Atardece. Hay guerra. Se levanta una brisa fría que viene del mar. Me levanto las solapas del abrigo, meto las manos en los bolsillos. Mañana es día laborable. Esta tarde he buscado una nota que escribí el otro día. Hoy la soledad viene buscando las esquinas del ruido.

Soledades y silencio, dónde. El ruido de la guerra nos sigue.
ResponderEliminarEspero que la encuentre.
ResponderEliminarDomingo por la tarde, unas horas difíciles.
ResponderEliminarUn abrazo