| German Arzate Garza, Romtesh, Tonto Corazón (2006) |
Nos empeñamos en sacarnos el corazón unos a otros hasta quedarnos tuertos. Nos gusta demasiado hurgar en las vísceras de los demás.
Nos duele el corazón de amor. Es lo malo de las metáforas. Quizá el amor resida en el bazo, pero es menos glamuroso.
Se iba dejando el corazón en los mostradores de los bares del barrio como si fuera un paraguas. De vez en cuando, algún vecino piadoso se lo subía a casa envuelto en papel de periódico.
Nos gusta quitar, incluso a sangre y fuego, el corazón de los demás para hacérnoslo nuestro. Caín heredó la Tierra.
ResponderEliminarYa lo cantaba la copla:
ResponderEliminarÉl vino en un barco
de nombre extranjero,
lo encontré en el puerto,
un atardecer...
Ay cuánto duele el corazón a veces.
ResponderEliminarMe encanta tu entrada.
Un beso.
Robarnos el alma.
ResponderEliminarMe gusta en especial el tercero.
ResponderEliminarUn abrazo
Somos cazadores de sabana sin hambre. Eso somos.
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