lunes, 29 de octubre de 2007

El museo Mariemma de Íscar y primera reflexión sobre las enseñanzas artísticas.

En el abanico de posibilidades actuales para constituir un museo hay una que recoge el legado de grandes artistas para su conservación y puesta en activo social. Este tipo de museos, de dimensiones pequeñas por lo general, suelen servir como sentido homenaje de una localidad a las personas que nacieron o vivieron en ellas y que, al final de su vida o tras su muerte, legan a la comunidad lo que han ido atesorando a lo largo de su biografía. Bien tratados, los fondos se constituyen en dignos focos culturales en los que se explica monográficamente la labor del artista y su época, pero también adquieren un papel dinamizador cuando constituyen su sede en localidades pequeñas y alejadas de los grandes circuitos turísticos. Las cifras de entradas no son espectaculares, pero el goteo de visitantes es muy interesante porque, por lo habitual, se trata de personas que se han acercado, con tiempo, a ver la localidad o el mismo museo y, sin prisas, se demoran en lo expuesto. Si todo el conjunto está bien explicado, bien diseñado y con la suficiente tecnología moderna, no hace falta pedir más.

Buena parte de lo que digo sucede en el Museo Mariemma de Íscar. Mariemma (Guillermina Martínez Cabrejas, nacida en Íscar en 1917) es una leyenda viva de la danza española: una de las grandes bailarinas en este género, que triunfó en todo el mundo y que fue durante muchos años una excelente profesora. Se hizo artísticamente fuera de España, a la que regresó en 1940. Su dedicación a las diferentes modalidades de este tipo de danza, en especial a la escuela bolera (refinamiento profesionalizado de los bailes populares), culminarían con el estreno de Ibérica (1964), una panorámica del género. También se recuerdan sus novedosas aproximaciones al folklore. Hoy lleva su nombre el Real Conservatorio Profesional de Danza de Madrid, del que fue profesora. Gran parte de lo que supo lo dejó escrito en Mis caminos a través de la danza. Tratado de Danza española (Madrid, Fundación Autor, 1997).

Es difícil dedicarse a las enseñanzas artísticas (música, danza, arte dramático, artes plásticas y diseño). La reglamentación en España no es clara del todo aunque lo parezca, la consideración social no es aun la justa y todavía no se han corregido muchas inercias negativas internas de los profesionales que a ellas se dedican y los alumnos que en ellas se matriculan. Estas enseñanzas oscilan entre el necesario profesionalismo y el aconsejable academicismo (entendido en el buen sentido). Además, con el nuevo Espacio Europeo de Enseñanza Superior adquirirán definitivamente en España carta de naturaleza universitaria y eso exigirá más de profesores y alumnos. Hay muchos magníficos profesores, pero también demasiada consideración romántica del artista.
Mariemma dedicó gran parte de su vida a la enseñanza de la danza, pero también fue una de nuestras grandes bailarinas, de aquellas que quisieron mostrar la danza española fuera del café teatro y del género de variedades para ponerla a la altura de la danza clásica. Desde el XIX tenemos muy significativos nombres. En esa línea, recogió el testigo de Antonia Mercé, "La Argentina".

En su museo, en Íscar, se exponen sobre todo sus trajes y otros objetos profesionales: unas zapatillas, castañuelas, sus maletas, fotografías. Y se puede ver material gráfico de gran relevancia.

Merece la pena, a veces, desplazarse a estas localidades para ver a su gente, sus calles, otro ritmo de vida y la forma en la que lo colectivo y lo individual se estrechan en un abrazo que contribuye a mejorarnos.

Castillo de Íscar.

4 comentarios:

manuel-tuccitano dijo...

La enseñanza de estas artes se hace muy dificil en este pais...en tanto han reducido e incluso eliminado áreas como la música en el curriculum de la ESO...pero este gobienro no entiende de sensibilidad y buen gusto

UN saludo

Pedro Ojeda Escudero dijo...

ya no es sólo problema de éste o del otro gobierno -que todos están tomando la misma deriva- sino de la misma sociedad, Manuel, que no sé muy bien dónde quiere ir.

manuel-tuccitano dijo...

llevas razón...se creen estos y aquellos que una reforma con dos años ¡hale! a volver a cambiarla...Saludos.

Silvia dijo...

Pues , gracias, por este post, yo no había oído hablar en mi vida de esta mujer y es que la danza no me hace mucha gracia... se me da mejor dar saltos :P
Besitos, profe^^