miércoles, 16 de enero de 2008

Escaleras a la calle o pequeña explicación de las disoluciones mientras salgo por el portal.

No me he vuelto loco. O sí. O no más de lo que estaba.
Como sabéis, en La Acequia caben muchas cosas y ésta es una de ellas. Con la serie de disoluciones pretendo experimentar una nueva forma de ver las cosas a través de las imágenes, las emociones y las palabras. No hace falta caer en la locura o en la droga para hacerlo, como graciosamente han comentado varios de los visitantes asiduos de este espacio a partir de mi autoparodia en la que, además, me he divertido.
Desde su inicio, el arte ha tenido algo de magia. Hubo un tiempo en el que se confundía con las creencias sagradas y, para la conexión con otras realidades, el artista-médium-sacerdote, chamán o fabulador, a fin de cuentas, se ayudaba de drogas o trances causados por estados psicológicos provocados y colectivos, como primer actor de un ritual de grupo. El artista maldito tuvo esa herencia y muchos quedaron por el camino.

No. No me he vuelto más loco de lo que ya estaba. En esta serie, sobre todo cuando se mezcla con la autoparodia, hay mucho de ironía sobre mí mismo y de juego. Experimentación, al fin y al cabo para mirar las cosas por el haz y el envés al mismo tiempo.

Además, la confusión de nuestro mundo nos obliga a intentar verlo de otra manera, desenfocarlo para buscar sus raíces más ocultas que, al cambiar la perspectiva, se muestran tan evidentes que uno no sabe por qué no chocamos con ellas a diario.

El arte no es trascendente, pero nos explica como especie y nos proyecta hacia nuestros más ocultos deseos y temores. Y quizá, el más oculto, es vernos desnudos de tanta retórica. Para eso, después de probar lo simbólico o de ponerme tan serio que parezco un severo moralista, quiero irme por los caminos del desenfoque de la mirada para ver mejor tras rebanar de las cosas su apariencia.

Hoy me encuentro así, después de bajar los peldaños de la escalera de mi edificio, y me hallo en el portal de casa, a punto de salir a la calle, y verla.

11 comentarios:

Pilar dijo...

¿Escaleras o ascensor?
Tengo claustrofobia, si puedo elegir siempre escaleras.
Las escaleras tienen luz, no sé si natural o artificial.
Lo que se ve de la calle es oscuro o a mi me lo parece.
No puedo evitar recordar mis tiempos jóvenes en que llegaba a casa (con un vino de 15 pts de más) y me plantaba delante del televisor a hacer "vida familiar", y era imposible enfocar la mirada en dicho aparato, eso sí las formas las guardaba como podía.

mafaldia dijo...

En la foto de la escalera, da ganas de gritar, ¡apártate de la luz!, ¡lejos de la luzzzzz!, y luego eso has hecho, para abajo volvamos al mundo, lejos de la luz. ;)

jg riobò dijo...

La escalera me recuerda por el color a Duchamp.
Aquí es el sol, atrapado, quien baja la escalera.
Asomarse a la calle me lleva a fotogramas del cine, 21 gramos, cine independiente,... una explosión, un terremoto... fuera está el peligro.

Macacolandia dijo...

El Iker Jimenez con bastante menos que tus fotos le da para 3 o 4 programas.
Un saludillo y tal.

São dijo...

Estamos quase...quase...
Bom, então, que entres bem na rua!
Saludos.

Nana Lopes dijo...

A proposta das imagens e textos são ótimas e satisfazem com excelencia o objetivo. Obrigada pela visita diaria!!
Saudações do Brasil!!

manuel-tuccitano dijo...

Anda que no eres nadie...ahora a pasear o por la cervecita de la tarde?... un saludo

Te fui leyendo en orden inverso...para no perderme.

saludos

fernando dijo...

Me gusta tu blog cada día más. Es de lo más original que he visto en mucho tiempo. Sigue así. Un abrazo.

Nacho Carreras dijo...

Últimamente estás que te sales...
Ah! Cuidado con esas escaleras tienen pinta de ser muy peligrosas... Yo iría en ascensor.
Saludos.

Bipolar dijo...

La mitología de los indios nativos americanos considera que los animales fueron un día iguales a los hombres. La pertenencia al espíritu puede ser revelada en una visión o a través del shaman.

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

PILAR: ¡eres una precursora de mis disoluciones! Escaleras, siempre escaleras. Pero ya voy para mayor. Espero que te vaya bien en el nuevo puesto de trabajo.

MAFALDIA: o sea, sol y sombra.

JAVIER: me gusta lo del sol en la escalera, me gusta.

MACACOLANDIA: o toda una serie... y sin concluir nada, para seguir la temporada siguiente. Saludos.

SAO: allá voy, a la calle.

NANA: Gracias por tus palabras desde Brasil.

MANUEL: a la calle, a la calle, en efecto. Tú lee. En el orden que quieras. Saludos.

FERNANDO: Gracias. Intentaré seguir. Un abrazo.

NACHO: bueno, ya sacaré la foto en disolución del ascensor y veremos qué opinas entonces. Gracias.

BIPOLAR: ¿en qué habré de convertirme, entonces?

Gracias a todos por vuestros comentarios.