A Payaso Sarasota.
De todos los payasos, la certeza
más firme es la tristeza,grande, como una boca de infinita
hambre, de un hambre extraña, primitiva,
con húmedo regusto a tierra líquida,
desamparada caja
de resistencia.
© Pedro Ojeda Escudero, 2016
La tristeza es algo de perdida y nostalgia, pero de qué?...quizas por un ser o algo querido que ya no está... me atrapa la extraña belleza de las personas tristes.
ResponderEliminarMIL GRACIAS PEDRO !!! Cada vez que te leo, tan lento que soy hablar, pero estoy agradecido por cada tu letra y te recuerdas es te payaso. (perdona porque ahora ya no puedo hablar ni leer bien).
ResponderEliminarMIL GRACIAS, PEDRO. Cualquier letra tuya la leo lentamente, porque todo es interesante, y cuando me hablas de "la tristeza" de un payaso, realmente viene a ser de cualquiera entre la risa y la tristeza. Siempre te agradezco todo lo que me ayudas. Mi amigo querido.
ResponderEliminarCuando yo era pequeña (más pequeña) no soportaba a los payasos. Cuando salían por la tele me ponían nerviosa, en los circos me parecían los más tristes y los más solitarios. No sé por qué el sentir popular es que los payasos son alegres y que a los niños les encantan.
ResponderEliminarSencillamente me agobian, me ponen nerviosa y los siento patéticos... y no exagero nada.
El miércoles un compañero del cole me enseñó vídeos en los que sale vestido de payaso, él lo hacía como protesta. Y al ver que yo miraba el vídeo muy seria, me preguntó que si no me hacía gracia. Ninguna, le respondí (creo de demasiado seria) y me dijo: Pues si que eres tú rara.
Voy a darle el enlace de tu entrada, Pedro, porque así tú tbn serás raro.
Besos corazón.
holi pedro... yo he sido triste en varias etapas d mi vida...y con el tiempo aprendo a pilotear l tristeza y manejarla a mi gusto...no kiero nunca mas ser tristre :) me resisto!!!
ResponderEliminarbesines desde argentina
SAU
Hay tristeza siempre en el payaso. Un abrazo al de Sarasota.
ResponderEliminarNo sé nada de este personaje, pero merece consideración si merece tu dedicatoria, híbrida entre el hambre atrasada de Al alba de Aute y Charlot, aficionado.
ResponderEliminarBajo esa máscara de felicidad y como ser humano: esa tristeza, esa emoción, que no se nace con ella sino que a lo largo de nuestra existencia vamos conociendo y más cuando la genera el dolor, el miedo...etc.
ResponderEliminarFeliz sábado.
A tristeza é sempre a base do trabalho dos palhaços...
ResponderEliminarBesos , amigo mio
La tristeza, de manera explícita o latente forma parte habitual de nuestras vidas, así, de manera normal.
ResponderEliminarUn abrazo
Hermosa dedicatoria - y poema - a un gran payaso y amigo.
ResponderEliminarGran labor la del payaso...
Abrazos
Tras esa máscara enharinada se cobija la sabiduría del mundo, plasmada en su solitaria lágrima.
ResponderEliminarBesos, Pedro.
Eso dicen, que los payasos son tristes. En el fondo de nuestra alegría cotidiana, bien se puede esconder "una boca infinita de hambre".
ResponderEliminarBesos
Todos somos payasos... más o menos tristes... con la cara pintada de sonrisas, con la nariz hinchada y con la horma de nuestros zapatos más o menos desproporcionada... a veces vestidos de colores, a veces de gris o de negro... todos somos payasos con hambre de alegrías...
ResponderEliminarAbrazo
Y a mí que todo esto de la tristeza de los payasos me parece un gran hermoso tópico.
ResponderEliminar¡Ojalá todos hagamos el payaso a menudo!