Me senté junto a la pareja de ancianos de Ángel Gil, a ver pasar la gente. Ella me miró con picardía. ¿Mal día?, me dijo. Pésimo, le contesté. Debo ir a tres sitios y no llego a ninguno. Se me han juntado varias cosas y no llego a terminarlas, no llego. He decidido que, de no llegar, aquí se está más descansado. Me sonrió antes de responder: Pero solo un ratillo, ¿eh? Agaché la cabeza para mirarme las puntas de los zapatos. Él se reía por lo bajo.

A esos abuelos nadie les tiene que organizar la agenda.
ResponderEliminarPaso por ahí un día sí y otro también. Reconozco que no presto mucha atención a esos ancianitos de la calle Laín Calvo. Me rebelo contra elementos extraños a mi infancia de la calle de la Paloma y alrededores; pero, bueno, ese "pongo" no es de los peores.
ResponderEliminarNo paras y de vez en cuando hay que sentarse un "ratillo" a ver pasar gente y recuerdos.
Buen día.
Ir pa na es tontería.
ResponderEliminarA agenda desse casal é tão simples...
ResponderEliminarBeso, amigo mio
Hay que tener cuidado con organizarse, no sea que nos convirtamos en figuras de bronce.
ResponderEliminarSaludos
No sé por qué me ha venido a la mente otra pareja que hay en el Patio Herreriano y que está en las antípodas de esta. No sé por qué.
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ResponderEliminarMe recuerdo de un comentario que una vez leí:
"Si quieres hacer reir a Dios, cuéntale de tus planes"...
A veces salir de la estructura o lo programado te permite encontrarte con personas como ésto y recibes el "aletazo" del presente.
Beso,
Ali
Qué bien sientan esas paradas que necesitamos hacer para estar charlando con nosotros mismos, aunque parezca que se lo contamos a los que no nos pueden responder.
ResponderEliminarPor cierto, Burgos está lleno de "pongos" como los llama Abejita de la Vega. Cuando alguna vez he paseado con ella, antes de la pandemía porque ahora, ná, de ná, nos reímos de esa palabra.
Besos y a seguir sentándonos con los "pongos".
A veces las prisas son psicológicas y sin funadamento
ResponderEliminarParecen buenos conversadores, y discretos. Ellos conocen de verdad la materia del tiempo, que se se lleva mejor con el bronce que con el oro.
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