras culturas han considerado su canon y lo que no lo ha sido (en palabras actuales, el sistema y el antisistema); los gustos asentados y mayoritarios junto a los minoritarios y los personales, etc. En Internet, por primera vez, se escribe con el mismo código de escritura lo que se ha fijado en cualquier alfabeto, en imagen y en sonido: nunca como en la red se ha compartido el mismo plano para cualquiera de los formatos literarios existentes.

Este hecho, aumenta las posibilidades de intertextualización de la poesía: un creador puede acceder a cualquier obra que le interese y conocerla de primera mano, en lengua original o traducida, en poco tiempo y con la suficiente información para contextualizarla.

En cuanto al productor de un texto, nunca ha tenido tantas posibilidades de autoedición a su alcance. En Internet, un escritor es libre a la hora de difundir su texto sin filtros editoriales, políticos o de clanes estéticos. También es libre a la hora de elegir el formato, desde el tipo de letra hasta su color, la imagen que acompaña o la música que necesita. Es un formato multimedia porque su esencia lo es y permite la divulgación de la obra desde la imitación de los formatos tradicionales a los más innovadores. Además, uno de las posibilidades abiertas en Internet es que ya, definitivamente, no hay un público, sino múltiples públicos con acceso inmediato y globalizado a lo publicado. El autor más extravagante y solitario puede encontrar miles de receptores de su literatura en la red. El más convencional y el más heterodoxo, también.

El receptor tiene acceso a una variedad de textos como nunca antes le había sido posible. Y, además, puede interactuar con ello. Esto es la base de conceptos básicos en Internet hoy como el de prosumidor o lectoautor. La distancia entre el productor y el receptor de un texto se han acortado y se basan en un continuo diálogo, más rápido y de mayor profundidad que nunca, porque ya no está sometido a un número limitado de personas (el productor y el receptor entendidos como únicos en el proceso tradicional de la trasmisión escrita o de un grupo reducido en la trasmisión oral) sino a la globalización del proceso, que ha roto tanto la limitación del número de los que podían participar en él hasta su ubicación en espacio y tiempo (los textos en Internet son accesibles desde cualquier parte del mundo y tiempo después de que se hayan producido).

Todas estas circunstancias han alterado notablemente el proceso de escritura y comunicación del texto artístico: su difusión es mayor pero también se han aumentado los conceptos de autor y receptor, que ya no son lo que eran en los últimos siglos.

Por otra parte, estas nuevas posibilidades fracturan algunas de las líneas de evolución desde que apareció el concepto de autoría según lo entendemos hoy (el hecho de que un autor firmara su texto no implica, necesariamente, conciencia de autoría según parámetros modernos). Cuando un texto se publica en Internet, el autor pierde los derechos que tenía sobre él. Estos pasan del ámbito de la jurisprudencia al de un pacto de confianza. En realidad, por muchos intentos que haya de regulación, en Internet el autor ya no es dueño de lo publicado. Puede demostrar que él es el autor, que él fue el primero en publicarlo, pero pierde sus derechos sobre la obra publicada: a partir de ahí, la autoría enlaza unos nuevos y sugerentes campos con la anonimía. Estamos, sin duda, ante una nueva forma de entender la obra literaria, más próxima a la transmisión tradicional de un texto en la oralidad, aunque no idéntica.

Pero Internet incide en la creación artística mucho más que desde la mera divulgación de una obra escrita antes de ser publicada en la red. Hace mucho tiempo que Internet dejó de ser un archivo estático de textos.

Por una parte, amplía la posibilidad de relación con otros creadores, la investigación poética (a través de la información y de la creación), la posibilidad del trabajo colectivo puesto que permite el contacto de autores de muy diferentes lugares, culturas y situaciones, etc. Aumenta el horizonte de la obra en construcción (obra en marcha, la llamó Juan Ramón Jiménez), que tanto ha obsesionado a los autores desde finales del siglo XIX: la red es dinámica y su fórmula es un continuo cambio.

Por otra, con las características técnicas del procedimiento de escritura en Internet, podemos jugar con mayor plenitud con la intertextualidad que hasta ahora y ampliar, a través de los enlaces, los hilos connotativos de un texto.

