Todo sofá abandonado en un descampado resulta inquietante. Más aún si se empeña en mirarte cuando pasas y te recrimina que agaches la cabeza, como si te acusara de algo que ya no recuerdas.
Cierto, Pedro, hay una especie de desplante en ese objeto deslocalizado. También una invitación a tomar asiento y mirar el mundo de otro modo, desde otro punto de vista. Es curioso comprobar como esta quietud del abandono puede provocarnos inquietud. Tal vez tememos contagiarnos de cierta naturaleza fantasmal.
Son muy interesantes estos elementos distorsionantes que a veces te los encuentras así, de sopetón. Son como relámpagos que te hacen despertar en el camino que transitas a diario. Me recuerda a mi querido pintor René Magritte
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Dessofado, más bien.
ResponderEliminarPues sí que es cierto que resulta inquietante ver un sofá abandonado.
ResponderEliminarUn beso.
¡Y que no te invite a tomar un café!
ResponderEliminar¡inconcebible! por lo tanto, elevo una protesta formal
al sofá.
jajajaja.
Besos
Que cosas hace la memoria, tu primer punto me ha sonado a lo siguiente: "todo peso sumergido en un fluido....", hoy me he levantado matemático.
ResponderEliminarCierto, Pedro, hay una especie de desplante en ese objeto deslocalizado. También una invitación a tomar asiento y mirar el mundo de otro modo, desde otro punto de vista. Es curioso comprobar como esta quietud del abandono puede provocarnos inquietud. Tal vez tememos contagiarnos de cierta naturaleza fantasmal.
ResponderEliminarUn abrazo.
Cuantos traseros se sentaron en su tela..y ahora lo abandonaron
ResponderEliminarLos franceses creo que lo llamaban "objeto encontrado", para expresar ese cierto desasosiego que te invade cuando te encuentras con algo así.
ResponderEliminarUn abrazo
Bueno, es posible que ya tenga edad para leer por fin, de manera adulta, el Quijote. Tiene de malo que no creo que me de tiempo de leer nada más.
ResponderEliminarUn abrazo
Son muy interesantes estos elementos distorsionantes que a veces te los encuentras así, de sopetón. Son como relámpagos que te hacen despertar en el camino que transitas a diario. Me recuerda a mi querido pintor René Magritte
ResponderEliminarBesos