A veces, un regusto metálico en la boca. Como cuando un cuchillo penetra en la carne, descosiéndola, para hallar el exacto lugar de la primera puntada.
La inoperancia… la decidía, el desamor… lacera el alma y deja ese gusto tan extraño… al igual que la sacarina… Pedro,que tengas un lindo fin de semana. Te dejo Un Beso. Silvi.
Sádico te veo...el placer por lo desconocido no tiene límites...más cuando no se ha probado...de todos formas mejor lavarse la boca y hacer gárgaras...esque algunos sabores son peligrosos. Saludos
Pedro, eso pasa por meter el lápiz en la boca: produce efectos secundarios; deja un sabor extraño, muy rudo, entre metálico y a madera. La foto de abajo genial: transparente; y la de arriba: bendito aburrimiento. Buen finde, como si fueramos jóvenes. Un abrazo.
Mira que a mí este post me ha producido una sensación extraña, tanto la imagen como las palabras, esas que dices de regusto metálico, cuchillo... ¿tal vez agrio o quizá ácido o tal vez frío? ¿te ha sucedido algo? ¿un disgusto?
No voy a comentar esta entrada porque es muy tétrica para mi gusto... Ahora, te leo muy desaparecido últimamente... Vale que no hagas comentarios en algunos de tus posts pero ¡¿qué no lo hagas en El Quijote?! Muy extraño... Espero que sea por motivos de trabajo y viajes y no por salud, mi querido Pedro. Yo sigo pachucha (catarro) pero NO pienso ir al médico. Besotes, M.
Entré a ler el texto con mucha curiosidad porque el título me provocó automáticamente una sonrisa. Ya imaginaba que el regusto metálico no iba a ser lo mismo para ti, porque para mi fué el primer síntoma en mis dos embarazos ;-)(más seguro que los test ;-)) jajaja. Sin embargo, hay un punto común entre la vida y la muerte...o quizá dos, si añadimos el regusto metálico.
Ainss, Pedro, ¿te ha pasado algo? No me han sonado nada bien estas palabras. ¿Quizá una mala jugada por parte de alguién? Cachisss, bueno te envío un besote a ver si animas, ehhh? Muacksssss.
Igual me equivoco, pero esta luz es la que se ve desde el sillón de un dentista.. ¿No? Uyyyy! Me gusta más tus masajes de chocolate con menta... y a tí tambien.. seguro...
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Algunos sabores son auténticos placeres, que pueden llevarte al éxtasis más absoluto¡¡;)
ResponderEliminarUN BESOOOO Y BUEN FINDEE GUAPOOOO¡¡¡
La inoperancia… la decidía, el desamor… lacera el alma y deja ese gusto tan extraño… al igual que la sacarina… Pedro,que tengas un lindo fin de semana. Te dejo Un Beso. Silvi.
ResponderEliminarSádico te veo...el placer por lo desconocido no tiene límites...más cuando no se ha probado...de todos formas mejor lavarse la boca y hacer gárgaras...esque algunos sabores son peligrosos. Saludos
ResponderEliminarExtraña sensación... más aún en la explicación comparada. Vigila la Sacarina en el café.
ResponderEliminarSaludos.
Es curioso como suena el verbo cercenar los días que salpican penumbra...
ResponderEliminar;-)
Pedro, eso pasa por meter el lápiz en la boca: produce efectos secundarios; deja un sabor extraño, muy rudo, entre metálico y a madera. La foto de abajo genial: transparente; y la de arriba: bendito aburrimiento. Buen finde, como si fueramos jóvenes. Un abrazo.
ResponderEliminarMira que a mí este post me ha producido una sensación extraña, tanto la imagen como las palabras, esas que dices de regusto metálico, cuchillo... ¿tal vez agrio o quizá ácido o tal vez frío? ¿te ha sucedido algo? ¿un disgusto?
ResponderEliminarUn beso.
hay sabores y olores muy partículares
ResponderEliminartanto como la subjetividad a concho:)
FELIZ FIN DE SEMANITA PROFE;-)
Y tanto que llega...al lugar exacto...sin error, directo...brutal!!!
ResponderEliminarBesiños
¡¡Pedrroooo!! Madre mía, me ha entrado un mal gusto en la boca ahora mismo. Me has aco...nado ;)
ResponderEliminarSaludos,
No voy a comentar esta entrada porque es muy tétrica para mi gusto... Ahora, te leo muy desaparecido últimamente... Vale que no hagas comentarios en algunos de tus posts pero ¡¿qué no lo hagas en El Quijote?! Muy extraño... Espero que sea por motivos de trabajo y viajes y no por salud, mi querido Pedro.
ResponderEliminarYo sigo pachucha (catarro) pero NO pienso ir al médico. Besotes, M.
aqui.....
ResponderEliminarQuerido Pedro:
ResponderEliminarEse regusto que dices tener en la boca,¿no será por la medicación a base de ampollas de hierro dextrano con vitamina B12 para tratar tu anemia ??.
Piénsalo, es posible......jajaja
Un abrazo
Me gustó, ideal para insertarlo en un texto de género negro
ResponderEliminarMe divierto con algunos comentarios.
Saludos.
Entré a ler el texto con mucha curiosidad porque el título me provocó automáticamente una sonrisa.
ResponderEliminarYa imaginaba que el regusto metálico no iba a ser lo mismo para ti, porque para mi fué el primer síntoma en mis dos embarazos ;-)(más seguro que los test ;-)) jajaja.
Sin embargo, hay un punto común entre la vida y la muerte...o quizá dos, si añadimos el regusto metálico.
Ainss, Pedro, ¿te ha pasado algo? No me han sonado nada bien estas palabras.
ResponderEliminar¿Quizá una mala jugada por parte de alguién?
Cachisss, bueno te envío un besote a ver si animas, ehhh? Muacksssss.
Como cuando vas al dentista ¿no?
ResponderEliminarTranquilo, pasará. Es lo que tienen éstas cosas. Besos Isabel.
Un abrazo y feliz fin de semana...!
ResponderEliminarIgual me equivoco, pero esta luz es la que se ve desde el sillón de un dentista.. ¿No? Uyyyy!
ResponderEliminarMe gusta más tus masajes de chocolate con menta... y a tí tambien.. seguro...
Un beso, con chocolate..
Los que estamos acostumbrados a probar la sangre conocemos bien ese sabor, sus puntos, sus diferencias y sus matices.
ResponderEliminarLos que estamos acostumbrados a probar la sangre conocemos bien ese sabor, sus puntos, sus diferencias y sus matices.
ResponderEliminarEste comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarUhmmmmmmmmmm pues no quisiera yo la verdad, tener esa sensación no no no no!.
ResponderEliminarBuen finde guapetón!.
Cuidado con el tenedor, lo que se come es lo que va enganchado a él.
ResponderEliminarSaludos.
Llegar al origen. Ahí está el quid y no siempre es placentero.
ResponderEliminarUn abrazo
El frío metal adormece los sentimientos mas nobles dejando a flor de piel aquellos que simplemente se rechazan. Frío es el acero… siempre.
ResponderEliminarUn abrazo
Magnífica foto.
ResponderEliminarHay sabores que te llevan a lugares olvidados como el metal del cuchillo.
palabras cortantes...
ResponderEliminar¡ay, Pedro!
bicos,
Llego tarde. Quizá me dañe el sabor metálico del cuchillo. Quizá todo, en ese sabor agridulce lo explique todo. Gracias por estar ahí y comentar.
ResponderEliminarDr. Frankestein, supongo...
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