Con ser mucho lo apuntado, la mayor aportación de la red para la creación poética es otra. Es un espacio que parte de un nuevo concepto de escritura, en el que ya no hay tiempo ni referencias espaciales tradicionales (antes, después, arriba, abajo). En él todo se escribe en un mismo código binario: la letra y el silencio, los signos ortográficos, las imágenes y el sonido, etc. Por primera vez se ha facilitado al creador el uso de una herramienta compleja pero fácil de manejar en la que todo se sostiene en la misma escritura, que es accesible de forma global e inmediata, que contribuye a fijar de forma eficaz todo tipo de textos. Qué hacer con esas posibilidades y explotarlas estética e ideológicamente es algo que deben decidir los que producen esos textos y sus receptores. Y eso no ha tenido nunca, en la historia de la Humanidad, un horizonte tan abierto como en la red que, por otra parte, ya se encuentra en muchos otros lugares que no son la pantalla del ordenador.

Comprendo el vértigo de muchos ante la novedad y el riesgo que supone.

El viernes, haré reseña de lo que vi en este X Encuentro.

33 comentarios:

JESUS y ENCARNA dijo...

Caray!!Pedro, un analisis bastante exahustivo.....Y yo, que esto de Internet me lo tomo como un compartir, sobre todo aprendo a respetar y eso es lo que me va quedando en este mundo.
Cierto es que una vez que expones algo de tu cosecha , esto se convierte en multitud de opiniones y deje de ser algo tuyo, lo entiendo como cuando pinto un cuadro y lo expongo.
Lo hago para los demas y con sus consecuencias, luego deja de ser de mi interes mi propia obra.
Lo mismo debe ocurrir con la poesia o la prosa o las historias de cada cual, incluso con los analisis y reflexiones sobre esta vida.
A nosotros esto de Internet nos ha ido y nos va bien.
No sabria decir mas, quitando alguna gilipollez que corre por ahi, lo demas es como bien dices, una gran enciclopedia de la vida.
Abrazos al maetsro.
Jesus
P.D. Seria fantastico que los niños colorearan las parades de los hospitales y mas.

calamanda dijo...

¡Hola! Pero es una magnífica
novedad...es extraordinario.
Magnífico texto...como también
pasar por aquí.

Un cordial saludo.

Antón de Muros dijo...

Hola, Pedro:

Me llamó la atención que en la ilustración se observa un surtidor de combustible con las siglas "YPF" que corresponden a "Yacimientos Petrolíferos Fiscales" la que fuera gloriosa petrolera estatal argentina...

Un abrazo.

Antón.

Jan Puerta dijo...

Leyendo el exhaustivo análisis que haces, me ha venido a la memoria mi Padre. Un amante de buscar viejos libros, revista, fotografías y todo aquello que le despertaba su curiosidad innata de la cual soy su mejor representante. Sus aéreas de actuación, eran los mercados tipo Rastro de Madrid, o el de la plaza de las Glorias de Barcelona, llamado popularmente “els encants”. Sin olvidar las viejas librerías situadas casi todas ellas en pleno barrió gótico de Barcelona.
Puedo imaginármelo pegado a la pantalla del ordenador bajándose todo aquello que le suscitara interés. Pero la vida tiene su ciclo y para el se terminó, cuando recién había cumplido los 61 años. Fue en 1981.
Sin duda le hubiese encontrado la parte provechosa de todo aquello que te hace perder el tiempo. Libros hay muchos, pero no todos son instructivos y buenos. Pero también cumplen su función los menos logrados. Con la música pasa lo mismo y con tantas y tantas cosas.
Internet vive en un caos aparente por las extraordinarias dimensiones en las cuales habita. Difícilmente podemos llegar a digerir el significado real hoy en día tiene. El alcance de poder que supone tanto en comunicación como en convocatoria. Como suele pasar con lo que tiene, uno no termina de darse cuenta hasta que lo pierde.
El avance ha sido significativo. Pero tal como te comente en otra entrada, creo que el usuario final, le saca poco provecho.
Un fuerte abrazo
Y felicitarte tanto por lo expuesto aquí como en la ponencia que mencionas en tu entrada.

Cornelivs dijo...

Perfecto Pedro.

Coincido plenamente.

Ademas, mi experiencia personal es muy satisfactoria: tener un blog y haber conocido a gente extraordinaria como todos vosotros, ha sido, es y sera siempre algo...maravilloso.

Un enorme abrazo, amigo.

