¿Existe aún la intimidad? No es solo aquello que expones en las redes sociales digitales voluntariamente, a veces de manera irresponsable; no es solo que todos tus datos sean ya productos que se compran y venden con cualquier fin; no es solo que tus contactos de confianza copien y compartan las confidencias, opiniones y bromas que escribes en una conversación privada de una aplicación de mensajería en tu móvil; no es solo que tantos graben con el teléfono las reuniones de trabajo o de familia, sin avisar al resto; no es solo que cualquiera pueda grabar tu imagen y compartirla en el instante sin que tú tengas conocimiento, seas o no famoso; no es solo que las aplicaciones basadas en la IA puedan duplicarte en un vídeo a partir de todos esos datos con los que se las alimenta sin tu permiso y hacerte decir lo que nunca has dicho.
En el año 2000, la actriz chilena Daniela Tovar vivió durante un tiempo en la Casa de Vidrio, una estructura trasparente en un centro comercial. Le sucedió un actor. La performance se presentaba como un experimento sociológico para analizar la actitud de quienes se acercaban a contemplar su vida.
En el año 1949, el arquitecto Philip Johnson diseñó la conocida Casa de Cristal en New Canaan, Connecticut, sin paredes interiores y completamente trasparente. Se declaró Monumento Histórico Nacional de EE.UU. por su modernidad y rediseñar la relación con el paisaje de la arquitectura. La casa se levanta en una finca de gran amplitud y rodeada de árboles.
Todavía existen algunas culturas en las que la vida en comunidad es lo habitual y en la que todo está sometido a las miradas de los demás. En parte, está detrás de algunas utopías comunitarias modernas en las que se veía al yo como el origen de todos los males mentales. Si cedes tu individualidad al grupo, es el control social el que rige tu vida, para bien o para mal. Sin embargo, ahora la comunidad no es un grupo pequeño de seres y no conoces a todos los que la componen, no sabes cuáles son las reglas aunque las intuyes (el consumismo, el control ideológico, la manipulación a escala global). Ya se ha ensayado en todos los regímenes totalitarios del mundo, en las ideologías y en las creencias que anulan al individuo.
Hoy la intimidad es el último reducto de libertad del ser humano y es cada vez un espacio más estrecho.

Las redes asociales han terminado por destruir la distinción entre lo público y lo privado, entre lo que se debe/puede compartir y lo que debe/puede permanecer en la intimidad...
ResponderEliminarY esos cambios aún no terminan.
Saludos,
J.
A veces lo pienso y uno de los problemas de caer en prision, es precisamente eso: CERO privacidad e intimidad.
ResponderEliminarPor tanto las redes sociales y otros horrores tecnologicos nos estan convirtiendo en reos sin delito, atrapados en una mazmorra comoda e invisible.
Intimidad es lo que piensas y no dices a nadie. Como mucho haces algo que se deriva de esta intimidad, pero no lo dices de manera explícita a nadie. Un abrazo.
ResponderEliminarCada vez más pequeña la cueva en que nos podemos refugiar.
ResponderEliminarExcelente reflexão, Pedro!
ResponderEliminarActualmente perdemo-nos na multidão e quase não temos espaço próprio. O silêncio, sempre tão necessário, quase desapareceu e estamos mergulhados numa imensa cacofonia. A paz exterior é uma miragem e a interior dificil de construir.
A minha geração vai morrer nesta triste realidade.
Querido amigo, carinhoso abraço, tudo de bom.
Somos como los personajes de Cortazar en "Casa tomada", huyendo del espacio que van tomando los otros. Con una salvedad, nuestro acto es voluntario para adquirir ventajas a cambio o eso pensamos.
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