En la pradera del Carmen de Extramuros todo es sencillo. No hay nada más que la labor cumplida y renovada de la naturaleza. La primavera se decanta ya hacia el verano y aquí está su color y sus formas. Qué poco se necesita, en realidad. Y qué complejo lo hacemos todo.




Nos complicamos por complicarnos.preciosas fotos
ResponderEliminarEn la primera foto veo margaritas crecer entre las amapolas. Que sencillo todo, que poco se necesita: solo el abrazo del sol en la pradera y unas gotas de lluvia que humedezcan la tierra generosa.
ResponderEliminarTodo es posible.
Un beso, Pedro. Precioso recorrido.
¡Cómo adoro mis escapadas a esa sencillez!¡Qué hermosas fotos, Pedro!
ResponderEliminarDejar que la vida siga su curso sin forzarla, como cada año las amapolas nos regalan la intensidad de su color.
Besos, muchos, uno por cada preciosa flor (las lilas valen por dos!)
El sábado precisamente estuve yo también disfrutando de la sencillez de la naturaleza, con sus flores silvestres, sus campos de cereal, sus riachuelos... ¡Una maravilla que deberíamos aprovechar más a menudo!
ResponderEliminarPreciosas y coloridas fotos.
Un beso.
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminaren lo simple hay sabiduría
ResponderEliminarpena que lo simple se mire del hombro hacia abajo
por eso todo se nos hace cuesta arriba
porque todo lo torcemos y los complicamos
besos
las fotos son muy bellas, me traen recuerdos de cuando era nena y saliamos a caminar con mi madre hacia la estación de Renca (lugar en donde viví y crecí)
Explosión primaveral. Preciosas. Me recuerdan también a mis paseos por el pueblo de mis abuelos...
ResponderEliminarGracias, Pedro.
Buenas noches, profesor Ojeda:
ResponderEliminarLa naturaleza nos perdona nuestros estragos, y el que –indiferentes- no sepamos apreciar lo que gratuitamente nos ofrece año tras año.
Hermosos retratos-cuadros.
Saludos.
La belleza está en la sencillez, en las cosas simples, y qué poco sabemos disfrutarlas y saborear la esencia de todo cuanto nos rodea.
ResponderEliminarMe han encantado las imágenes, hoy tu blog parece que es un jardín y el aroma llega más de cerca.
Un beso.
Si perdiéramos unos pocos minutos del día en contemplar las cosas bellas y sencillas que nos rodean, probablemente desaparecerían los muros que construimos a nuestros alrededor.
ResponderEliminarSabias palabras...Pedro.
ResponderEliminarBesos
Lindas ventanas nos has abierto!
ResponderEliminar=)
Tus flores me saludan a las 8:24. Hermosa sencillez la suya.
ResponderEliminarBesos
Y todo esto, sencillamente al alcance de nuestros sentidos.
ResponderEliminarBesito lunero.
Me maravilla fotografiar amapolas. La primera foto es sensacional. No sé si ser sencillo (o simple) es mejor que ser complicado. No lo podré saber nunca. Yo nací o me hicieron complicado. No obstante, quiero llevar con dignidad esta complicación impuesta y aproximarme también a las amapolas a las que fotografío aunque no con tanto acierto como tú.
ResponderEliminarUn cordial saludo.
Seguro es asì. Lo verdadero y esencial, siempre es simple.
ResponderEliminarPor eo,el conde Wolfang Turpiliatus Von Mentecat IX, creò la "OMCAS", (Organizacion Mundial para la complicaciòn de asuntos sencillos) que tanto nos hacìa falta a los seres humanos.
Un abrazo.
Mas bien hemos pasado del invierno, directamente al verano. Sabes captar muy bien la belleza sencilla y natural de las cosas. Besos Isabel.
ResponderEliminarY con qué generosidad vuelve a donarnos su belleza, olvidando nustras malas mañas.
ResponderEliminarPreciosas fotos, la primera es estupenda, me recordó a David Lynch.
Pues yo siempre he pensado que la primavera es el vestido de gala de la naturaleza...
ResponderEliminarPues si, la vida es encilla y nosotros la complicamos y lo peor no la disfrutamos
ResponderEliminarBesos
Sencillez y naturaleza, refinamiento y artificio, todo depende de nuestro estado de ánimo. Pero viendo esas fotos, hoy me decanto por lo primero.
ResponderEliminarEl secreto esta en lo simple, lo sencillo y humilde... Me quedo con esta belleza tuya.
ResponderEliminarUn abrazo amigo Pedro;)
Que bien se está en este mundo sencillo.
ResponderEliminarQue sabia es la Madre Naturaleza.Que bien conoce sus ciclos.Preciosas! estas fotos y, ya mentalizándonos que queda menos para finalizar las clases jejeje.
ResponderEliminarUn abrazo Pedro.
No hay nada mas bueno que lo natural, ni nada mas bello que lo sencillo.
ResponderEliminarCasi lo aplicaría en todos las facetas sin temor a equivocarme.
Un abrazo.
las fotos ideales! me gustan mucho mas que las grietas, los barros y lo sucios paisajes.
Cuando paseo por el campo y veo la naturaleza con las flores tan bonitas como las fotos que dejas aquí, pienso precisamente eso, que ya no necesito nada más.
ResponderEliminarBesos
Luz
No es simple. Es real, solo hay que darse cuenta y apreciarlo, que no es poco.
ResponderEliminarEs extraño que hoy no haya una entrada nueva ¿¿¿???
ResponderEliminarUn beso.
¡¡que fotos tan bonitas, Pedro!!
ResponderEliminar¡¡soy una enamorada de las amapolas!!, no es la primera vez que A. para la moto para que yo me acerque a verlas o a fotografiarlas.
para mí es el símbolo de lucha porque son unas flores hermosas cuando están en la tierra pero que en cuanto las coges se vuelven débiles y se quiebran.
biquiños,
Esas amapolas son como pasos de baile marcados en el aire, la academia donde aprenden las abejas.
ResponderEliminarUn abrazo primaveral.
Qué sencillez hay en esas amapolas (coquelicots) cuatro pétalos sencillos, coloridos, frágiles, pero cuánta vida hay en ellos.Qué poco se necesita para vivir, y dejar una pincelada de color y amor en la tierra que nos rodea.
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