lunes, 14 de mayo de 2012

De lo que queda de las cosas


Habrá quien mire estas fotos y construya historias que puedan ser, según el momento -no solo de quien las fabrica sino también de quien las recibe- trágicas o cómicas. O tragicómicas, como suele ser la vida antes de que la metamos en el carril de algunos preceptistas que piensan conocer cómo debe construirse cualquier historia y confunden su gusto con el de todos. Puedo contar la historia más emotiva del mundo para conseguir tu risa o tu llanto o, si eres mujer amada, una mirada tuya quizá preludio de un beso. Contar, por ejemplo: Dejé de vivir cuando me abandonaste y todo se llenó de herrumbre e inconsciencia hasta que el mundo se hizo tan incomprensible que me salvó la rabia y el coraje justo cuando comencé a olvidar mi propio nombre y ya no recordaba el tuyo. Fabricar así mundos a partir de los objetos que el azar distribuyó en los rincones por los que paso -los más antiguos lectores sabéis que no altero lo que fotografío: miento, puesto que el foco es una modificación que los dota de un significado y es la mirada la que me obliga-. No: pon tú la historia hoy de la vida que tuvo esta ventana antes de que alguien la cerrara para siempre. Yo solo he fotografiado el tiempo, lo que queda, en verdad, de las cosas. La sabia labor del tiempo sobre la vida cuando ha desaparecido la mano que ordena y todo se ha hecho, definitivamente, más esencia.

26 comentarios:

  1. el resto , con ello hay que construir, desde allí no hay retorno

    besos

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  2. Pues que sigan esas pequeñas fotografías del tiempo, quizás en un futuro sean importante testimonio de este presente pasado.

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  3. Con la fotografía puedes construir historias más o menos elaboradas; pero su esencia sigue consistiendo en petrificar un instante para que perdure algo más en el tiempo.
    Un abrazo.

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  4. Imagenes que traen de vuelta aquello que pudo ser, aquello que fue y de pronto volvemos..... estoy o me quede alli?? Invitas a pensar..... un beso Pedro

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  5. Donde van a para los sueños?...por qué no, al final soltamos amarras y dejamos las cosas al pairo...muy bello y profundo tu blog...un abrazo desde azpeitia

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  6. Dices mucho en este texto.
    Que cada uno tome lo suyo.

    Abrazo.

    Antón.

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  7. Querido Pedro:

    Has llegado a la esencia. Fotografiar el caos es acercarse mucho a los orígenes y comprender su valor.
    Llegan muchas historias a la vez, pero todas parten del caos, que caótico se ve ahora el cosmos ordenado.

    Besazos.

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  8. La fotografía siempre detiene el tiempo en un preciso instante - por lo que es también llamada "instantánea"- Un rimero de cosas que el tiempo ha ido olvidando junto a una ventana, puede sugerir diversas interpretaciones, incluso construir una historia de ficción en base a una imagen real, pero ya depende del ojo que la observa más que del ojo de quien hizo la foto.
    Abrazos.

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  9. Pedro, tú siempre pones fotos con segundas y terceras, abiertas fotos a nuestras reflexiones.
    Allí dónde hay un trasto viejo junto a una ventana, se insinuan por lo menos cien historias.
    Pones el ojo y disparas, siempre elegimos,el azar es mentira.
    Besito.

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  10. ¡¡que texto, Pedro!!

    y cuánto nos cuentas sin querer contárnoslo, ¿o sí?, al menos lo que yo leo.

    ¿por qué empleaste esa frase, esa historia y no otra? tú mejor que nosotros lo sabes... yo sólo me puedo imaginar, intuir.

    yo escribiría:

    "El hombre comenzó a juntar cosas cuando se quedó viudo. No pudo soportar mejor el naufragio de la que fuera su compañera tantos años. Un hombre mayor. Sus hijos todos en el extranjero; la crisis dicen los vecinos. Ahora se agolpan objetos y papeles a la par, traspasando las puertes y algunas ventanas."

    biquiños.

    p.d: El texto de hoy me parece perfecto en las formas. El contenido es triste.

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  11. El alma sensible esta abierta a mil interpretaciones...

    La fotografía es magi apura

    besos

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  12. De un buen escritor con una buena fotografía, puede salir muchas historias. Ahí estás tú para demostrarlo. Besos Isabel.

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  13. La vida es un caos medianamente organizado.


    si uno piensa en ello, da un poco de miedo.

    un abrazo.

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  14. Hay que tener gran sensibilidad para reinterpretar una imagen con tanta imaginación y elegancia!

    un abrazo.

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  15. Soy un maniático del orden y de la limpieza. La foto me empuja a buscar una escoba y un recogedor... La imaginación no ejerce en este caso.

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  16. A mi me inspiran más tus palabras :) pero cada una de tus fotografías ha provocado un sentimiento diferente al que traía al llegar a tu casa; y eso es lo que más me gusta de aquí (junto con todo lo que aprendo ¡claro!) :)

    abrazos para ti, Maese Pedro

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  17. Mejor tener poco para no dejar nada. Si algo queda es porque algo has desperdiciado.

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  18. ¡Qué poética te ha quedado este texto! Rezuma también una lúcida melancolía.
    Besos, Pedro

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  19. Antes del caos hubo vida. Y también orden...

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  20. La ventana estaba cerrada, sí, pero ella no lo sabía; la ventana tampoco. Entonces alguien fotografió la ventana, y un poco de sentido vino a sumarse a la basura. Tembló ligeramente la ventana. Y ella también.

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  21. Esencia que es presencia en tu fotografía...

    Besos, Pedro.

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  22. Fue el mundo el que se cerró a una ventana abierta.

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  23. Me quedo aquí, Pedro, que no había visto esta entrada.

    Tú has fotografiado una bella imagen en una ventana que has construído con tus letras.

    Un beso.

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  24. "La sabia labor del tiempo sobre la vida cuando ha desaparecido la mano que ordena y todo se ha hecho, definitivamente, más esencia"
    El tiempo barre los significados que tuvieron las cosas, lo hace, incluso, con los sujetos que se lo dieron. Los objetos se vuelven un lenguaje nuevo, sin léxico, sin etimología, con una gramática por crear. El foco, como dices, reinventa un mundo de la nada.
    El hombre, siempre tan constructor, fue esa mano que destruyó los significados de las cosas que el foco, ahora, reinterpreta. Somos paradójicos.

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  25. Podemos retener el instante, pero en él siempre estarán presentes el pasado y el futuro, porque se intuye en el poso que viene de lejos, que se mantiene en el ahora...

    Lo que queda de las cosas es, a veces, aquello que queremos que quede, otras, las más, lo que la vida nos deja y se empeña (en) que quede.

    Un abrazo!
    ;)

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