La historia de la Humanidad es la historia de la esclavitud.
La libertad es una matrioska infinita.
Solo cuando renuncias eres más tú.
Las ramas de los chopos movidos por el viento sueñan con las olas del mar.
Se echa a volar,
desde el alero, el mirlo,
con temblor de aire.
Recuerdo un mirlo sobre la nieve. Había tanto que ver, entonces.
Ahora llaman "libertad" a la muñeca más cutre de su matrioska. Nos queda el mirlo y su aire.
ResponderEliminar¡Había tanto que ver!, había menos distracciones, mirábamos con más tranquilidad.
ResponderEliminarAbrazos
Preciosa y sugerente fotografía, muy adecuada a lo escrito. Un abrazo
ResponderEliminarLa Humanidad siempre desea ser libre, pero es tan difícil conseguirlo... porque efectivamente es, " una matrioska infinita", pues siempre hay una pieza para encajar.
ResponderEliminar¿ Sólo cuando renuncias eres más tú? No estoy del todo de acuerdo contigo.
Olas y viento, suelen ir bastante unidas.
Vuelan los mirlos
y el aire los empuja
en su temblor.
El mirlo es negro.
La nieve es blanca.
Y ellos se quieren.
Me encanta tu haiku.
Besos
Luz