Qué pocas cosas son las necesarias
para el poema:
un cierto rumor entre los silencios.
Pero si escribes haz
palabras
y que estas sean
como aquellas mañanas
en las que el mundo entero
-celebrando el abrazo nuestros cuerpos-
entraba en sol
creciendo lentamente en las ventanas
abiertas a la calle de un domingo.
Siempre, siempre creciendo.
ResponderEliminarBesos
Pocas, es cierto, pero esas pocas cosas necesarias suelen ser difíciles de encontrar.
ResponderEliminarUn abrazo
cada quien escribe la emoción que le brota y su verdad
ResponderEliminarbss
Magnífica maneira de celebrar o Dia da Poesia, Pedro !
ResponderEliminarMuchas gracias, amigo mio.
Tú..sabes hacer palabras.
ResponderEliminarNo sé qué tienen las mañanas de los domingos, que consiguen detener todo a nuestro alrededor, y agranda nuestra percepción de los pequeños tesoros que tenemos cerca. Y si encima tenemos a alguien a quien poder abrazar, eso ya es la gloria.
ResponderEliminarSaludos.
Buenos días, profesor Ojeda:
ResponderEliminar"Y otra vez verte sonriendo ...Como un día de domingo".
Saludos
El amor a las palabras, no a todas, facilita ese quehacer poético...
ResponderEliminarMe imagino esa escena matutina que describes, donde el abrazo sabe a sol y el sol a abrazo...
ResponderEliminarLa poesía pura, sencilla, desnuda de artificio y sin embargo, qué difícil es conseguir un buen poema donde sólo lo esencial quede dicho.
ResponderEliminarMe gusta el verso "un cierto rumor entre los silencios" para definir el poema.
Besos .