viernes, 5 de febrero de 2016

Si yo tuviera una casa en lo hondo de una cañada


Si yo tuviera una casa en lo hondo de una cañada la pintaría hoy de rojo intenso. Aunque solo fuera por ver el camino desde su ventana mientras la gente pasa.

13 comentarios:

  1. Con esa ventana tan cerrada no creo que puedas ver mucha gente :-)
    Pero eso si, la casa brilla un semaforo.

    Besos

    ResponderEliminar
  2. Esa casa sería como una boca que haría que la gente hablara. Llegarían los murmullos por la cañada y no se si te dejarían dormir.

    ResponderEliminar
  3. Supongo que estarás de buen ánimo, con ganas de hacerte ver. Buena señal!
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  4. Te aviso, vivir en una cañada es estar en permanente peligro de una riada.

    ResponderEliminar
  5. Si yo fuera poeta y supiera tocar la guitarra, le pondría música y versos de copla a esta voz de gallo rojo que nunca se da por vencido.

    ResponderEliminar
  6. Cuidado con las cañadas... A veces salen torrentes, ramblas, riadas imprevistas...

    ResponderEliminar
  7. Un faro en la lejanía bien podría ser.
    Besitos

    ResponderEliminar
  8. Un punto rojo que se pudiera distinguir desde la luna.

    ResponderEliminar
  9. Si tú tuvieras una casa pintada de rojo, en la cañada, olería a tomillo y ajedrea y estaría señalada en mi itinerario, para pasar delante de ella y verte asomado a la ventana.

    Me gusta mucho lo que has escrito.
    Un afectuoso saludo.

    ResponderEliminar
  10. Si tú tuvieras una casa en una cañada aunque fuese roja, te iría a visitar pero te daría un consejo: trasladarla en lo alto para evitar las torrenteras y ver a los caminantes mejor.

    Besos

    ResponderEliminar
  11. Olvídate. Tendrías que avenirte a las normas urbanísticas, eso suponiendo que pudieras conservarla.

    Esas casas solo pueden existir en nuestra imaginación, que de momento es libre.

    ResponderEliminar
  12. Buenas noches, profesor Ojeda:

    En las torrenteras no se debe construir.
    Cada vez debe ser menos habitual el paso de los pastores con los rebaños.
    Por algunas cañadas sí debe ser triste contemplar el paso de los que las transitan.

    Saludos.

    ResponderEliminar
  13. Las dos cosas son posibles... y en Pucedolid hay una bien larga: "real de Puenteduero"...

    Abrazo

    ResponderEliminar

Un ataque masivo de spam me ha obligado a anular la posibilidad de comentarios anónimos en contra de lo que siempre ha ocurrido en La Acequia. En cuanto pueda solucionarlo, volverá a ser posible comentar de forma anónima.