A mi me ha tocado una tarde de encarte y traslado de cajas muy pesadas. uffffffffff, estoy agotada pero estoy disfrutando de la serie "los pilares de la tierra" Buenas noches
Unos días doblamos esquinas, otros surcamos mares. Hay días que las esquinas son duras, en los mares hay tormentas, otros días cuando se dobla una esquina da paso a una gran avenida llena de vida y colorido y un mar a una isla. Pero lo que sí es seguro que la vida continúa y el vivir fatiga.
Si no doblas esquinas, no sabras nunca lo que te puedes encontrar. Reconozco que me gusta doblar esquinas sobre todo si solo hay que luchar con la fuerza que tenga ese dia el aire
Hay algo que me produce mucha más fatiga, las calles rectas, sin recovecos, esas que miras para atrás y ves lo vivido, y miras hacia adelante y ves lo por-vivir. pufff... que tedio.
Como quien dobla barras de hierro a lo Sansón, y van 10. En cada una su estanco, las cuatro esquinitas de mi cama, la esquina de enfrente o la acera de enfrente, da gusto, calles con trazo quebrado, con su dobladillo esquinado.
en cada esquina hay un giro, un cambio, una pequeña modificación que hace de la vida más interesante... yo también quiero seguir doblando y virando esquinas y tomando curvas para llegar tarde... al final del camino.
Encontré esta frase que me gustó (no tiene mucha relación con las esquinas, pero... sabiendo como es usted profesor, no le resultará inapropiada): La utopía está en el horizonte. Camino dos pasos, ella se aleja dos pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá. ¿Entonces para que sirve la utopía? Para eso, sirve para caminar.
Una de las primeras palabras que aprendí cuando llegué a Barcelona fue: chaflán. Quizás, como dice Selma, por la idea de ciudad de Cerdà.
¡Qué lástima que haya que sembrar todos los paisajes urbanos de rejas!. Y desde luego que el dueño, deberá hacer un diario empleo de Zotal, por la poca educación y consideración de los dueños de los canes.
La sorpresa puede aparecer siempre. ¡Y que los encuentros inesperados sean siempre para bien!.
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wowow que fortachón...doblar esquinas
ResponderEliminartodo un hercules
besitos profe
lo que hace el lenguaje jajaja
Cada vez que doblamos una damos la espalda al pasado y nos enfrentamos al futuro.
ResponderEliminarUn abrazo
Las esquinas son muy duras de doblar, hay que ser muy forzudo.
ResponderEliminarTan pocas palabras, y dicen tanto!!!
ResponderEliminarbuena foto; curiosa casa.
Saludos
Como la vida misma, un continúo seguir, andar, parar, retroceder, torcer, seguir caminando...
ResponderEliminarUn beso.
Te recomiendo las espinacas de Popeye...
ResponderEliminarA mi me ha tocado una tarde de encarte y traslado de cajas muy pesadas. uffffffffff, estoy agotada pero estoy disfrutando de la serie "los pilares de la tierra" Buenas noches
ResponderEliminarLos chaflanes son esquinas facilonas porque no te hacen daño las aristas.
ResponderEliminarSaludos.
Es que te empeñas no sólo en doblarlas sino en achatarlas. Así no es de extrañar que te canses tanto.
ResponderEliminarBonita foto aunque, claro, tenía que tener barrotes... A mi no me fatiga nada doblar esquinas, qué quieres que te diga... Besotes relajados, M.
ResponderEliminarCon el giro, la sorpresa que incentiva y anima la búsqueda en la rutina.
ResponderEliminarAparentes igualmente para la liberación de fluidos de los canes.
Unos días doblamos esquinas, otros surcamos mares. Hay días que las esquinas son duras, en los mares hay tormentas, otros días cuando se dobla una esquina da paso a una gran avenida llena de vida y colorido y un mar a una isla.
ResponderEliminarPero lo que sí es seguro que la vida continúa y el vivir fatiga.
La esquina es la arquitectura que hace posible las sorpresas.
ResponderEliminarHay veces que por doblar tanta esquina nos perdemos de una buena recta...
ResponderEliminarEste comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarCuidado con chocarte al doblar la esquina.
ResponderEliminarSi hablan de lo de la foto no es esquina sino chaflán.
ResponderEliminarQuerido Pedro:
ResponderEliminarA veces es necesario doblar una esquina y cambiar de dirección para el bien de nuestra alma, aunque la vida se empeñe en lo contrario.
Un abrazo.
Por eso yo prefiero mi footing diario por caminos llanos y con suaves pendientes, no con esquinas, jejej.
ResponderEliminarUn abrazo.
hola pedro,
ResponderEliminarde tanto andar esquinas...tanto andar de el paseante...
besines pedro y que tengas un lindo dia...
:)sauvignona
Si no doblas esquinas, no sabras nunca lo que te puedes encontrar. Reconozco que me gusta doblar esquinas sobre todo si solo hay que luchar con la fuerza que tenga ese dia el aire
ResponderEliminarUn abrazo
Luz
Merche, que tienen barrotes.
ResponderEliminarDe vez en cuando vienen bien -las esquinas-.
un abrazo
Hay algo que me produce mucha más fatiga, las calles rectas, sin recovecos, esas que miras para atrás y ves lo vivido, y miras hacia adelante y ves lo por-vivir.
ResponderEliminarpufff... que tedio.
Eso sin contar las sorpresas que guardan algunas esquinas y que solo topas con ellas al doblarlas...
ResponderEliminarComo quien dobla barras de hierro a lo Sansón, y van 10.
ResponderEliminarEn cada una su estanco, las cuatro esquinitas de mi cama, la esquina de enfrente o la acera de enfrente, da gusto, calles con trazo quebrado, con su dobladillo esquinado.
Esquinas como ésta, achatada como las ideó Cerdà, te quitan el efecto sorpresa y evitan que tengas encontronazos...
ResponderEliminarTambién pueden ofrecer al doblarlas una perspectiva de ilusiones...de feliz hallazgo.
un beso, Pedro
Ahí pueden estar las sorpresas, al volver la esquina. Besos Isabel.
ResponderEliminaren cada esquina hay un giro, un cambio, una pequeña modificación que hace de la vida más interesante... yo también quiero seguir doblando y virando esquinas y tomando curvas para llegar tarde... al final del camino.
ResponderEliminarEncontré esta frase que me gustó (no tiene mucha relación con las esquinas, pero... sabiendo como es usted profesor, no le resultará inapropiada):
La utopía está en el horizonte. Camino dos pasos, ella se aleja dos pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá. ¿Entonces para que sirve la utopía? Para eso, sirve para caminar.
Eduardo Galeano
saludos.
Buenas noches, profesor Ojeda:
ResponderEliminarUna de las primeras palabras que aprendí cuando llegué a Barcelona fue: chaflán. Quizás, como dice Selma, por la idea de ciudad de Cerdà.
¡Qué lástima que haya que sembrar todos los paisajes urbanos de rejas!. Y desde luego que el dueño, deberá hacer un diario empleo de Zotal, por la poca educación y consideración de los dueños de los canes.
La sorpresa puede aparecer siempre.
¡Y que los encuentros inesperados sean siempre para bien!.
Saludos. Gelu
Hay que suavizar las aristas para evitar los encontronazos.
ResponderEliminarserá cansado, en eso no voy a entrar pero no me dirás que no es emocionante... detrás de cada esquina, la sorpresa.
ResponderEliminarbicos,
¡doblar esquinas!
ResponderEliminareso hacen los macarras y chuletas del barrio ¿no?
¿a que te meto?
juas
:D :D