viernes, 16 de noviembre de 2007

Monstruos.

[Detalle de la fachada de la Iglesia de la Merced, Burgos]

Según las versiones, el Capricho 43 de Goya, El sueño de la razón produce monstruos, puede explicarse de forma aparentemente contradictoria: del dormitar de la conciencia nace la fantasía del arte pero también se originan las visiones, los sueños y las acciones más oscuras del ser humano. La atracción del abismo fue el sentimiento romántico del que nació la locura y el genio artístico. Y el malditismo del poeta.
Al volver a casa, anocheciendo ya, rocé con mis dedos esta fachada que desde lejos se ve airosa pero acercando la mirada nos representa monstruos agazapados en la piedra. Sentí el vértigo de la locura en mis dedos. Cuántos artistas han caminado en el delgado filo hacia la demencia. No es necesaria para la creación pero la imaginación colectiva ha querido forjar la efigie del artista a partir de ella. Es más, muchos genios se han perdido por la exagerada propensión a la autodestrucción a la que parecía condenarles su condición de artistas. El paseante creía estar a salvo de la condena al mirar esta fachada desde la ribera del río. Pero qué atractiva es la desfiguración de la piedra mirada de cerca.

2 comentarios:

jg riobò dijo...

Creo que has entendido, mejor, sientes cómo debes de mirar, tienes tú mirada.
Ahora debes profundizar a fondo, poco a poco, sobre un tema y luego otro ....

manuel-tuccitano dijo...

cuando estás cerca del problema lo entiendes, de lejos...ocurre igual que en la noche......."todos los gatos son pardos".