Reducir a polvo todos tus puntos de apoyo solo es aceptable si llegas hasta el final del trayecto. Cuando no puedes volver atrás para buscar tus huellas excepto que quieras bracear sin agua. Salvo que hayas decidido que ya nada importa, deja siempre las redes bien tensadas porque la amistad es la que te salva. A veces basta con escuchar las voces de quien te ama.
Una voz amiga cerca, puede reducir un terremoto a la categoría de brisa de verano.
ResponderEliminarSi lo pensamos detenidamente, los amigos son de las pocas cosas que tienen valor en la vida.
Saludos.
La red tensada de la amistad es la que siempre salva Pedro...cualquier otra es efímera, cuídate de ellas...
ResponderEliminarYo siento que te cuido, contengo, dentro de lo que puedo, y creo habértelo demostrado junto a Miryam...;-)
Respeto al hombre, al poeta, al que escribe prosas y al cómplice de tantas cosas...;-)
felices vacaciones Pedro!
Ali
aún cuando llegas al final del trayecto, los puntos de apoyo de verdad han de conservarse, pues te servirán para el siguiente trayecto. Hay que distinguir los puntos de apoyo bien cimentados de los de barro y arena, pues éstos últimos si habría que reducir a polvo lo antes posible...los de verdad, aun cuando la red esté muy tensa e incluso tirante, cuando tenga que actuar, jamás fallará...esa es la amistad de verdad.
ResponderEliminarQuien ha optado por romper amarres no hay vuelta atrás.
ResponderEliminarSaludos
El arte imita a la naturaleza y va dejando inevitablemente desconchones.
ResponderEliminarRefrescante comentario.
Profundidad y sensibilidad en tus palabras.
ResponderEliminarUn placer leerte.
Bs.
Sabio consejo
ResponderEliminarEscucho
ResponderEliminarPuedo dar buena cuenta, en estos días amargos para mí, de que así es, la amistad es la que nos salva...
ResponderEliminarBuen verano, Pedro.
Besos.