Isabel Huete dijo...

Un maravilloso vértigo, una ventana sin postigos.
Muy realista y lúcido.
Besazos, profe.

Anónimo dijo...

Buenas noches, profesor Ojeda:

- De acuerdo con todo lo expuesto en su entrada.
- Como Jan Puerta, imagino, lo que hubieran disfrutado y llegado a crear muchas personas, de haber tenido a su alcance todo lo que en la red se nos ofrece día a día.
- Y la facilidad para poder compartir nuestro pensamiento con personas con gustos afines, y sentir que siempre podemos encontrar alguien con inquietudes parecidas.

Saludos. Gelu

elena clásica dijo...

Coincidiendo con Jan Puerta y con Gelu, me parece una de las maravillas del mundo a las que hemos tenido el privilegio de asistir. Suscribo plenamente toda tu exposición y encuentro el acceso a Internet una galería de la biblioteca de Alejandría.
Un abrazo fuerte para ti, querido.

Carla dijo...

Me parecio muy interesante tu analisis. un gran hallazgo pedro!

Juan Luis G. dijo...

Hola Pedro.

Resulta hasta emocionante leer un análisis tan razonado y realista del presente de Internet. Hay personas que todavía ven la red como un "aparato" y no como una filosofía que va mucho más allá de la herramienta.

Un saludo.

Manuel de la Rosa -tuccitano- dijo...

amigo Pedro, yo definiría intenet como un caos ordenado...en donde tienes acceso a lo que antes no tenías. Es como la buena gatronomía, y si me apuras como los vicios..todos en exceso son fatídicos. Coincido con tu análisis sobre este tema como en otras ocasiones he puesto de maqnifiesto.

Sin duda esto no va a parar y seguramente irá a más... a mi me encanta la tarea de compartir...un saludo

Silvi (reikijai) dijo...

Pedro… situación interesante, que abre un abanico de posibilidades… Muchos de los que escribimos en los blog contamos vivencias… entremezclamos pedacitos de vida… Y se escribe desde el Alma… nos podrán tomar el escrito; pero jamás la vivencia… Shakespeare, estaría mas que contento de compartir su poesía.Abrazos, Besitos.Silvi.
AMOR VERDADERO

No, no aparta a dos almas amadoras
adverso caso ni cruel porfía:
nunca mengua el amor ni se desvía,
y es uno y sin mudanza a todas horas.

Es fanal que borrascas bramador
ascon inmóviles rayos desafía;
estrella fija que los barcos guía;
mides su altura, mas su esencia ignoras.

Amor no sigue la fugaz corriente
de la edad, que deshace los colores
de los floridos labios y mejillas.

Eres eterno, Amor: si esto desmiente
mi vida, no he sentido tus ardores,
ni supe comprender tus maravillas.
William Shakespeare

Selma dijo...

Magnífico alegato a favor de esta Red que nos ha atrapado, encantado y nos ha permitido conocernos.. Cosa impensable de otra manera..Nunca le estaré lo suficientemente agradecida.. Y nada hay de virtual en los sentimientos que sentimos los unos por los otros.. al contrario, es muy real.. alegrarnos por el/la Amig@, sufrir con él/ella..
Como verás me alejo de la vertiente de la escritura para ir hacia la de los sentimientos.. que también tienen mucha, muchísima importancia..
Tu Post , una maravilla y a la espera de la publicación de tu texto" Poesia en la red"...

Muchos y cariñosos besos, Pedro.. estoy contigo con el pensamiento, y ánimos, todos...

Merche Pallarés dijo...

Estupendo análisis, querido Pedro. Como dice SELMITA, a mi, internet me ha dado la oportunidad de conocer a gente interesantísima que de otra manera hubiera sido impensable e imposible. Me ha dado vida e ilusión, tan necesarias a estas "terceras" edades y ayuda muchísimo a que mis neuronas sigan "furulando". ¡Estoy feliz con mi "internete"! Muchos besotes, M.

Incombustible dijo...

Tu entrada y los comentarios sobre ella, son ejemplo de lo mucho que puede uno compartir y aprender con los usuarios de esta "herramienta" (si la queremos ver así). Y de ahí, creo yo, la importancia de que más personas tengan acceso a ella... perdonando la comparación, pero pasa algo así como lo que sucedió con la invención de la imprenta.

