Esos horizontes tan azules que descansan en la tierras rojas salpicadas con diferentes tonalidades en verde, los reconozco tan bien que puedo hacerlos míos.
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Todo grita hasta la misma sombra.
ResponderEliminarBesos.
Lo percibo, lo he sentido y he vuelto a revivirlo!
ResponderEliminarEl ultimo verso genial.
Vibra profundo
ResponderEliminarY explota.
Bello.
Un beso
Hace tan solo una semana pude comprobarlo una vez más desde el propio ferrocarril. Tierra de Campos se come todos los horizontes.
ResponderEliminarO horizonte vasto, sem peias nem obstáculos , é a liberdade total...
ResponderEliminarBesos y buen finde , amigo mio
Me gusta este poema de llanura, viaje e interior.
ResponderEliminarEsos horizontes tan azules que descansan en la tierras rojas salpicadas con diferentes tonalidades en verde, los reconozco tan bien que puedo hacerlos míos.
ResponderEliminarBesos
Permite la broma: y si no hay horizontes cambiaremos el punto de vista. ¡Qué remedio!
ResponderEliminarEse paisaje horizontal a mí me entusiasma... otear el horizonte en todas direcciones y ver pequeños pueblos e intuir la vida que en ellos palpita...
ResponderEliminarAbrazo