martes, 16 de octubre de 2018

Desde el tren, con Antonio Machado


Hoy tocaba Antonio Machado en clase y cuando toca Antonio Machado es siempre fiesta. ¡Campos de Castilla! Cómo rehace el autor este poemario desde la primera edición de 1912 hasta la segunda, cuando lo incorpora en sus Poesías completas en 1917. Qué año aquel para el que gustara de la poesía de verdad: Diario de un poeta reciencasado (1916) de Juan Ramón Jiménez y las Poesías completas de Antonio Machado dejan desbrozados y limpios los caminos principales que seguirá la poesía española hasta hoy.

Desde el tren recuerdo los versos que he explicado en clase y los giros que va tomando Campos de Castilla: el proyecto ideológico inicial de reflexión, el golpe emocional del fallecimiento de Leonor y la entrada de lo autobiográfico y la hondura popular del final. Siempre con Unamuno como marco teórico pero jugando con la poesía tradicional, con Garcilaso -al que reta en Allá, en las tierras altas, para adaptarlo a su propio tono y sale victorioso frente a ese monumento de la poesía española que es la Égloga I-, con Rubén Darío, con tantos otros. Pasa por el retoricismo, se carga del lirismo más profundo y sonríe con lo prosaíco, nos lleva y nos trae entre los estilos. Y todo integrado en Machado, fortaleciendo la unidad de un poemario que evoluciona página a página para cerrar un tipo de poesía y abrir otra, la nuestra.

En Campos de Castilla hay varios viajes en tren: el vagón de tercera del poema CX, el viaje del CXXVII. En el tren fecha Recuerdos. Escribo esto en un tren, lleno la cabeza de Machado, con el deseo de haber trasmitido mi pasión a los jóvenes que me escuchaban hablar y detenerme en una palabra como si no pudiera salir de ella.

En el tren, por estos campos: Arlanzón, Arlanza, Pisuerga. Más allá, el Duero y el mar. Chopos, corzos, sembrados y baldíos, valles y cerros, todo pasa. El tren me lleva y, en el tren, Machado.


14 comentarios:

  1. No sé qué decirte. Qué me ha gustado mucho, y que leo a Machado habitualmente.
    Un abrazo

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  2. No olvides decirle a tus alumnos que era sevillano y que le mató el sinsentido.

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  3. "Yo, para todo viaje
    -siempre sobre la madera
    de mi vagón de tercera-,
    voy ligero de equipaje".

    Etc. Aquel poema era toda una descripción amable y exacta de un viaje de otra época en el medio que era más rápido y seguro. Es un poema en que plasma su actitud observadora. En el tren es el paisaje exterior o el del compartimento. En la vida la de las experiencias vividas y la del transcurrir de un país que le partió el alma y, al final, la existencia. Que no nos pase a nosotros.

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  4. Viajar en tren y Machado, siempre van unidos en el recuerdo del viaje, como viaje fue también ese Diario de un poeta recién casado de Juan Ramón Jiménez, y tus viajes continuos por Castilla también te inspiran.
    Ya sabemos que la vida es un viaje y la enseñanza también.


    Un abrazo

    Luz

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  5. Detenernos en una palabra como si nos costara salir de ella. Lo que tus alumnos del XXI, y los del XX, aprenderán contigo. Afortunados.

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  6. Buena fuente para beber poesía.

    Un abrazo

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  7. ¡Cuánto tienen que aprender de Machado esos poetas oscuros que ni ellos mismos se entienden!

    Gracias por traernos a Machado en tren desde tu tren.

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  8. Tengo que leer más a Machado, lo que pasa es que cuando lo leo me pongo demasiado melancólico... so sé por qué...

    Abrazo

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  9. "Era un niño que soñaba un caballo de cartón,
    abrió los ojos el niño y el caballito no vio..."
    Don Antonio, siempre.

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  10. ¡Qué hermosa reflexión acerca de don Antonio, y en un tren, para que luego digan de los trenes!
    Machado. Yo siempre introduzco a Machado en mis clases de Lengua de 6º, siempre, y solemos viajar por esos Campos de Castilla...

    Besos.
    ;)

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  11. A pesar de la dificultad, corroboro: a algunos has contagiado.
    Un abrazo

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  12. Yo he llegado hoy, por casualidad, a otro viaje en tren de Machado: “Iris de la noche”, de Nuevas Canciones. Aparece comentado en Poesía para principiantes, de Adam Zagajewski, en un ensayo breve sobre Machado al final del libro. El autor dice que “lo que a veces impacta de la poesía de Machado es esa conjugación de ingenuidad con un gran refinamiento poético e intelectual”. A mí esto me ha sabido a poco y he vuelto a mis apuntes de esas clases en las que nos que nos hablabas (con pasión, sí) de las claves estéticas modernistas en Machado, de la construcción de una voz poética, de la introducción de lo autobiográfico moderno, la intertextualidad, la voz cívica…y entonces, ya, sí. Un saludo.

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