Si la solución fuera una pequeña casa en una colina, con un huerto junto al arroyo del prado, las tardes de los veranos para sentarse a la sombra de la higuera y dejar que el tiempo tenga su tiempo hasta la sementera o la cosecha. Si la solución fuera la sonrisa cómplice de ambos mientras nuestras manos se cruzan al preparar la masa que será pan crujiente. Si la solución fuera mirar desde la puerta cómo el viento despeina los campos sembrados de cereal aún tierno. ¿Ellos nos dejarían? ¿En verdad crees que ellos nos dejarían?

Tu, como yo, conocemos cual seria la solución.
ResponderEliminarSaludos
De momento creo que no, pero tenemos que seguir soñando, solo así algún día nuestros sueños se harán reales y podremos ver desde la puerta como el viento despeina cereales.
ResponderEliminarPreciosos como siempre tus retratos de interior.
Besos.
Seria complicado deixarem, mas não impossível !
ResponderEliminarBesos, amigo mio :)
Sólo si fuéramos unos pocos.
ResponderEliminarLeo tus letras y recuerdo mi niñez, la vida era más simple y no porque fuera niño.
ResponderEliminarLa prisa de estos tiempos envuelve y lleva a la desazón.Donde son menos se disfruta mejor...aunque a veces no los dejan..
Saludos amigo.
Esas escenas tan bonitas que describes, ya hubo antes otros que las tenían, y se las arrebataron. Los frustrados son incapaces de permitir que otros vivan en el Paraíso.
ResponderEliminarAyyy Pedro, que bien conoces al ser humano!
Un abrazo.
Ni nos dejarían ni sabríamos. Ni lo aguantaríamos.
ResponderEliminarqué triste conclusión a la que llegamos...
ResponderEliminarun abrazo Pedro,
Ali
¡Ja!
ResponderEliminarBesos
;)
No nos dejarían, no nos dejan. Prefieren masa informe envuelta en ruido y velocidad.
ResponderEliminarLo interesante es que no aclaras quienes nos dejarían o no: nuestros trabajos, nuestros políticos, nuestros hijos, nuestros compromisos, nuestros prejuicios, nuestros ingresos... Bueno, Thoreau y otros lo hicieron durante algún tiempo.
ResponderEliminarUn abrazo
Nos tendrán que dejar!
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