La piel que te dejas es la tuya. No lo olvides. Aunque te la arranques a tiras como cuando eras niño y te quemabas al sol en una tarde inadvertida de juegos.
Está bien que nos recuerdes que debemos cuidar de no poner toda nuestra piel en el asador. Hay que saber dosificarse porque siempre hay tiburones a la espera de coger tajada. Y como dice Maria, sólo tenemos una para toda la vida. Saludos.
Es normal entre personas comprometidas, dejarse la piel en cada proyecto nuevo. Por lo menos a mi me ha pasado simpre. Otra cosa muy diferente es que te la arranquen a girones. SAludos profesor.
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Por eso debemos cuidarla porque solo tenemos una piel, la nuestra.
ResponderEliminarUn beso.
Está bien que nos recuerdes que debemos cuidar de no poner toda nuestra piel en el asador. Hay que saber dosificarse porque siempre hay tiburones a la espera de coger tajada. Y como dice Maria, sólo tenemos una para toda la vida.
ResponderEliminarSaludos.
las escamas de la piel son pájaros al vuelo...
ResponderEliminarbss
Tarde o temprano nos arrancarán la piel a tiras... podemos irlo evitando con prudencia, pero en algún momento llega.
ResponderEliminarSi no nos cuídamos nosotr@s mism@s, ¿quién lo hará? Cada uno debe ser responsable de sí mismo.
ResponderEliminarUn saludo
mj
Es normal entre personas comprometidas, dejarse la piel en cada proyecto nuevo. Por lo menos a mi me ha pasado simpre. Otra cosa muy diferente es que te la arranquen a girones.
ResponderEliminarSAludos profesor.
Dejarse la piel siempre!....nunca a medias tintas.
ResponderEliminarEs muy importante darse cuenta cuando nos estamos haciendo daño. Después ya decidimos si continuamos arrancándonos la piel o decidimos dejarlo.
ResponderEliminarUn abrazo
Luz
Por suerte, podemos mudarla tras cada quemazón...
ResponderEliminarBesos, Pedro.