No nos caben los muertos en las manos, ni siquiera en los brazos, ni acarrearlos entre varios. No caben en los armarios, ni en los cajones, ni en las repisas de las despensas. No nos caben ya los muertos en los ojos, ni cerrándolos.
Un ataque masivo de spam me ha obligado a anular la posibilidad de comentarios anónimos en contra de lo que siempre ha ocurrido en La Acequia. En cuanto pueda solucionarlo, volverá a ser posible comentar de forma anónima.
Los peores muertos son los que lo están en vida.
ResponderEliminarAsí vivimos.
ResponderEliminarMe he acordado de Dámaso Alonso.
ResponderEliminarPior do que os mortos, são os que estão mortos por dentro.
ResponderEliminarQuerido amigo, fuerte abrazo.
No ocupan espacio, pero no nos caben. Tenemos poca capacidad.
ResponderEliminarCuántos muertos, me recuerda que nos va llegando el día de los santos.
ResponderEliminarBesos.
Una reflexión triste y cierta.
ResponderEliminarHola querido Pedro, a todo eso agrega los muertos en vida que nos rodean....
ResponderEliminarBeso,
Ali
Demasiados muertos, aunque la vida sea el camino hacia una eterna muerte.
ResponderEliminarBesos