jueves, 29 de noviembre de 2007

De nuevo, la educación.

El Informe PISA 2006 (cuyos parámetros de estudio pueden verse aquí) vuelve a situar a España entre los países de menor calidad educativa del mundo desarrollado. Exactamente el 31 de 57 países. Además, pone en evidencia una de las consecuencias de la realidad española actual: la fragmentación geográfica de la calidad de enseñanza señala que en la España del norte el nivel y los resultados son mucho mejores que en la España del Sur.
Esto no es consecuencia de la política de hoy mismo, sino el resultado de cómo se ha jugado con la educación en este país desde hace años y de lo que son cómplices los Gobiernos nacionales, los de las comunidades autonómicas, los partidos políticos y la sociedad entera. Los políticos, de todo color y origen, no llegan a acuerdos generales, torpedean las reformas de los otros o proyectan las suyas propias sin consenso, favorecen actuaciones extrañas sobre el mundo educativo y, finalmente, no destinan la suficiente financiación a la educación de los niños y jóvenes españoles.
La sociedad española (padres, hijos, educadores, gestores), con una mentalidad de nuevo rico, ha desestimado el esfuerzo y rebajado la vigilancia sobre la formación de nuestros alumnos.
España ha fracasado, sin ningún tipo de disculpa, en este campo.
Lo que hagamos hoy tendrá efecto dentro de diez o quince años, pero como en este país se suele perder demasiado tiempo en larguísimas campañas electorales y a la mayor parte de la población el asunto no le importa, me temo lo peor.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Pedro, te leo desde SF. Sí, ya sabes que estoy de acuerdo con lo que dices, y lo peor de todo es que nosotros estamos en ello sin poder hacer mucho. Si no al paredón intelectual sí a un rollo mediático habría que poner a nuestros queridos políticos.. y seguramente a muchas otras personas cuyos nombres y caras prefiero no recordar ahora. No me resigno, y habrá que hacer algo. Lo pensaremos.
Un abrazo y nos vemos pronto

Pilar dijo...

Totalmente de acuerdo en tu lectura de dicho Informe.
De acuerdo sobre todo en "...torpedean las reformas de los otros o proyectan las suyas propias sin consenso..." y en las campañas electorales, que ya no hay ni precampaña.
Yo, también me temo lo peor.

Pablo A. Fernández Magdaleno dijo...

Quizá los psicopedagogos deberían revisar las teorías que nos han llevado a estas prácticas.
Un abrazo

manuel-tuccitano dijo...

Esas palabras¡¡¡ permiteme que te las robe y las haga mías...

Es inconcebible lo que en este pais se ha hecho y se sigue haciendo con la educación... Sin saber como resulta una reforma, en menos de 20 años 3... SEÑORES los experimentos con gaseosa....
Un bestia...(un politico) me comentó un día que no se invertía más en educación porque nos somos productivos...bueno ni te digo lo que le dije...imagínalo.

Yo en esto de los informes soy muy agnóstico, pero no hace falta esos informes para ver la triste realidad que nos envuelve....un saludo

Francisco O. Campillo dijo...

A algunos, sí que nos importa la educación. Yo soy padre, y junto con Mariam, no pienso renunciar a mi derecho -y obligación- de educar a María y a Ana. Ya sólo pido una cosa en este campo: que no me pongan demasiados obstáculos desde las administraciones públicas.

Pedro Ojeda Escudero dijo...

ANÓNIMO (PERO NO TANTO): inconfundible tu estilo. Se te echa de menos. Vuelve, que tenemos que decidir el regalo y comprar la lotería.

PILAR: eso, todo el año están en campaña.

PABLO: ¡¡no mientes a esos, qué miedo!!

MANUEL: tuyas son. No somos productivos... En efecto, a los que damos clase todos los días no hace falta que nos enseñen los informes.

FRANCISCO: Ojala todo el mundo estuviera concienciado así. Y, en efecto, al menos que las administraciones no estorben.

Un saludo a todos y gracias por vuestras palabras.

19:33