Este es el lugar que atravieso varias veces a la semana, de madrugada. Como si al amanecer los días se convirtieran en un complicado entramado de líneas, espacio y tiempo que despejar. Sigue igual por la noche, cuando regreso a casa.
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El trabajo y el esfuerzo dignifica al hombre,no lo olvides.....hasta la jubilación te quedan muchos años de dignidad.
ResponderEliminarPero cada día es un nuevo amanecer con nuevas vivencias en el día a día.
ResponderEliminarBesos.
Buenas noches, profesor Ojeda:
ResponderEliminar¡Cuánto esfuerzo y tiempo empleado, en los trabajos que realizamos en la vida! Que sirvan para alguien, además de dignificarnos.
Un abrazo.
La luz del día asoma entramada.
ResponderEliminarDespejemos...., hay tantas cosas que despejar.
ResponderEliminarY gracias que puedes, que hay, que te trasladan.
ResponderEliminarEs un paisaje complicado para darle un aliento poético pero no nos queda otra si queremos salir a pasear más acá del que forjan nuestros sueños.
ResponderEliminar¿Despejando en tránsito?
ResponderEliminarSeguro que nuestra mirada, al menos, sí cambia...
ResponderEliminarDe ahí, el enrevesado mundo de cómo seguir despejando nuestras incógnitas...
ResponderEliminar;)
Un beso, Pedro.