Besos, de colores desordenados

PD:
Todo lo que dicen tus comentaristas me gustan...hoy, especialmente el de Jan Puerta con el recuerdo de su padre (si, hombre, romántica que es una)

Abejita de la Vega dijo...

Internet nos ha cambiado a todos y nos ha hecho dar un paso de gigante en comunicación y aprendizaje. Pero es como todo, hay que saber elegir y yo he elegido muy bien,os he elegido a vosotros,amigos de "La acequia".
Un abrazo

Marian Raméntol Serratosa dijo...

Genial tu exposición, Pedro. Efectivamente el mundo virtual forma parte del real y no es ajeno a la intervención humana si no todo lo contrario.

Hubiera sido fantástico poder escucharte en vivo y en directo...

Un abrazote
Marian

Aldabra dijo...

Para mi internet es, sobre todo, una herramienta al alcance para que cada cual haga uso de ella según mejor le venga en gana.

Si no fuera por internet jamás habría llegado a conoceros y a descubrir a muchos escritores, jamás nadie leería lo que escribo... y para mí esto es grande.

Internet no desbanca a los libros en absoluto. Sigo amando los libros y no los cambiaré jamás por una pantalla. Pero pueden coexistir.

biquiños,

Mayo dijo...

Un saludo a la Acequia y que siga llenándose fluyendo.
Unarana.

Mafi dijo...

Mucho poeta, escritor oculto y con aptitudes hay en la red, lugar mágico para expresarse con libertad donde el pontencial de las virtudes aflora espontáneamente, me gusta....

BRGS dijo...

Estimado Pedro:
No estoy completamente de acuerdo en eso de que " Todo pesa lo mismo en la red ". La propia red, los propios individuos, unilateralmente al principio, pero creando la fuerza que da el uso colectivo de la msima, se encargan de sacar a flote lo mas importante que en ella pasa, y tambien de hundir o minimizar aquellas cosas que carecen de importancia.

Se le sigue..

§♫*€lisa*♫§ dijo...

que gran oratoria has debido de dar!!
porque esto que nos haces leer es MAGISTRAL!!!

besitos de luna
y más abrazos energéticos:=))

marga dijo...

Es un sueño hecho realidad.
Abres tu caja mágica, buscas lo que desees y... voilà, ahí está.
Cada uno encuentra lo que fué a buscar para bien y para mal.

Antonio Aguilera dijo...

Destaco de tu "lindo" discurso mi cuate,(que diría mi compadre de Monterrey), la transmisión horizontal de los conocimientos: de tú a tú al mismo nivel; como sucede en mi caso, por ejemplo, en La Acequia, nos formamos e instruimos sin distinciónes ni jerarquías.

Un abrazo

pablo miguel simón dijo...

A fin de cuentas, la revolución de internet está en la potencia y el florecimiento de las capacidades de comunicación entre seres humanos. Si esos seres son (somos) inteligentes el medio será decisivo para el avance social. Si no, servirá para crear una sociedad aún más aborregada. De momento, a mí me agrada bastante que un género como la poesía encuentre en internet muchas más facilidades para difundirse.

Gabiprog dijo...

Exhaustivo y genial cómo ya te han comentado.

Lo del ‘pacto de confianza’ acertadísimo.

Y poco más que añadir tras leer también a los otros comentaristas, tal vez pensar que muchos de los defectos que se atribuyen a este medio curiosamente nacen de intereses o factores ajenos a él.

Un abrazo.

Myr dijo...

Lo mismo, me hubiera gustado estar alli para oirte y emocionarme con tu oratoria. El texto me encantó. Además por lo que Pancho y tú contaron la pasaron genial.Que lindo que una ciudad, su municipio, apueste así a la cultura!

Estoy muy de acuerdo contigo en que internet ha provocado la horizontalidad de la cultura. Todos tenemos acceso a todo y por tanto, no hay una estructura vertical, cuya cúpula está en manos de unos pocos iluminati.
Estoy convencida también de que el mundo virtual es parte del real y muy, muy parte de él.

Internet como herramienta no es mala ni buena, creo yo, sino que depende del uso que le demos.

¿Creamos comunidades virtuales, cuya valía está en el sentido de pertenencia a ese grupo y el poder compartir emociones, sentimientos, experiencias y saber?

