Fotografía de mi hijo Marcos, que me hizo ver la belleza la luz.
Se hizo agua a finales de julio y, desde entonces, no sé a quién hacerle las preguntas sino a las arroyuelas de la margen del río, que sembraron su camino de púrpura y sol atardecido.
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Me encanta.
ResponderEliminarQue bonita imagen de tu hijo y te haya hecho ver la belleza y la luz.
ResponderEliminarTe echaba de menos Pedro.
Feliz Septiembre.
Besos.
Tienes suerte de poder hacerle preguntas a esos arroyuelos, aquí no ha caído ni gota de agua, está todo seco.
ResponderEliminarEn ese cielo abierto en el río están las respuestas.
ResponderEliminarAmigo Pedro, las arroyuelas siempre te responderán con palabras cambiantes.
ResponderEliminarSalud
Francesc Cornadó
Cogió el testigo y te mostró la luz púrpura de las arroyuelas.
ResponderEliminarUn abrazo Pedro.
Bellísima palabra para un feliz comienzo.
ResponderEliminarA ambos lados de un manantial que sólo sueña sueñoa, y fluir...
Un beso arrollado/r, Pedro.
La foto de Marcos, realmente tiene una gran belleza, como él. Recuerdo muy bien cuando le conocí.Quizás esas arroyuelas tengan las respuestas.
ResponderEliminarUn beso grande
Preciosa prosa poética, Preciosa fotografía.
ResponderEliminarBesos x 2 desde el Río de la Plata.
Hermosa fotografía, hermosa reflexión, y hermosa la vida que corre entre ellas...
ResponderEliminarUna suerte,Pedro.
Besos.
;)