En la noche, el agua es aun más profunda. Se camina con miedo cuando la luz se nos ha ido en un lugar encharcado: no es solo el temor a mojarnos, sino algo más profundo, que nace del intenso abismo que se lleva dentro. Como si el próximo paso pudiera hacernos perder pie y ya nada sirviera al náufrago para regresar a tierra firme.
Es increible pero cierto, el miedo se apodera de uno.
ResponderEliminarGracias por compartirlo.
Un abrazo
Siempre y cuando el paseante pueda amasar tierra húmida con sus manos estará a salvo, por más oscuridad que halla.
ResponderEliminarCierto, el miedo a la incertidumbre se apropia de nuestra razón.
ResponderEliminarBesos y feliz fin de semana
en verano prueba a bañarte bajo la luz de la luna Pedro
ResponderEliminarbesitos y de nocturnidades no todo es tan negro:)
La única forma de superarlo es seguir adelante tentando ligeramente antes de cargar nuestro peso en el pie que avanza.
ResponderEliminarLa oscuridad total me petrifica, amigo mío. Es superior a mis fuerzas. Pero si hay un poquito de luz, por poca que sea, en verano me gusta bañarme -de noche- en el mar :) sintiendo siempre las piedras o arena bajo mis pies ¡por supuesto!
ResponderEliminarMe gusta tu serie sobre el agua :)
abrazos
Un miedo que se puede asemejar a lo desconocido... ¿si piso en aquel desnivel perderé el equilibrio? solo si seguimos adelante podemos comprobarlo. Un beso Pedro
ResponderEliminarCon tal de no caer en la ciudad del Gran Rey... Besotes nocturnos, M.
ResponderEliminarPor eso me gustan los ojos negros porque parecen pozos de agua en la oscuridad.
ResponderEliminarSaludos.
Falta de luz interna, abismo en el espíritu.
ResponderEliminarTe tendré que llevar cerca del mar una noche para desenterrar esos miedos.
ResponderEliminarBesos, Pedro.
agua oscura, pozo profundo.
ResponderEliminarPues a mí me gusta el agua nocturna. me produce sosiego y ganas de dormir.
ResponderEliminarPor cierto, felicitaciones por el canal de Youtube de la Acequia. Será un exito, o ya ha comenzado a serlo.
UN abrazo.
Es verdad. Qué poca perspectiva tenemos. Desde el espacio la Tierra es como una canica. ¿Qué es, dónde está, entonces, la tierra firme? Es decir, la seguridad que ahuyenta los miedos. Yo creo que quien no la halla en su corazón no la encuentra en sitio alguno.
ResponderEliminarUna sensación irrepetible la que se siente porque se funden dos estos, oscuridad e inseguridad.
ResponderEliminar¿Y la sensación que sientes después al haberlo superado?
¡Cuánto contenido en tan pocas palabras!
Un abrazo
Hay algo más entrañable que un paseo con tu pareja, una noche de verano, después de caer una tormenta, sorteando baches de lluvia de verano?
ResponderEliminarde noche actúan toso los miedos hasta los que no lo son.
ResponderEliminarCaer en nuestras internas aguas abisales puede acarrearnos una profunda depresión. Hay que andar por esta vida con mucho sigilo para no caer.
ResponderEliminarEl miedo paraliza;debemos ser nuestra propia luz y llegar a la orilla,a tierra firme.Me fascina el caer del agua...Lindo fin de semana.Besos.
ResponderEliminarEn la noche oscura caminamos a tientas, como ciegos desorientados en lo más amargo de la búsqueda de la luz.
ResponderEliminarEs cierto, por la noche se camina con más miedo como si el agua estuviera más hondo, tiene que ser terrible estar siempre en la oscuridad, no quiero ni imaginarlo.
ResponderEliminarUn beso.
Tenemos que practicar más y acostumbrarnos a caminar con los ojos cerrados. Con el resto de los sentidos es más que suficiente, y si me apuras, hasta sobran estos también.
ResponderEliminarGran maestría en el uso de las palabras precisas.
ResponderEliminarEnhorabuena
Doña Díriga
Hacia la oscuridad total caminamos.
ResponderEliminarPor la noche el agua parece más profunda y oscura. Es una sensación indescriptible sumergirse venciendo el miedo a lo desconocido, a lo que no se ve. Biquiños.
ResponderEliminarCuarto Milenio, cacofonías y espectros
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