domingo, 2 de abril de 2017

Ni siquiera llegamos a ser árbol.


Pasamos junto a ellos encogidos
como nada que somos, quizá menos.
Solo resta el asombro:
ni siquiera llegamos a ser árbol.
 © Pedro Ojeda Escudero, 2017

8 comentarios:

  1. Yo sólo me conformo con refugiarme bajo su sombra.

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  2. Esperemos a que se acaben, después habrá qué ver cómo también se acaba el mundo.

    Saludos,

    J.

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  3. Somos más que árboles, solo que la evolución nos ha llevado por mal camino.

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  4. Y sin embargo, tan ejemplares ellos. Nosotros, en nuestras pretensiones, acaso solo briznas.

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  5. Ni a liquen, muchas veces.
    Mas si llegara a serlo,
    tan sólo si pudiera,
    La esencia del roble
    me impregnara.

    Un abrazo

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  6. Es difícil, como el árbol, desnudarse en el invierno para vestirse en primavera de los más bellos de los colores y permanecer en el verano, con el verde de sus hojas, recogiendo sus frutos, allá cuando llegue ya el otoño.

    Ya voy sintiendo tu nuevo libro.
    Besos

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  7. Las nubes blancas en cielo azul, están para mirarlas, nunca para alcanzarlas.

    Besos

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  8. Suelen vivir más que nosotros. Y tienen algo fatal para ellos: no pueden escapar de donde están.

    Un abrazo

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