Hay un silencio grave
cuando cae una hoja:
si aciertas a pasar
en el momento justo,
comprendes la belleza.
Al fin, la vida es eso,
pasar junto al otoño
y no salir indemne.
cuando cae una hoja:
si aciertas a pasar
en el momento justo,
comprendes la belleza.
Al fin, la vida es eso,
pasar junto al otoño
y no salir indemne.
© Pedro Ojeda Escudero, Del desconsuelo, 2025.
A por los silencios de las hojas.
ResponderEliminarTodo es gualdo.
ResponderEliminarPiso sobre mi mismo.
Soy una hoja.
Finalmente la hoja marchita cae a la tierra, a la que fertilizará, y será el nutriente de lombrices que, a su vez, alimentarán a los polluelos de unos petirrojos, y también esa hojarasca serán nutrientes para dar vida a las flores primaverales que admiraremos. Todo un simbolismo, todo un aprendizaje que nos muestra una hoja al caer...
ResponderEliminarCuídate, Pedro.
Pero adornan con sus colores estas hojas caídas ; el otoño .tiene esa parte icónica...
ResponderEliminar8rojas,amarillas,anaranjadas)
.....a propósito del otoño
ResponderEliminarMe pregunto si cada hoja sabe dónde debe caer, si es así, pienso que cae con la precisión que determina la belleza.
ResponderEliminarAs cores do Outono são lindas...
ResponderEliminarBeso, amigo mio
Creo que tienes toda la razón. Razón poética pero razón al fin y al cabo.
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