domingo, 1 de septiembre de 2013

Definir un verano



Si alguien me pidera definir un verano, recurriría a las tardes lentas que se hacen noche sin que uno sepa cuándo. Si alguien me pidiera definir un verano, hablaría del murmullo de las conversaciones subrayadas por risas o por besos. Si alguien me pidiera definir un verano intentaría reproducir las caricias y los silencios, la presencia de los amigos y esa sensación de que todo puede esperar al otoño. Si alguien me pidera definir un verano, le contaría los paseos sin rumbo y las miradas cómplices. Si alguien me pidiera definir un verano le traería al borde mismo del muelle de las cosas, donde la olas acarician la sólida superficie de los espejismos al mismo tiempo que difuminan lo que creíamos real como si no hubiera otros caminos.

29 comentarios:

  1. Bienvenido y bien hallado, don Pedro!
    Una suerte de sensaciones veraniegas las que nos traes...
    A mí también me llevan a veranos felices.

    Ánimo y fuerzas para el nuevo curso, que ya estamos en capilla!
    Suerte, maestro!

    Un besote!
    ;)

    ResponderEliminar
  2. bienvenido PEDRO
    el verano es la postal más incendiada de la vida
    aunque para incendiarse cualquier estación sirve
    ;)

    besitos y mil gracias por tus huellas

    ResponderEliminar
  3. Conozco bien ese puerto... y ese tiempo detenido en su malecón en cada estación, aunque en verano, tenga esa capacidad de acariciar los sentidos, la vida y los silencios.

    Y otro de beso va de vuelta por tu regreso.

    ResponderEliminar
  4. Una definición que no limita sino que abre perspectivas para que el verano no acabe todavía, para fijarnos en esa imagen maravillosa de la noche suspendida.

    Un abrazo de nuevo, Pedro.

    ResponderEliminar
  5. ¡Bienvenido, Pedro!
    Un buen verano prepara un buen otoño. Y un buen curso. Que así sea.
    Besos

    ResponderEliminar
  6. Hola, bienvenido!!! te esperaba...
    qué bella entrada mi querido Pedro, que buen regreso.
    Te siento tranquilo, como con nuevos aires, reposado, re-querido, tiempos bellos compartidos, es lo importante!!

    Un gran abrazo y te beso Maestro!

    Ali

    ResponderEliminar
  7. Bienvenido, Pedro, me alegra mucho tu regreso, echaba de menos a "La Acequia".

    Me ha encantado cómo has descrito la perspectiva que le has dado a tu verano, si me pidieras definir mi verano lo hubiera dado otro enfoque totalmente distinto a cómo le has dado tú, porque yo sólo noté que hacía calor de ambiente, lo demás, sigue estando igual de frío o más.

    Un beso, Pedro, y gracias, por volver.

    ResponderEliminar
  8. Buenas noches, profesor Ojeda: Seguimos en verano. Aun quedan dias para poder ver este del 2013 al completo y con la perspectiva suficiente. Bien bonita su definicion. Se ha echado en falta su ausencia en los blogs en el mes de agosto. Saludos

    ResponderEliminar
  9. Benvido, Pedro :-)
    (¿me permites el gallego?)

    Me acerco para desearte un buen curso.

    Abrazo.

    Antón (aún desde el invierno)

    ResponderEliminar
  10. Bienvenido Pedro, que alegría volver a leerte y que post tan bonito.
    Buen comienzo de otoño.

    Besos.

    Rita.

    ResponderEliminar
  11. Me ha gustado tu descripción veraniega... Bienvenido de vuelta querido profe. Besotes otoñales, M.

    ResponderEliminar
  12. Hola Pedro.

    Me alegra que hayas pasado un buen verano!!!

    Un abrazo

    ResponderEliminar
  13. que bonito lo has contado Pedro... creo que tú verano ha tenido todos los ingredientes necesarios para que hayas recuperado fuerzas para volver a empezar.

    biquiños,

    ResponderEliminar
  14. Cuando me pidan una definición de verano les daré la tuya y lo haré con el mayor de los descaros. Me gusta ese verano (aunque no haya sido el mío) Un abrazo

    ResponderEliminar
  15. Me gusta ese ritmo pausado y lento que es el verano y que tan bien describes.

    Feliz vuelta ¿ al ajetreo?

    Besos

    Luz

    ResponderEliminar
  16. Un verano bien aprovechado y bien definido, ¡ay!, los detalles, siempre los detalles.

    Preparados, listos, ya. A por el curso nuevo.

    Besos.

    ResponderEliminar
  17. No se me había ocurrido mirar el verano así, buscando su definición. Pero es verdad. No somos los mismos que en el resto del año. Quizá incluso seamos más diferentes que en las demás estaciones. Entramos en un paréntesis vital. Algunos viven una especie de vida alternativa (amigos, lugares, familias, actividades, etc.). Vivimos una alteridad que se refracta en múltiples facetas como las que enuncias en la anotación. Me llama la atención la de que todo puede esperar al otoño, como si el ansia por hacer eterno el estío quisiera borrar todo lo demás, de modo tal que lo anuláramos, como si el otoño no existiera. Estado de gracia, entonces.

    ResponderEliminar
  18. Holaaaa! que gusto leerte de nuevo profesor. Con el susto que me habias dado al despedirte...! Celebro que hayas tenido un buen verano y celebro por encima de todo que hayas vuelto a "la acequia".
    Un abrazo grande.

    ResponderEliminar
  19. Y lo mejor de todo es que somos nosotros quienes propiciamos todos esos sentires que nos desgranas... la actitud :)

    un abrazo Maese Pedro

    ResponderEliminar
  20. Yo lo definiría como la estación que pasa más rápida que ninguna. Entre las cosas que pensaba hacer y no he hecho y los nervios de pensar que hay que empezar un nuevo curso otra vez, la verdad es que no me he relajado mucho. Me alegro que tu lo hayas conseguido. Besos Isabel.

    ResponderEliminar
  21. Bienvenido de ese feliz verano. Un abrazo apretao

    ResponderEliminar
  22. Bienvenido de ese feliz verano. Un abrazo apretao

    ResponderEliminar
  23. en fin, se ve que andabas flojito de ropas y de quimeras
    .
    eso es verano
    .
    va un abrazo amigo

    ResponderEliminar
  24. Una hermosa definición. Bienvenido de regreso y muy buen inicio de año lectivo.

    Un beso

    ResponderEliminar
  25. No hace falta que te lo pidan, ya lo has hecho y consigues resumirnos a todos.
    Besos y buen regreso, te esperaba.

    ResponderEliminar
  26. El calor espeso y persistente de los días largos del verano confunde el buen entendimiento de las gentes, lo deslumbra con el espejismo gaseoso que de repente rompe la fragilidad del suelo, tuerce la percepción de la fría realidad de invierno oscuro que nos acecha.
    Como siempre, fiel a la cita de renovada esperanza del comienzo del nuevo curso.

    ResponderEliminar
  27. ¡Vaya! Pues si el otro texto boleriano me ha gustado, este me ha encantado. Has pintado al oleo un verano auténtico, perfecto en esas seis líneas y media.

    Has vuelto cargado de inspiración.

    Bienvenido :-)

    ResponderEliminar

Un ataque masivo de spam me ha obligado a anular la posibilidad de comentarios anónimos en contra de lo que siempre ha ocurrido en La Acequia. En cuanto pueda solucionarlo, volverá a ser posible comentar de forma anónima.