¿Creamos sociedades virtuales cuyo fin es instrumental, competitivo y hay en ellas intereses económicos específicos?

¿la usamos para crecer, interaccionar, aprender, ayudar, apoyar? o ¿la usamos para destilar odio, hacer daño, manipular y abusar de otros seres humanos?

En lo personal, ya lo sabes, tengo familia y amigos de toda la vida en varios paises (en America N y Sur y en Europa) asi que, no conozco el Tibet, por ejemplo...siempre llendo a los mismos lugares, que monotonía :-) ( por suerte ellos también se mueven)...... Es alli donde tengo afectos, que está mi silla.......o más bien.... están missssss sillasssss...

Ahora enserio, sigo con el tema, desde que fueron creados los programas de chateo, me apuré a aprender a usarlos y bajaron mis cuentas telefónicas olímpicamente, también me siento mucho más cerca de mi red de afectos y estoy permanentemente actualizada por ellos (y por todos los diarios que me leo en internet cuya tinta invisible no mancha mis delicados dedos).

Y ADEMAS, como broche de oro, haber ingresado a la COMUNIDAD BLOGUERA, ha enriquecido mi vida considerablemente ampliando mi red de amigos con gente maravillosa, la cual no hubiera conocido de otra manera!!!! y, no es un secreto, ya sabes que me gusta remar en tu Acequia! En especial los jueves, los lunes, los, los, los........bueno.... siempre.

Y, remando.... remando..... me estoy acercando al grupo del Quijote, ya casi, casi....

Concha dijo...

Hace un tiempo me contaron que la poesía estaba moribunda, pero creo que no, a lo leído aquí me remito.

Hernando dijo...

Estoy totalmente de acuerdo con todo lo que se dice, por mi edad creía que no iba a coger este tren, con un pequeño esfuerzo estoy subido a él con unos viajeros formidables que sois vosotros, tengo amigos que no han querido subirse, estaban en la estación y se dieron media vuelta, creo que se han perdido mucho.

pancho dijo...

Un placer ver escrito algo con lo que disfrutaste dicho. Me parece muy acertado lo que indicas de la desaparición de las letras en Internet, a cambio se nos ofrece la posibilidad de mezclar imagen, sonido y texto a través de los códigos usados en la red. El futuro de la creación tiene que venir por aquí. El problema surge inmediatamente ¿Qué haremos con los libros, las bibliotecas, los museos…? Si todo cabe en el formato digital. No terminan de asentarse las propuestas multimedia que se nos ofrecen, pero bien pensado el resultado puede ser mucho más rico.

El género literario que más se puede beneficiar de las posibilidades de la red es la poesía, por su carácter fragmentario, por la ausencia de temor ante el “todo gratis de Internet” Ya que según confesó alguno, nadie vive sólo de la poesía en España. Por la facilidad de mezclar formatos multimedia. Por la capacidad de difusión que ofrece etc.

Lo importante es que ya no hay marcha atrás posible y lo correcto es no desaprovechar la herramienta que se nos ofrece. De momento leo lo que otros escriben , comparto conocimientos y escribo, sea como sea, lo que quiero, cómo y cuando me apetece; cosa que antes de la llegada de Internet no hacía, porque no sentía la necesidad de hacerlo.

Marina dijo...

Hola pedro, yo venía un momentito a darte un abrazo... pero tengo que venir despacio, con el ánimo más templado (hoy lo tengo aparatoso) y tiempo para ganarlo a tu lado. Será mañana, ahora ha llegado e momento de irme a la cama y cumplir una promesa-trampa que alguien me arrancó con malas artes.
Un abrazo.

Fernando Portillo dijo...

Muy interesante tu entrada Pedro. Efectivamente, nada como la lectura de un poema... en la pantalla de un ordenador. Claro, que si lo comparamos con lo que supone disfrutar de un cuadro de Sorolla a través de Internet todavía salen ganando los poetas.

impersonem dijo...

Efectivamente Internet está llena de posibilidades debido a la ingente información que contiene y a la velocidad en que nos la proporciona...pero a veces tengo la sensación de que cada vez que nos metemos en ella y nos "exponemos" a los demás también nos estamos exponiendo "al gran ojo" de esos pocos que dirigen el mundo...no sé, es una sensación o tal vez una sospecha...

Muy interesante todo lo que manifiestas en esta entrada Pedro.

Abrazos.