lunes, 26 de noviembre de 2007

Viene la noche



Va de noches.

Metido como estoy en la publicación de Nocturno, me cité con Óscar Esquivias el jueves pasado. Tenía ganas de volver a verlo. La charla hubo de ser necesariamente breve -él está muy atareado por la difusión de su último libro y otras tareas y yo tenía una comida con un buen amigo-, pero suficiente para constatar cómo Óscar sigue un camino más que acertado sin perder aquella energía que yo le conocía y su conversación fluida y de gran altura. El lugar del encuentro nos suscitó chistes: "En El Callejón, le dije, junto a El Tremendo". Óscar acudió a la cita con la novedad ansiada: Viene la noche, la tercera entrega de su trilogía dantesca sobre Burgos, que comenzó con Inquietud en el Paraíso y siguió con La Ciudad del Gran Rey. Se presentará oficialmente en unos días en la ciudad. Sabido es que en este blog se ha dialogado mucho con estas novelas de Esquivias, al que sigo desde sus inicios y considero ya una de las mejores realidades literarias españolas. No he terminado la novela, esto es sólo una crónica de urgencia del encuentro y de las primeras páginas. Siguiendo la norma que se ha impuesto en esta trilogía, vuelve a cambiar el estilo. No quiero desvelar más, pero las páginas leídas hasta ahora constituyen la constatación de un gran escritor hasta para los que hubieran tenido dudas hasta ahora.

Seguiré informando.

(La foto de la portada es, cómo no, de otro artista de por aquí: Asís G. Ayerbe.)

8 comentarios:

Pilar dijo...

Deseando, estoy, leerme el último de la trilogía.
El primer libro de Óscar Esquivias que me leí fue "Suelo bendito", después quise regalarlo en varias ocasiones a aquellos parientes míos, que son muchos por cierto, que no viven en esta ciudad; me costó encontrarlo, suelo ir siempre donde Pilar Canales al Espolón a comprarlos y allí, hablo de hace unos años, lo tenía agotado. Así que me dediqué a prestarlo, espero que lo hayan reeditado, por cierto. Aquel libro me encantó, me reí un montón, pero debido a mi mala memoria tengo que releerlo.
Después ya fue el inicio de la trilogía. Y este año ha caído en mis manos "Huye de mí, rubio", que es juvenil y se lo han mandado a mi hija en el colegio, me ha entretenido un montón.
si puedo me acercaré a la presentación.

El pasota dijo...

Hasta el momento no he leído nada de Esquivias, pero espero hacerlo pronto.
Como ves, Pedro, por fin me animo a comentar algo; eso sí, en la nocturnidad, emulando al paseante.
Un saludo.

Rui dijo...

Espero poder leer pronto el tercero de la trilogía.

Nuestra ciudad es origen de muchos grandes creadores que humildemente van creciendo, muchas veces sin el reconocimiento de sus vecinos.

He tenido la suerte de compartir los orígenes de Asís y es sin duda un genio de la creatividad en el que fluyen como si nada miles de ideas a la vez. Aún recuerdo cuando practicaba retratos de sus amigos, que iba coleccionando en un gran álbum de fotos.

Anónimo dijo...

aunque no le conozca de nada estoy de acuerdo con "rui": nuestra ciudad es origen de grandes creadores que crecen humildemente.
Si estuviera frente a Pedro le guiñaría un ojo y le sacaría la lengua, pero como no es así, pues que se lo imagine.

Por cierto, para la próxima vez que quedes con Oscar, joe, invitanos hacer una mini-tertulia con él. Sería un lujazo.

un abrazo.

Piluca

Pedro Ojeda Escudero dijo...

PILAR: Veo que conoces a Esquivias y lo has disfutado. Me alegro. Lo merece. Espero verte en la presentación.

EL PASOTA: Bienvenido a La Acequia, nocturno o no. Espero que sigas pasándote por aquí y suerte con tu blog.

RUI: con gente así uno siempre está bien y se puede tener esperanza en el futuro.

Un saludo a todos y gracias por vuestros comentarios.

Pedro Ojeda Escudero dijo...

Hola, PILUCA: bueno, hay ojos y lenguas y ojos y lenguas. Y los tuyos son de los primeros...
Me apunto lo de la tertulia.

Alba Sierra dijo...

He de reconocer que me enfadé un poco cuando me regalaron esta última parte de la trilogía. No es que Inquietud en el paraíso me supiera a poco (todo lo contrario), pero desde que la leí deseaba que la siguiente entrega tuviera unas mil páginas por lo menos, y de esta forma, me llevara más tiempo leerla, porque he disfrutado muchísimo con estas novelas, de verdad. Es la primera vez que leo una historia que transcurre por los mismos escenarios por los que me muevo a diario y ha sido muy emocionante. Durante la semana que leí La ciudad del gran rey, he de confesar que miraba a las estatuas del puente San Pablo como esperando un movimiento, un guiño de ojos, ¡algo¡ Quizá el estilo más realista de esta última novela no me ha atrapado tanto como el de las dos anteriores, aunque esto no quiere decir que no haya disfrutado un montón con su lectura, que como de costumbre no me ha llevado más de tres días... Ahora echaré la vista atrás y leeré alguno de los anteriores trabajos de Esquivias, ya que ha entrado, por supuesto, ha formar parte de mi canón personal.

Por cierto, Pedro, saludos de una antigua alumna. Descubrí tu blog por casualidad (investigando sobre Esquivias en la red) y me parece de lo más interesante, seguiré cotilleando tus entradas...

Pedro Ojeda Escudero dijo...

Hola, Alba: bienvenida a La Acequia. Me alegro de saber de ti. Tienes todo mi permiso para cotillear. Un saludo y pásate por la Facultad alguna vez o escríbeme un correo electrónico.