Somos pequeños momentos, una suma en perspectiva de acciones cotidianas y pensamientos a la que luego llamamos biografía. Es difícil contarnos, a veces demasiado, cuando nos damos coherencia en el relato de nuestras vidas -esa coherencia que ninguno de nosotros tenemos- y no nos reconoce el espejo. Qué sencillo y fácil todo cuando solo somos ternura, hermandad, abrazo. Apenas nada en un horizonte abierto, pero algunos momentos, los más sencillos y naturales, qué sublimes precisamente por compartidos. Son los pequeños gestos los que nos definen, las palabras menos gritadas y rotundas. El suave declinar de la jornada junto a quienes te abrazan.

Somos instantes de la vida en segundos de tiempo.
ResponderEliminarBesos.
Lo curioso es que probablemente somos química y dinámica y más, y según se activa una u otra nos sentimos hermanados, cercanos, compenetrados o...todo lo contrario.
ResponderEliminarHablas de eso que siempre ha existido, bajo diversas formas y apariencias. Cuesta, hoy, verlo. Bueno, me cuesta a mí, siendo sincero.
ResponderEliminarUn abrazo
Pequeños, pero entrañables momentos. Lástima que sean tan escasos...O quizás ahí está la razón de su "grandeza"...
ResponderEliminarTrocitos de estrella que brillan cuando se encuentran con otros trocitos. Feliz encuentro.
ResponderEliminarYo soy un vaso de vino esperando.
ResponderEliminarPor qué no??
Tú lo has dicho: sublimes.
ResponderEliminarPrecioso atardecer!
Enhorabuena, enhorabuena.
Abrazos
Somos energia que transmitimos sin darnos cuenta.
ResponderEliminarTe dejo un enlace de una nueva bloguera.
HAPYTATA.SIMPLESITE.COM
Espero que te gusten sus escritos.
Un abrazo.