domingo, 22 de septiembre de 2019

Mientras tanto, atardece


Leo el atardecer como si fuera un cuadro. Qué equivocado estoy. Este atardecer no permanecerá, por eso es tan valioso. ¿Cuántos habré perdido antes? Hay quien no se puede enfrentar a nada en la vida sin cargarse de miradas ajenas previas, como si tuvieran que realizar una investigación profunda para cruzar una calle, por ejemplo. Entre ellos hay quien exige a los demás que también lo hagan, como si estuviera prohibido disfrutar de un atardecer sin haber leído libros científicos sobre en qué consiste el ponerse el sol. Mientras tanto, atardece.

7 comentarios:

  1. Para mirar y ver un atardecer basta sentarse y disfrutar.

    ResponderEliminar
  2. EL atardecer es tan efímero como el presente.
    O como la misma vida.

    Saludos,

    J.

    ResponderEliminar
  3. Mirar un atardecer y esperar el momento en que el sol se oculta,ese puntito de luz, es un momento de gozo estético pero también de reflexión sobre el atardecer de nuestra vida.

    ResponderEliminar
  4. Sentir, dejarse llevar, y fluir con lo efímero y la magia del instante...

    Un beso Pedro.

    ResponderEliminar
  5. Siempre me gustaron los atardeceres, porque se mueve entre lo ya pasado y lo no llegado y no necesito nada más que mirarlo.

    Besos

    ResponderEliminar
  6. Puede que sepamos demasiado de algunas cosas. Y todos sabemos de cosas que no sirven mas que para... saberlas. Esa es la gracia.

    Un abrazo

    ResponderEliminar
  7. La vivencia dd un atardecer -o amanecer- es insuperable. La gente que juzga en lugar de vicenciarlo, se la pierde y al hacerlo, pierde parte de sí misma. Y no es metáfora.

    Besos consustanciados

    ResponderEliminar

Un ataque masivo de spam me ha obligado a anular la posibilidad de comentarios anónimos en contra de lo que siempre ha ocurrido en La Acequia. En cuanto pueda solucionarlo, volverá a ser posible comentar de forma anónima.