domingo, 3 de mayo de 2015

Galgos o podencos


Cuenta la fábula de Iriarte que un conejo se entretuvo en comentar con otro que le salió al encuentro si quienes le perseguían eran galgos o podencos. En esto llegaron los perros y fue el final de los dos conejos. Se acercan las elecciones y no sé por qué me parece que gran parte de la sociedad española tiene espíritu de conejo mientras llegan los perros al toque de silbato de sus amos. Hablamos demasiado y actuamos poco.

10 comentarios:

  1. Muy bueno Pedro.....nos van a comer vivos.

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  2. Me parece que los conejos deberían buscar otro espacio que el que dominan los perros y construir su fuerza desde ahí, con nuevas maneras y miradas. No es fácil, pero disputar con perros lleva siempre al mismo final.

    Un abrazo (con las orejas bien tiesas por si llegan los canes...).

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  3. Sólo podemos correr, es problema es hacia dónde.

    Un abrazo

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  4. De acuerdo contigo Pedro, hablamos demasiado,sin pensar y se nos va la fuerza por la boca y luego nos pasará lo de siempre, saldrán elegidos los que menos velan por nuestros intereses.

    Besos

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  5. Soy moderadamente optimista, aunque creo que esta vez el gato al agua se lo va a llevar quien cada vez es menos sorpresa: los mismos galgos con distintos collares.

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  6. No hay solución. Es imposible construir un mundo y una sociedad en base a nuestros supuestos buenos deseos que no conllevan en general ningún coste.

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  7. Y luego todos como pollos sin cabeza, perdidos en un cacareo sin sentido, corriendo como locos de acá para allá...

    ¡Que Dios nos coja confesados!
    Besos
    ;)

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  8. Jirafas. Deberíamos convertirnos en jirafas para poder mirar las cosas con cierta perspectiva y la globalidad que proporciona la altura y la inclusión.

    Besos

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  9. Nos hemos/han convertido en conejos. solo aspiramos a cubrirnos con una incierta armadura y convertirnos en armadillos, con el mismo final.

    Saludos!

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