No me he ido. Alguna complicación, un bajón físico, un cierto cansancio, acumulación de trabajo..., pero no me ido. Mientras regreso a este espacio, en unos días, os dejo lo más hermoso que he visto en el campo últimamente en estas tierras en las que se avecinan consignas, panfletos y mucho electoralismo estos días. Una flor de cardo. Qué certeza la de esta flor que busca el aire.

Sabemos que estás ahí y lo leemos sin letras ni imágenes. Cuando hay que parar se para y no se fuerza el motor.
ResponderEliminarLa flor de cardo es hermosa y se defiende.
Besos
La naturatleza es imbatible.
ResponderEliminarRecuerdo tabién aquella novela ambientada en Semana Santa, y a su autor.
Me he hecho socio de las bibliotecas municipales.
Todo a la vez, como tú.
Te echaba de menos Pedro, cuánto me alegra que sigas en La Acequia, con tus reflexiones y compartiendo tanta sabiduría y belleza, te necesitábamos aqui, gracias por volver y me alegra estés mejor.
ResponderEliminarUn Beso Enorme.
Como tú, y lo vas a tener a raudales.
ResponderEliminarPor lo menos estás vivo. Ya estaba empezando a preocuparme.
ResponderEliminarBuen regreso y mejor salud.
Besos,
¡¡Hombre!!, me alegro saber que estás.
ResponderEliminarIr haciendo paradas en lo alto del camino y contemplar para coger el aire puro, es lo mejor de la andadura. Descansa, reposa y dedica mucho tiempo a disfrutar de ti mismo. Es lo mejor para después volver y encontrar hermosas flores como las de este cardo.
ResponderEliminarLa campaña, por suerte, también pasará.
Besos y cuídate mucho.
Todos tenemos derecho a hacer vacaciones.
ResponderEliminarBienvenido a tu casa, Pedro, y un abrazo
Gracias por el detalle, te esperamos!
ResponderEliminar¡Menos mal! ¡Es un alivio saber que estás ahí, profe!
ResponderEliminarFeliz regreso
Besos y aire, mucho.
;)
Obligadas o voluntarias, qué necesarias son las pausas. El cardo lo sabe bien.
ResponderEliminarUn abrazo
Mucha salud y un rápido restablecimiento.
ResponderEliminarCuídate para volver con fuerzas renovadas.
Precioso encuentro con la naturaleza más descriptiva. una flor de cardo.
ResponderEliminarbesos
Buf, qué preciosa. ¿Estará sorda, como yo, a tanta verborrea?
ResponderEliminarTe cuento que estoy toda pinchada de tanto sostenerla en mis manos, que si hubiera sido vela, chamuscada me verías y aún más, cenicienta-carboPenelopenizada esperando a Gogol. (Cardos ni espigas cultivo, quizás una rosa polar que estornude primaveras para que vuelvas cuando vuelvas si es que no te has ido)
ResponderEliminarBesos
Se te espera y se te echa de menos... Espero que ese bajón físico que dices desaparezca y regreses pronto pleno de salud...
ResponderEliminarLas flores de cardo tienen buenas defensas para proteger su encanto natural... la madre naturaleza tiene el potencial creador de la belleza...
Abrazo