Con la humedad de estos primeros días de otoño, tengo la extraña sensación de que España está a medio terminar. Por la noche, a escondidas, los españoles han tirado los escombros en las cunetas hasta que ya no se puede circular por las carreteras. Es lo que tiene un país como este, que hay que rehacerlo cada cincuenta años y nunca termina de obtener la cédula de habitabilidad.
Y al paso que vamos, me parece a mí que nunca la obtendrá.
ResponderEliminarPepe Gotera y Otilio lo harían mejor, seguro!
Ánimo!
Besos.
;)
Esperemos que España se rehaga, lo veo algo complicado.
ResponderEliminarUn beso.
Y que sería de lo nuevo si no pudiera deshacerse de sus escombros??
ResponderEliminarBesos otoñales.
Por aquí también las subidas y las bajadas suelen ser cíclicas. Cada tanto nos hundimos en una crisis que aparenta ser imposible de remontar. Esperemos que sigan siendo difíciles, pero no imposibles.
ResponderEliminarUn abrazo
Mi problema es más grave, es que creo que ni tan siquiera la hemos empezado a levantar, hubo un momento en que lo creí, desde hace un tiempo, largo ya, me encuentro desencantado.
ResponderEliminarSaludos
Siempre en construcción. No creo que eso sea malo. Pero construir para mejorar y, por supuesto, eliminar los escombros o, ya que estamos, reciclarlos.
ResponderEliminarSaludos!
Hay escombros que hay que eliminar.
ResponderEliminarEn construcción, siempre en construcción, no hay remedio.
ResponderEliminarUn abrazo
España está "In the pendiente".
ResponderEliminarEs una joven democracia, y hay que tener paciencia... mucha paciencia.
ResponderEliminarY no empezar la casa por el tejado como solemos hacer casi siempre.
Besos, Pedro.