Como cuando los veranos eran verbenas y refrescaba por la noche y unas cervezas invitaban a buscar besos desordenados y bailes lentos. Las peñas olían a retama y resina de pino y en un cubo flotaban limones y naranjas sobre el vino. Una mano torpe retiraba la melena del cuello.
Recuerdo aquellos veranos en los que se vivía un amor entero.
Mi padre abriendo el melón y disfrutando porque no había salido pepino, las primera sandías.
El camino a casa borrado por tantos inviernos.

Ficam as memórias desses momentos que não se repetem...
ResponderEliminarBeso, amigo mio.
Los veranos traen muchos recuerdos de los otros veranos. El melón era todo un ritual, desde los puestos callejeros o de carretera donde se vendían, al hecho de partirlos longitudinalmente o quitar las pepitas. Me llevaba una tía a comprarlo. Esas imágenes no se olvidan jamás.
ResponderEliminarY hay miles, muchas vinculados a los frutales.
Veranos eternos de la infancia y juventud. No han acabado todavía.
ResponderEliminarY canciones como aquella de "Mis manos en tu cintura..."
ResponderEliminarQuerido amigo, estreito abraço de parabéns pelos teus 63 anos !
ResponderEliminarQue faças muitos mais com saúde e muitas alegrias :)